La empresa británica BAE Systems mostró a la Fuerza Aérea de Chile (FACh) las capacidades de su aeronave no tripulada de gran altitud y larga permanencia PHASA-35, un sistema diseñado como una alternativa flexible y económica a los satélites tradicionales en misiones de vigilancia y apoyo.
Este interés de la compañía del Reino Unido se enmarca en el continuo proceso de modernización y evaluación de nuevas tecnologías que lleva adelante la FACh, especialmente en el área de sistemas no tripulados y plataformas de observación persistente, un área en la que Chile ha venido incrementando sus capacidades en los últimos años.
El PHASA-35, desarrollado por BAE Systems en colaboración con su filial Prismatic, es un vehículo aéreo no tripulado (UAV) de tipo HAPS (High Altitude Pseudo-Satellite). Se caracteriza por su ala de 35 metros de envergadura y un peso aproximado de solo 150 kilogramos, lo que le permite operar en la estratosfera, a altitudes superiores a los 20.000 metros (alrededor de 66.000 pies). Su propulsión solar-eléctrica combina celdas solares ultraligeras con baterías de alta densidad energética, permitiéndole volar de día recolectando energía solar y continuar durante la noche, con una autonomía potencial de hasta un año.
Entre sus principales ventajas destacan la capacidad de carga útil de hasta 15 kg, lo que habilita el transporte de sensores para vigilancia marítima, protección de fronteras, monitoreo de desastres naturales o incluso el establecimiento de redes de comunicaciones 4G/5G en zonas remotas. A diferencia de los satélites convencionales, esta plataforma ofrece mayor flexibilidad operativa: puede ser desplegada rápidamente, reposicionada según las necesidades y recuperada para mantenimiento o actualizaciones.
Hasta mayo de 2026, el programa ha acumulado hitos importantes. Tras vuelos iniciales en Australia en 2020 y ensayos en condiciones estratosféricas simuladas, en diciembre de 2024 completó vuelos de 24 horas alcanzando más de 66.000 pies desde Spaceport America en Nuevo México, con miras a operaciones iniciales en 2026. Recientemente, ha recibido contratos para misiones de vigilancia prolongada en apoyo a usuarios como el Comando Sur de Estados Unidos.
Para la FACh, que ya opera diversos sistemas no tripulados y avanza en proyectos de desarrollo local como el Proyecto de “UAV Nacional”, plataformas como el PHASA-35 representan una opción atractiva para reforzar la vigilancia en extensas zonas marítimas y terrestres, complementando sus capacidades satelitales y tripuladas sin los altos costos de mantenimiento orbital. La presentación se alinea con la participación habitual de BAE Systems en eventos como FIDAE, donde la industria británica busca fortalecer lazos con las fuerzas armadas chilenas.
Fuentes cercanas al proceso indican que la exposición forma parte de un diálogo fluido entre la empresa y la institución para explorar posibles aplicaciones adaptadas al teatro de operaciones chileno. Se espera que estos intercambios continúen en los próximos meses, en un contexto donde la FACh evalúa tecnologías que aporten persistencia, bajo costo operativo y soberanía en el empleo de medios aéreos. (Luis Andres Lautaro)





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