La Fuerza Aérea de Chile (FACh) se verá beneficiada por un nuevo contrato adjudicado por el Departamento de Guerra de Estados Unidos a BAE Systems Information and Electronic Systems Integration, con sede en San Diego, California. Se trata de un acuerdo de tipo indefinido en entrega y cantidad (IDIQ, por sus siglas en inglés) con un monto máximo de 98.871.411 dólares, enfocado en el sostenimiento de componentes clave para la flota de aviones de combate F-16.
El contrato, formalizado el 20 de febrero de 2026 bajo el número FA8251-26-D-B002, contempla servicios de ingeniería de mantenimiento destinados a garantizar la capacidad operativa de los equipos de prueba automática (ATE) del taller intermedio de aviónica. Estos sistemas son fundamentales para el diagnóstico y reparación de los componentes de aviónica en los F-16, lo que permite mantener altos niveles de disponibilidad en la flota sin depender exclusivamente de intervenciones externas más complejas.
Los trabajos se ejecutarán íntegramente en las instalaciones de BAE Systems en San Diego, California, y el período de vigencia se extiende hasta el 28 de febrero de 2037. Se trata de una adquisición de proveedor único, lo que refleja la especialización de la compañía en este tipo de soporte para los sistemas de prueba del F-16.
Un aspecto relevante para Chile es que el contrato incluye ventas militares extranjeras (FMS) a un amplio grupo de operadores del Fighting Falcon: Jordania, Taiwán, Bélgica, Dinamarca, Egipto, Irak, Baréin, Portugal, Tailandia, Polonia, Grecia, Omán, Rumania, Singapur, Turquía, Corea, Chile, Marruecos, Países Bajos, Noruega y Pakistán. De esta forma, la FACh podrá recurrir a este contrato para solicitar órdenes específicas de trabajo según sus necesidades de mantenimiento, sin que al momento de la adjudicación se hayan comprometido fondos (estos se obligarán conforme se emitan las órdenes individuales).
La actividad contratante es la División de Gestión de la Cadena de Suministro del Centro de Mantenimiento de la Fuerza Aérea (Air Force Sustainment Center), con base en Hill AFB, Utah.
Este tipo de acuerdos de largo plazo son habituales en el ecosistema F-16 para optimizar costos y asegurar continuidad en el soporte técnico, especialmente para flotas que, como la chilena, combinan versiones Block 50 propios y MLU modernizados. Refuerza la sostenibilidad operativa de los cazas en un contexto donde el mantenimiento de aviónica representa un desafío permanente por obsolescencia y complejidad tecnológica. (Luis Andrés Lautaro)






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