Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

Sigue la novela con el Gripen: El ministro de Defensa de Argentina en Brasil

El Ministro de Defensa argentino, Julio Martínez  realizo una breve visita a su par del Brasil Raul Jungmann a fin de reforzar el compromiso entre ambas naciones de llevar adelante ciertos programas tecnológicos de carácter estratégico, como la coproducción de partes y componentes por parte de la industria argentina para el programa de avión de transporte KC-390, que  corporiza la brasileña Embraer y también, a muy largo plazo, la participación argentina en el programa GRIPEN para la FAB.

Bien sabido es que Brasil ha rubricado un importantísimo contrato con SAAB para la provisión de jets supersónicos de altas prestaciones, y que por el mismo se ha establecido la producción de piezas y elementos por parte de la industria del gigante sudamericano. Esta programación incluye un traspaso tecnológico sin antecedentes que logrará que la FAB y las empresas integrantes del cluster tecnológico brasileño, accedan a conocimientos muy avanzados y a posibilidades de desarrollo más que interesantes.

Argentina firmó en los tiempos de la administración anterior un convenio con Brasil por una participación en el programa del caza supersónico, dicho acuerdo implicaba que el país del Plata adquiriría, en algún momento, 24 cazas de la producción autóctona brasileña para su propia institución aeronáutica. Obviamente este convenio, rubricado sin la participación de la casa creadora de la maquina en cuestión, o sea SAAB, es más una expresión de deseos que algo concreto. Ya hemos explicado en ocasiones anteriores que Brasil requiere sumar aeronaves en sus pedidos para favorecer a su propia industria y disminuir ciertos costos, no es lo mismo pedir 36 aviones que sesenta o más.

Un punto conflictivo –para Buenos Aires obvio- es que esta aeronave tiene componentes críticos de origen británico, aunque los funcionarios brasileños y suecos han asegurado que no habría problemas a largo plazo en la provisión de estos materiales funcionales del avión en cuestión, ya que estaría considerado que dichos componentes podrían ser producidos por la industria brasileña o incluso la argentina, o incluso podrían substituirse por otros similares de otras procedencias. Nadie quiere perder el negocio…

La crítica situación que atraviesa la aeronáutica  argentina, sin máquinas de combate modernas en servicio, fue develada por el ministro Martínez a su colega, indicando que más allá de alguna aeronave de transición que pudiera ser incorporada a corto plazo, el programa GRIPEN es la esperanza para la FAA. Martínez, quien estaba acompañado por el nuevo Director de la planta cordobesa de FADEA, Ercole Felippa, menciono que el país está en condiciones de colaborar y producir componentes para el programa brasileño, a cambio de poder adquirir este jet supersónico.

Incluso, se comentó que elementos de origen británico como los APU, sistemas de provisión de oxígeno, piezas del tren de aterrizaje y elementos de hidráulica, pueden ser fácilmente producidos en Argentina, colaborando con la industria carioca y potenciando la venta de este jet a otras naciones del continente. FADEA ha realizado elementos para la producción del avión carguero KC-390 y tiene la disposición tecnológica para producir otros componentes, ya que dispone de un importante herramental y máquinas de última generación, además de contar con una planta de producción de materiales compuestos de fuste.

Estamos en claro que se abre un tiempo de negociaciones muy extenso, ya se habla cada vez más fuerte del aprovisionamiento de turbohélices EMBRAER Super Tucano para sustituir a los veteranos Pucarás argentinos, como moneda de cambio para comenzar a hablar. La posición argentina es endeble, ya que no aporta, hasta ahora, elementos monetarios y solo una promesa de una adquisición.

La creencia que EMBRAER cedería una parte de su producción de piezas a favor de la industria argentina, es notablemente ingenua y olvida de las jugadas “estratégicas “ de Brasilia, que siempre, por lo menos en las dos últimas décadas, han sido desfavorables a Buenos Aires.

El Ministro de Defensa brasileño, Raul Jungmann menciono que “Argentina es un socio estratégico, vital  para Brasil y que espera afianzar la relación comercial, tecnológica y militar” entre ambas naciones. La estadía incluyo una visita a las instalaciones de EMBRAER, conversaciones sobre temas antárticos, las misiones de paz y el monitoreo fronterizo, tema este de clave atención para las autoridades argentinas.

Los funcionarios pudieron asistir a una extensa presentación del SISFRON (Sistema Integrado de Monitoreo de Fronteras) utilizado por el Brasil y que llamo la atención de los mismos.

La grave situación que atraviesa la seguridad en los límites fronterizos de Argentina, impone  analizar que están haciendo naciones como Brasil y los funcionarios nacionales prestaron atención.

Otro viaje mas, esta vez a un vecino cercano e importante, se está tornando una costumbre la de viajar en nuestros dirigentes, algún día sabremos cuales son los resultados prácticos de tantos traslados. (Luis Piñeiro, corresponsal de Grupo Edefa en Argentina)

 


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.