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La eterna construcción en Venezuela del patrullero Hugo Chávez

La fabricación del buque de vigilancia litoral Comandante Eterno  Hugo Chávez (GC-24) presenta un avance de 84%, según acaba de hacer público el Gobierno Bolivariano de Venezuela. A tenor de la cuidada imagen distribuida y el tiempo transcurrido desde el inicio de su construcción,  su incorporación al servicio de Guardacostas Bolivariana no parece, obstante, muy próxima. Estamos ante el cuarto de los patrulleros de la clase Guaicamacuto, de los que los tres primeros fueron construidos por la empresa española Navantia en sus astilleros de la Bahía de Cádiz, siendo entregados entre 2010-2011.

El contrato preveía que la cuarta unidad, con el apoyo tecnológico de Navantia, se construyese en Venezuela por parte de los la estatal Diques y Astilleros Nacionales C.A. (Dianca), que asumía un importante reto, ya que es la  primera embarcación de este tipo que se construye en el país.

En esta ocasión se han omitido prudentemente los plazos de entrega, ya que la construcción se está retrasando mucho, sobre todo por las dificultades económicas que sufre Venezuela desde hace ya muchos años y que más que posiblemente se agraven ante las sanciones impuestas contra la deriva autoritaria de la cúpula dirigente.

El actual jefe del proyecto del buque guarda costas GC-24, vicealmirante Jorge Leandro Madrigal, explicó  que en la actualidad los equipos encargados están en una fase de adiestramiento y habilitación para efectuar, en noviembre próximo, las primeras pruebas de navegación. “Está casi finalizado, nos encontramos realizando las pruebas de puerto y de mar, que es la última fase del contrato, donde consiste en probar al buque si tiene las características técnicas”, explicó durante un recorrido realizado por la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) a la empresa situada en Puerto Cabello, Carabobo.

Según el comunicado del Gobierno Bolivariano  la construcción se inició entre 2008 y 2009, retrasándose su botadura (puesta a flote) hasta el 12 de julio 2014. La nota oficial afirma que su puesta en servicio se ha acelerado en los últimos tres años,  omitiendo que en agosto de 2015 el responsable de Dianca hizo público que la entrega prevista para aquel año se retrasaba a 2016.

En su momento Navantia empleaba dos años aproximadamente en la construcción de uno de estos patrulleros y, aunque obviamente Dianca no tiene la experiencia de la naval española, los retrasos más que probablemente se deben a causas exógenas a la capacidad de los profesionales  venezolanos.

La foto facilitada para ilustrar el comunicado oficial no se ha actualizado, como sería lo lógico,  y corresponde al día de la puesta a flote del patrullero de 1.720 toneladas a plena carga y 79,9 metros de eslora, por lo que se carece de información gráfica del estado real del navío. Respecto a su armamento, al menos los construidos en España, estaban dotados, entre otros sistemas artilleros, de un magnifico cañón revolver multifuncional, incluida la defensa de punto, propio de navíos de combate, Rheinmetall Oerlikon Millennium de 35 mm.

Volviendo a la explicación oficial, el marino venezolano  señaló  que está provisto “con equipos y herramientas especiales para hacer asistencia a nuestras dependencias federales, a nuestras islas, con tráfico marítimo y artillería de punta. Ya tiene todo el alistamiento instalado y lo que estamos haciendo ahorita es los protocolos de prueba. Tiene equipos de última generación, como dos plantas de protección de incendio por alta presión de agua” añadió. (Julio Maíz Sanz)

Fotografías:

·Imagen del “Comandante Eterno Hugo Chávez” en el acto de puesta a flote. Foto: Dianca.

·El primer patrullero de la clase “Guaicamacuto”, durante el acto de entrega en San Fernando (Cádiz). Foto: Julio Maíz/defensa.com.


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