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Confrontación por la amnistía a narcotraficantes entre los altos mandos militares mexicanos y el candidato presidencial

Los secretarios de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos Zepeda, y de la Marina-Armada de México, almirante Vidal Soberón Sanz, han entrado en abierta confrontación con el virtual candidato opositor a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien declaró en una gira por el sur del país que, en caso de ganar las elecciones de 2018, analizaría la posibilidad de otorgar una amnistía a integrantes de la delincuencia organizada.

López Obrador, quien encabeza desde hace meses todas las encuestas y preferencias electorales de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, es el virtual candidato del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), del cual es fundador y dirigente nacional. Si logra imponerse en su tercera participación en una contienda por la presidencia de México, se convertiría también en Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Mexicanas.

Durante una gira por el estado de Guerrero, el líder de Morena comentó que entre las medidas que podría considerar para iniciar un proceso de pacificación en el país estaría la de otorgar una amnistía a los integrantes de la delincuencia organizada, considerando primero la opinión de las víctimas, de los familiares de quienes han sufrido por este tema.

Las declaraciones de Obrador fueron reproducidas de inmediato por los medios nacionales e internacionales, los cuales buscaron las reacciones de los principales personajes de la política mexicana. Líderes de partidos opositores, dirigentes del gobernante Partido Revolucionario Institucional -PRI- y analistas en temas de seguridad criticaron duramente la postura de AMLO, cuyas palabras fueron tachadas como “ocurrencias”, “estupideces” y “barbaridades”.

Pero las reacciones que más llamaron la atención de la ciudadanía fueron las de los secretarios de la Defensa y de Marina, quienes calificaron de “muy graves” y “simplistas” los planteamientos del político opositor. El general Cienfuegos y el almirante Soberón fueron entrevistados al final de una gira presidencial en el estado de Chiapas, al sureste del país, en donde el alto mando del Ejército dijo que amnistiar a criminales, a narcotraficantes que han causado tanto dolor y daño al país, sería “gravísimo”.

En tanto, el almirante Soberón señaló que esa forma de ver el problema  de la inseguridad y la violencia extrema que azota a México era “simplista”. Explicó que lo que se buscaba era pactar para arreglar que la droga siguiera fluyendo, “pero con el acuerdo de no vayas a matar a nadie, se está viendo de forma simplista el problema”.

El enfrentamiento verbal entre los altos mandos y López Obrador no terminó ahí; el candidato de Morena continuó su gira de precampaña por el sur y en lugar de corregir o matizar sus comentarios, les contestó al general Cienfuegos y al almirante Soberón señalando que a los mandos castrenses les habían ordenado criticarlo, atacarlo por lo que había expresado.

Obrador no se desdijo y por el contrario agregó que de llegar a la presidencia reactivaría a la Guardia Nacional (contemplada en la Constitución Política del país) y la dotaría con tropas del Ejército, la Fuerza Aérea, la Marina, la Policía Federal y la Gendarmería (creada por el presidente Peña Nieto) para convertirla en un cuerpo de elite bajo sus órdenes. “Lo que no voy a permitir”, dijo, “es que las fuerzas armadas vuelvan a ser utilizadas para reprimir al pueblo”.

Las declaraciones de López Obrador y su confrontación con los altos mandos del Ejército y la Marina de México ocurren en los momentos en que el país vive su peor crisis de seguridad y violencia en la historia, con al menos 93 mil ciudadanos asesinados en los cinco años de gobierno, más de 30 mil desaparecidos, con un promedio de 20 ejecuciones diarias en las zonas más conflictivas del territorio nacional y con media docena de ciudades consideradas como las más violentas del planeta.

Todas estas cifras rebasan las registradas en el anterior gobierno del derechista Felipe Calderón Hinojosa, quien inició la llamada Guerra contra el narco en 2007, y a quien se le atribuían las peores cifras de violencia, inseguridad y muertes violentas relacionadas con la actividad de los cárteles de la droga. En junio de este año, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), una institución oficial del gobierno mexicano, elaboró una encuesta nacional para conocer cuáles eran las ciudades más peligrosas para vivir en el país.

El estudio arrojó un total de 55 ciudades que son consideradas como las más peligrosas para vivir y trabajar. Estados como Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Zacatecas, Durango, Chihuahua, Sinaloa, Baja California, el Estado de México, así como Sonora, Colima, Jalisco, Veracruz y Tabasco tienen entre tres y cinco ciudades calificadas como las más peligrosas para vivir. Estos 16 estados, de los 32 que integran el territorio mexicano, tienen niveles de violencia y corrupción policiaca que rebasan a sus autoridades y que han hecho necesario el despliegue de soldados, marinos y policías federales para contener el fenómeno.

En tanto, cifras de la Sedena publicadas en su portal de internet indican que en desde diciembre de 2007 al 1 de noviembre de este año han fallecido 530 militares de diferentes grados -la gran mayoría soldados- en enfrentamientos con la delincuencia organizada o bien en el curso de operaciones contra el narcotráfico que no han implicado necesariamente choques armados (ahogamientos, descargas eléctricas, atropellamientos, choques, accidentes con armas y equipo militar).

Otros datos sobre el mismo tema publicados al final del gobierno del presidente Felipe Calderón indican que el número de militares fallecidos en las diferentes campañas contra el narcotráfico era de 540 hasta antes de iniciar el mandato del actual presidente Enrique Peña Nieto. Las cifras comprenden el periodo de diciembre de 1976 a diciembre de 2016. La Marina-Armada de México no publica cifras sobre el personal que ha fallecido en Operaciones Contra el Narcotráfico (OCN). Los documentos más recientes sobre “bajas” del personal naval fueron elaborados apenas en julio de este año, abarcan los años 2015, 2016 y parte del 2017.

No están actualizados y aunque ofrecen datos sobre 11 rubros que explican la baja del personal naval, no especifican claramente el motivo. Tal es el caso de las defunciones, que suman 66 en 2015, 58 en 2016 y 32 en 2017, sin que se precise si se trató de muertes naturales, por accidente o como consecuencia de enfrentamientos con la delincuencia organizada.

En total, la Marina, en documentos no actualizados y sin ofrecer detalles, señala haber sufrido al menos 156 bajas entre el 1 de enero de 2015 y el 21 de julio de 2017. (Jorge Alejandro Medellín)

Fotografía: Andrés Manuel López Obrador


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