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Chile tiene en la mira renovar el satélite FASAT

El proyecto de presupuesto para el año 2018, recientemente enviado para su tramitación al congreso nacional, no considera fondos para inversiones en Defensa, que necesariamente emanarán de los fondos de la Ley Reservada del Cobre, incluyendo el satélite FASAT-D para sustituir el C, el cual cumplió su vida útil el año 2016 y tiene la máxima prioridad. Este proyecto está a cargo del Estado Mayor Conjunto y en él intervienen otros ministerios en su elaboración. La Ley del Cobre tiene fondos asignados mediante decretos del Gobierno que tienen carácter de secreto, razón por la cual normalmente no son de conocimiento público.

 

 

En ese contexto pudimos consultar respecto a este tema al senador y ex presidente de la Comisión de Defensa, Baldo Prokurica, quien confirmó que el presupuesto 2018 no considera la financiación del nuevo satélite, razón por la cual, la comisión de defensa del Senado ha insistido en la importancia de esta materia y en la necesidad de asignar los fondos para un nuevo sistema.

A mayo de 2016 el proyecto se encontraba en la etapa de “Perfil” o primer nivel de análisis de una iniciativa de inversión. En esta fase se han identificado tres alternativas de solución más una “solución basal”. Esta última incluye una antena a instalar en el extremo Sur de Chile y un sistema de procesamiento, almacenamiento y distribución de imágenes satelitales. En primer lugar se considera mantener un satélite como el FASAT-C, lo cual implicaría un costo estimado del orden de 130 millones de dólares con una mejoría mínima de las actuales prestaciones. La segunda alternativa valorada en 227 millones, considera un satélite de vida útil de siete años y resolución entre 50 y 75 cm. La tercera alternativa considera un satélite similar al de la alternativa 2 más un segundo satélite específico para ampliar el rango espectral. Esta alternativa alcanza los 284. millonrd. Finalmente se estima que se requiere cuatro años para materializar el proyecto a contar del momento de la asignación de fondos.

En diciembre de 2016, el Ministerio de Defensa informó a la cámara de diputados sobre el estado del proyecto. El documento finaliza con seis acápites, estimados como relevantes para la formulación de la siguiente etapa de evaluación ministerial. Estos son: Formalizar en detalle la demanda formulada por las instituciones de la defensa; lograr la accesibilidad todo tiempo, requerimiento planteado por  la Armada de Chile, que consiste en instalar antenas que permitan obtener imágenes de radar; desagregar las etapas de procesamiento y distribución, procesos que presentan críticas públicas que deben ser abordadas; profundizar el análisis de los requerimientos de operación y sostenimiento, detallando los aspectos que se consideren prioritarios para satisfacer los gastos recurrentes durante la vida útil del nuevo satélite, dejando establecido el origen de los recursos previstos.

Se debe prever, además, una opción alternativa para el enlace entre la estación de control satelital de Punta Arenas y Santiago, en caso de no materializarse el proyecto de Fibra Óptica Austral; respaldar adecuadamente los costos considerados, tanto para el segmento satelital como para el terrestre, integrando en los costos previstos los gastos que deban ser financiados con recursos presupuestarios (sueldos, viáticos y otros), debidamente desagregados por instituciones cuando corresponda. No hay antecedentes públicos respecto al avance estos estudios. (Roberto Sandoval Santana, corresponsal de Grupo Edefa en Chile)

Foto: Lanzamiento del FASAT Charlie desde el Centro Espacial de Kourou en la Guayana Francesa (Foto  Grupo de Operaciones Espaciales de la Fuerza Aérea de Chile )


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