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La Marina de Guerra del Perú celebra su 193º aniversario

(defensa.com) En ceremonia realizada en la Plaza Grau se conmemoró el 193º aniversario de la Marina de Guerra del Perú y el 135º del Combate Naval de Angamos. El acto contó con la asistencia del Presidente de la República, Ollanta Humala Tasso, del Ministro de Defensa, Pedro Cateriano Bellido, y del Comandante de la Marina de Guerra del Perú, Almirante Carlos Tejada Mera, así como de Altos Mandos de las Fuerzas Armadas.

En su discurso de orden, el Almirante Tejada Mera manifestó que “la Marina viene renovando e incrementando sus capacidades, y en esta parte, debo destacar el apoyo del sector Defensa y la aprobación, por parte del supremo gobierno, de recursos adicionales para incrementar nuestro nivel de alistamiento a través de  la ejecución de nuevos proyectos de inversión, resaltando, la decisión estratégica de potenciar la industria naval”. Asimismo, señalo que “El reinicio de la construcción naval de alto bordo en el país, el lanzamiento al mar en diciembre próximo de nuestro anhelado Buque Escuela a Vela BAP Unión, el inicio de la construcción de los Buques Multipropósito y de las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), La transferencia del Buque Logístico de Apoyo BAP Tacna y la incorporación en el corto y mediano plazo de buques, patrulleras marítimas y de costa, de nuevas aeronaves de búsqueda y de vehículos blindados anfibios le otorgan a la Marina nuevas capacidades y son muestras inequívocas que el rumbo hacia el bicentenario de nuestra institución esta trazado”.

A su turno, el Ministro Cateriano Bellido destaco “la magnífica labor desempeñada por la Marina, junto a profesionales y juristas de la Cancillería, al demostrar su alto compromiso con la patria durante el proceso por el diferendo marítimo con Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya”. Finalmente, el Presidente Humala Tasso expreso que "Este Gobierno se siente orgulloso por el esfuerzo que viene desplegando su Marina de Guerra. Nos trazamos metas y vamos cumpliéndolas". La ceremonia concluyo con un desfile en el que participaron  Batallones de Cadetes de la Escuela Naval (ESNA), del Centro de Instrucción Técnico Naval (CITEN) y de la Escuela Nacional de Marina Mercante “Miguel Grau”, así como Destacamentos de las Fuerzas de Infantería de Marina y de Operaciones Especiales (COMFOES), y de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI). A estos se sumaron, entre otros Jeeps KIA KM-420 (4x4), Camiones Beiben 2528 (6x6) y Vehículos Blindados BMR-600.

Proclama del Comandante General de la Marina: Almirante Carlos Tejada Mera por el 193º aniversario de la creación de la Marina de Guerra del Perú y el 135° de la conmemoración del Glorioso Combate Naval de Angamos.

Hoy hace 193 años, fue instituida la Marina de Guerra de nuestra patria bajo el Protectorado del general Don José de San Martín, quien junto a Bernardo Monteagudo y al almirante Martín Jorge Guise, establecieron las bases de nuestra institución naval, pilar de la naciente nación. Desde el mismo año de nuestra independencia, la Marina ha sido parte importante en la vida nacional. Los hombres que consolidaron nuestra institución en los primeros años de su existencia concibieron, con meridiana exactitud, lo que una armada significa para nuestra seguridad y desarrollo.

Desde los albores de su fundación se le encargarían muchas tareas y misiones tan disimiles y a la vez prioritarias para la consolidación de nuestra nación. es en esa larga, variada y amplia gama de acciones, que la marina y sus hombres han cumplido a cabalidad la tarea encomendada, no solo en la defensa e integridad territorial sino también al participar activamente en la cohesión e identidad nacional, desarrollando puertos, protegiendo el comercio marítimo, salvaguardando nuestros intereses en el mar, explorando los ríos amazónicos e integrando las poblaciones más alejadas del país y consolidando nuestro territorio e incluso operativizando la presencia del Perú en el continente Antártico.

A lo largo de estos años hemos pasado distintas etapas, unas en las que se resalta la preocupación de los gobiernos por contar con una armada respetable y respetada que permita defender sus intereses y proteger a sus ciudadanos y otras en que lamentablemente se descuidó el poder naval con consecuencias trágicas para los intereses de la nación. Pero en esos días aciagos en que el carácter de las naciones se pone a prueba, es donde destaca el coraje, valía y honor de sus mejores ciudadanos. Y fue coincidentemente, un 8 de octubre, cuando uno de los peruanos más ilustres de la historia escribiría las páginas más sublimes de la patria. Fue un día como hoy hace 135 años, en que el heroico comandante del Monitor "Huáscar”, el Gran Almirante del Perú Don Miguel Grau Seminario, trazó con su sangre y la de su valiente tripulación, el más brillante suceso de nuestra historia naval, hecho que nos permite evocar el pasado con honor y gloria.

El homenaje que rendimos hoy al Almirante Grau no se enmarca en un hecho aislado, breve y coincidente del destino, sino en honor a una historia de vida inmaculada, llena de valentía, integridad y sacrificio. Mencionar a Grau es resaltar la frase “sentido del deber e integridad”. No hay en la historia del Perú una figura que resuma, con monolítica presencia, los valores, la mística y el deber que todo peruano está obligado a realizar por su patria. Miguel Grau caracterizó su vida llevando una conducta intachable como jefe de familia, hizo de su casa un altar, sustentado en la devoción por su esposa, y el amor y preocupación por sus 10 hijos; tan honesto en la sala de su casa como en la actuación pública y en el puente de su buque. El Almirante Grau fue de esos grandes hombres que hasta en el vértigo de la lucha saben  economizar vidas y ahorrar dolores.

Esos sentimientos, como una elocuente muestra de gratitud y admiración, fueron reconocidos por generosa y muy amplia decisión de la nación, al considerar al Almirante Miguel Grau, como “El Peruano del Milenio”, lo que compromete a cada integrante de la gloriosa Marina de Guerra.

Estoy seguro que el sacrificio de Grau está vivo en los marinos peruanos y que estamos preparados y dispuestos a seguir su ejemplo. De hecho considero justo y oportuno rendir homenaje a los todos los peruanos que han ofrendando su vida o han sido afectados físicamente por la pacificación y desarrollo del pueblo peruano. En la actualidad vivimos en un mundo de permanentes cambios con una acelerada revolución tecnológica, en donde el extremismo y fanatismo aún vive amenazando al mundo civilizado, somos testigos de los efectos devastadores de la fuerza de la naturaleza y del severo daño al medio ambiente.  Es en ese escenario en donde el Perú ha asumido un rol más protagónico en la región y en el mundo trazando un nuevo rumbo hacia el crecimiento y desarrollo sostenible y con ello, nuevos retos han emergido.

Esta situación nos hace reflexionar sobre la labor que desarrolla la Marina, como institución primigenia y custodia de la patria.  Por ello, la marina ha asumido una participación más activa en la seguridad y desarrollo del país, lo que incluye también una potenciada capacidad de respuesta para ayuda humanitaria ante desastres naturales y a la preservación del medio ambiente. En esta dinámica, la Marina de Guerra del Perú se encuentra totalmente comprometida con el mandato constitucional vinculado a resguardar la soberanía e integridad territorial, contribuir al orden interno, apoyar el desarrollo económico del país, y contribuir a la política exterior del estado a través del poder naval y con una participación  activa en el  sistema global de seguridad. La existencia de condiciones de seguridad y el orden en el mar son piezas fundamentales para que este sistema global funcione. Este bien público denominado seguridad marítima, no sucede de manera espontánea, sino que corresponde a los estados lograrlo y preservarlo.

La Marina es plenamente consciente de su rol y los retos que implica ser parte y beneficiario de este sistema global y que esta condición constituye un supremo interés nacional. La custodia de nuestros sagrados intereses en el ámbito acuático requiere del despliegue permanente de nuestros marinos patrullando nuestro mar, ríos y lagos. Este objetivo compromete la responsabilidad que, como Comandante General, me corresponde para realizar todas las gestiones que sean necesarias para que las Fuerzas Navales logren el mejor nivel de operatividad y mantenimiento del poder naval de la nación. Incluyendo la atención de las necesidades que por derecho y consideración les corresponden a nuestro personal y sus familias, de manera particular por aquellos quienes han servido a la patria de manera abnegada y sacrificada.

Para tal fin, la Marina viene renovando e incrementando sus capacidades, y en esta parte, debo destacar el apoyo del sector Defensa y la aprobación, por parte del supremo gobierno, de recursos adicionales para incrementar nuestro nivel de alistamiento a través de  la ejecución de nuevos proyectos de inversión, resaltando, la decisión estratégica de potenciar la industria naval. Gracias a ello estamos concretando una serie de programas de construcción naval en los Astilleros del Servicio Industrial de la Marina (SIMA). De manera complementaria estamos potenciando la capacitación y entrenamiento de nuestros marinos tanto en el país como en el extranjero en la búsqueda de optimizar su alta calidad tecnológica y destreza operativa que nos lleve a consolidar un poder naval altamente flexible, polivalente y balanceado con el fin de operar eficazmente donde lo demanden los intereses nacionales. Invoco a nuestros compatriotas a que apoyen la labor que realiza la Marina de Guerra, al trabajo y esfuerzo de sus miembros, quienes ponen en riesgo sus vidas en defensa de los intereses de la nación, a la que no podemos defraudar. La Armada no espera más retribución que el compromiso de una población con una causa mutua y la valoración de la capacidad profesional y sacrificio del personal que conforma a esta gloriosa institución. Los marinos, quienes al igual que todos los ciudadanos del Perú, pertenecen a la sociedad, somos peruanos comunes que realizamos un trabajo único de servicio al pueblo y a la nación en general.

Compatriotas, deben estar seguros que su Marina de Guerra, continuará cumpliendo con el mandato que la constitución le otorga, bajo un irrestricto cumplimiento de las leyes y el pleno respeto a los derechos humanos.

Personal naval, al asumir el comando institucional lo hice con humildad y vocación de servicio y expresé la obligación que tenemos como marinos de dedicar nuestras vidas a cumplir profesionalmente con la tarea que la nación nos ha confiado. Somos conscientes que elegir esta profesión trae consigo muchos sacrificios y privaciones y que estas se extienden muchas veces a nuestras familias, de las cuales nos alejamos para cumplir nuestro deber y no retornamos a ellas hasta que el trabajo sea hecho y eso implica poner en riesgo nuestras vidas y muchas veces ofrendarla.

Ustedes han otorgado una parte de su libertad para que nuestros compatriotas puedan disfrutar la propia; ustedes están al servicio de la nación, pero deben tener presente también, que la nación los ha escogido para salvaguardar su soberanía e integridad y asegurar su subsistencia, por esa razón nada debe ser más importante que, bajo cualquier circunstancia, cumplamos siempre con nuestro deber para con dios, la patria, nuestra institución y la familia.

En los últimos doce meses la institución ha desempeñado, un rol importante en el acontecer nacional que por historia, tradición, herencia y responsabilidad le corresponde y quisiera resaltar la magnífica labor desempeñada por ustedes, conjuntamente con profesionales y juristas de la Cancillería y de las instituciones armadas quienes han demostrado su compromiso con la patria durante el proceso del diferendo marítimo ante la corte internacional de justicia de la haya y luego, durante los trabajos técnicos de campo, así como, las acciones realizadas por nuestras unidades y sus tripulaciones en la vigilancia y custodia de las nuevas áreas jurisdiccionales.

La expresión de orgullo es insuficiente para demostrar lo que siento al comandarlos y ver todos los días la inmensa labor que realizan para consolidar la regeneración de las capacidades operativas de nuestras fuerzas navales para sentar las bases de la marina del futuro que la patria requiere.

El reinicio de la construcción naval de alto bordo en el país, el lanzamiento al mar en diciembre próximo de nuestro anhelado Buque Escuela a Vela “Unión”, el inicio de la construcción de los Buques Multipropósito y de las Plataformas Itinerantes de Acción Social para brindar ayuda humanitaria a nuestras poblaciones amazónicas y del altiplano. Los Programas de Modernización de nuestras unidades de superficie y submarinas, la transferencia del Buque Logístico de Apoyo BAP “Tacna” a la Marina, la incorporación en el corto y mediano plazo de buques, patrulleras marítimas y de costa, de nuevas aeronaves de búsqueda y rescate y de vigilancia y control de nuestros espacios acuáticos así como la adquisición de vehículos anfibios para la Infantería de Marina le otorgan a la Marina nuevas capacidades y son muestras inequívocas que el rumbo hacia el bicentenario de nuestra institución esta trazado. Pero nada de esto sería posible sin el trabajo profesional de ustedes los hombres y mujeres que viste el glorioso uniforme de la Armada.

Por eso hoy, con la experiencia y seguridad que los años de servicio me dan puedo afirmar con total convicción y meridiana certeza, que el ejemplo del Gran Almirante Miguel Grau, de su valiente tripulación y de los héroes que los suceden hasta nuestros días sigue inspirando  el espíritu  de cada uno de ustedes.

Señor Presidente Constitucional de la República:

La Marina de Guerra del Perú, renueva una vez más su compromiso de servir a la patria, de seguir trabajando con profesionalismo, dedicación, integridad, lealtad y sacrifico protegiendo los sagrados intereses de la nación, garantizando nuestra soberanía, seguridad, protección y libre navegación en nuestro mar, ríos y lagos, expresándole nuestro especial reconocimiento por su firme decisión de impulsar los programas de desarrollo institucional, para tener una marina con capacidades modernizadas con vistas al bicentenario de nuestra independencia.

Gran Almirante del Perú Don Miguel Grau Seminario:

Hoy ante el monumento que la patria ha erigido en su honor, en el cual, señalando el horizonte, nos recuerda cada día que la grandeza del Perú no tiene límites y que somos nosotros, sus hijos, los que tenemos el deber de mantenerla en el sitial que por derecho le corresponde, los hombres y mujeres que conformamos la Marina de Guerra del Perú, los marinos de ahora y siempre, evocamos aquel magnánimo acto y renovamos el eterno juramento de seguir su ejemplo, trabajando con absoluta entrega para seguir la estela de coraje, honor y dedicación que nos dejó como legado.

Los tripulantes de esa escuadra nos acompañan a todos los peruanos a elevarle una oración para decirle siempre, como lo hizo el poeta José Gálvez:

“Tú eras la patria sobre el mar, bajo el cielo, y más allá del horizonte…”
Viva el Gran Almirante Don Miguel Grau!
¡Viva la Marina de Guerra del Perú!
¡Viva el Perú!

(Alejo Marchessini, Corresponsal de Grupo Edefa en Lima).


 

Fotografías:

·Ceremonia por el 193° Aniversario de la Marina de Guerra y 135° del Combate Naval de Angamos.
·Batallon de Cadetes de la Escuela Naval del Peru.
·Destacamento de la Fuerza de Infanteria de MArina.
·Jeeps KIA KM420 (4x4), Camiones beiben 2528 (6x69 y Vehiculos Blindados BMR-600.


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