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ASMAR comienza la construcción del primer buque polar en Chile

El buque que se hará en ASMAR, con una inversión total de más de 200 millones de dólares, será el primero en su tipo en construirse en Latinoamérica, permitiendo alargar las campañas Antárticas de Chile y realizar expediciones científicas de nivel mundial. La Armada de Chile lidera el proyecto denominado “Antártica I”, que reemplazará al Rompehielos AP-46 “Almirante Óscar Viel”. El programa, a cargo de la Dirección de Programas, Investigación y Desarrollo de la Armada, junto con el Departamento de Proyectos de Construcción Naval de ASMAR, recogió los requerimientos de las diferentes instancias comprometidas con el esfuerzo antártico nacional, específicamente del Instituto Antártico Chileno, el Ejército de Chile, la Fuerza Aérea de Chile y, especialmente, de la Armada.

Se espera que el nuevo buque polar se encuentre operativo para la temporada del 2022-2023, considerando cubrir las necesidades del Estado Chileno en materia antártica para los próximos 30 años. La Presidenta de la República Michelle Bachelet aseguró que “para mí es un gran orgullo participar en esta ceremonia de corte de plancha en que estamos dando la partida de la construcción, acá en Talcahuano, del buque Antártico de Chile. Es un día importante, un día de fiesta para la Armada de Chile, para ASMAR y para la región del Bío Bío, pero también para Chile y su gente, porque este proyecto que es deseado desde que empezó a hacerse evidente la obsolescencia del “Almirante Viel” no sólo implica un tremendo desafío para Asmar y para la Armada sino que, tal como lo decía el Almirante Hartung va a situar al país a la vanguardia de la protección y proyección al continente antártico y su área circundante”.

El nuevo rompehielos tendrá mejores capacidades para apoyar el desarrollo de ciencia de alto nivel a bordo. Contará con modernos equipos hidro-acústicos, tales como ecosondas, sonares, perfilador de fondo, perfilador de corrientes y posicionador acústico de alta precisión. Además, estará provisto de laboratorios microbiológicos, macrobiológicos y químicos, así como también medios para la recolección, almacenamiento y conservación de muestras del mar y del fondo marino, con la capacidad de modernas y amplias cámaras frigoríficas.

El Vicealmirante Kurt Hartung, Director General de los Servicios de la Armada señaló que “con toda estas capacidades sumado a la posibilidad de sostener permanentemente hasta 30 científicos abordo, nuestros investigadores se encontraran en una posición privilegiada, contando con un medio de primer nivel para seguir derribando las fronteras de la ciencia, especialmente en el continente antártico”. El Almirante Hartung agregó que “puede considerarse como un desafío regional, se estima que más de un tercio del proyecto será incorporado a la economía nacional, a través del trabajo directo de 3 millones de horas hombre, lo que asegura actividad y estabilidad laboral para 480 puestos de trabajo durante los próximos 5 años en la zona”. 

 Características del nuevo buque antártico

Como buen Rompehielos, tendrá la capacidad de navegar a una velocidad constante mayor a 2 nudos en hielo de 1 metro de espesor que tenga un año de antigüedad, cubierto con hasta 20 centímetros de nieve. No obstante, considera una velocidad máxima de 15 nudos en superficie normal. Los 111 metros de eslora (largo), 21 metros de manga (ancho), y 7.2 metros de calado  (profundidad de la parte sumergida) le permitirán disponer de una habitabilidad para 120 personas, además de una capacidad de carga de alrededor de 510 m3; además de 400 m3 de transporte de combustible; y otros 400 m3 de carga en pallets.

Su casco diseñado está diseñado para operar a -30°C, dotado de equipamiento de seguridad para la vida humana en el mar a esas bajísimas temperaturas. Contará con capacidades para desarrollar labores de búsqueda y rescate ante eventuales siniestros marítimos, aéreos o terrestres en el continente antártico, con el apoyo de helicópteros embarcados, botes de rescate, y una enfermería con capacidades quirúrgicas. Lo anterior, en cumplimiento de las obligaciones de Chile en el área de responsabilidad SAR (Safe and Rescue), de acuerdo a convenios internacionales.

En labores propias de la Armada de Chile, el buque contará también con un ecosonda multihaz de alta profundidad, podrá desarrollar la Cartografía Antártica nacional e internacional, y de esta forma cumplir las obligaciones adquiridas por el Estado de Chile. El buque cumplirá los más altos estándares de seguridad para salvaguardar la vida humana en el mar, incorporados en el reciente “Código Polar”, que norma las características que deben cumplir los buques que navegan en aguas árticas y antárticas. También, considera exigentes normas de cuidado medioambiental, específicamente en el tratamiento de aguas, emisiones de gases y tratamiento de residuos, dando cabal cumplimiento al Protocolo de Madrid al Tratado Antártico.

Cumplirá asimismo con los estándares exigidos por la Convención para la Conservación de los recursos marinos vivos en la Antártica, como buque inspector, dotado del personal idóneo para realizar fiscalización pesquera de naves que estén realizando faenas extractivas en el área, lo que posiciona al Estado de Chile como un país contribuyente con el delicado ecosistema antártico.


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