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La Aviación Naval Argentina busca nuevos medios

Casi extinguida y solo mantenida por el esfuerzo de su personal, la inclusión  en el presupuesto de una importante partida para la adquisición de aviones Airbus Defense and Space C295W para transporte y con la posibilidad de conversión rápida a sistema de búsqueda y rescate, trae un poco de oxígeno al Comando de Aviación Naval (COAN) a la institución. Este tipo de aeronaves puede perfectamente cumplir con los requerimientos operativos de transporte, en reemplazo de los Fokker F-28, al mismo tiempo que cumplirán con las misiones de patrulla marítima.  La Armada argentina, en su “Gacetilla de Prensa nº 22”, de fecha 13 de diciembre, informaba que,  “ante la necesidad de reemplazar sus aeronaves de transporte mediano, a través del Ministerio de Defensa ha iniciado el proyecto de adquisición de dos aviones C295, compartiendo este proyecto con la Fuerza Aérea Argentina, quien se ha sumado con dos unidades similares. Una de estas aeronaves estará destinada al transporte de materiales y de personal, mientras que la otra será configurada en versión marítima.

La llegada de algunos fondos permitirá así mismo la puesta en servicio de los míticos Super Etendard,  recuperando la capacidad de ataque aeronaval. Ante la reciente retirada de estos cazabombarderos galos, se negocia la provisión de los elementos técnicos que lograrían una actualización de los aviones argentinos, que tienen muy pocas horas de vuelo. El MINDEF (Ministerio de Defensa) quiere modernizar estas máquinas a un nivel similar al de los últimos aviones que fueran usados por los franceses. La fuerza solicita un lote de aviones de entrenamiento Beechcraft T-34C Turbomentor, que tan buen servicio le ha brindado al COAN, llegarían desde EEUU para reforzar los medios de la Escuela de Aviación Naval de Punta Indio.

La necesidad de disponer de un par de helicópteros Sikorsky Sea King para la campaña antártica motivó la provisión de fondos para la recuperación de la Escuadrilla, mientras que se piden 2 o 3 aeronaves más mediante el programa estadounidense FMS (Foreign Military Sales). A principios de 2016 se rubricó un acuerdo con FAdeA (Fábrica Argentina e Aviones) para efectuar una inspección general y mantenimiento mayor de aparatos de la flota aeronaval y clave es la extensión de la vida útil de los aviones P-3B Orion. Por ese motivo, FAdeA firmó un acuerdo con la portuguesa OGMA para la capacitación y supervisión de los trabajos que se desarrollarán sobre las células de estos tetramotores, que incluyen un punto clave, como lo es el recambio de los cajones alares de los aviones.

La inspección, revisión y actualización de las máquinas con el apoyo inicial de personal portugués demandará más de 30.000 horas de ingeniería, significando una labor mayor para la empresa estatal. El proceso de actualización  también implica el cambio del sistema radárico  actual, el viejo AN/APS-134, por un Telephonics AN/APS-143. La fuerza pretende adquirir 4 aviones P-3C excedentes de la US Navy, mientras esta operación llega a buen puerto, se modernizarán 2 aeronaves en las instalaciones de FAdeA, en la provincia de Córdoba, de las 4 máquinas disponibles en el Escuadrilla de Exploración.

El acuerdo con OGMA permite una actualización de los conocimientos técnicos y prácticos para hacer los servicios de mantenimiento mayor y actualización de estos aviones. Asimismo, se espera la llegada de los fondos requeridos para recuperar la operatividad de los S-2T Tracker, aviones que se encuentran remotorizados y en condiciones de volar más tiempo. Se ha instalado, asimismo, un nuevo radar de apertura sintética (SLAR) producido por la firma nacional INVAP en una aeronave Beechcraft B-200M de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima, en sustitución del original Bendix RDR-1500B, lo que muestra el nivel técnico alcanzado por la industria nacional.

Fotografía: C295W

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