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La saturación de misiones obliga a crear la Comandancia del Ejército Mexicano

La centralización de funciones, la carga de una veintena de nuevas misiones ordenadas recientemente y llevadas a cabo a partir de una estructura administrativa y operativa que no fue modificada en los últimos 79 años, obligaron a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) a proyectar su urgente reorganización para seguir adelante con el cumplimiento de sus funciones netamente militares y, al mismo tiempo, apoyar al país en actividades de corte civil. 

Los cambios que oficialmente iniciaron este martes, 13 de agosto, son “el proyecto más importante y trascendente” de la SEDENA, indicó la secretaría en un extenso comunicado en el que detalló que las transformaciones van dirigidas a descentralizar funciones y a agilizar la toma de decisiones que faciliten el trabajo del alto mando y de las estructuras vitales de la institución. Aún más, la Secretaría asegura que estos cambios graduales no implicarán ningún gasto ni erogación extra, sino solamente la redistribución de funciones y de personal en áreas existentes y algunas de nueva creación. 

Tal es panorama y diagnóstico dado a conocer por la SEDENA horas después de la ceremonia efectuada en el Campo Militar Marte, en la Ciudad de México, en donde se pasó revista de entrada a la Comandancia del Ejército Mexicano, que será encabezada por el general de División Eufemio Alberto Ibarra Flores, y que  será responsable del desarrollo de la fuerza operativa, de generar la doctrina para su aplicación, de adiestrar y equipar a los soldados de tierra para ponerlos a disposición de las áreas operativas, además de ejercer el control administrativo para hacer todo esto posible.  

El presidente y comandante supremo de las fuerzas armadas mexicanas, Andrés Manuel López Obrador, y el secretario de la Defensa Nacional, el general Luis Cresencio Sandoval, encabezaron la ceremonia en las que más efectivos de la Brigada de Fusileros Paracaidistas (BFP), tropas del Cuerpo de Fuerzas Especiales (CFE), así como integrantes de batallones de Infantería, de la Policía Militar (PM) y de la Guardia Nacional (GN) enmarcaron el juramento rendido por el general Ibarra para poner en marcha las funciones de Comandancia del Ejército Mexicano, inexistente hasta ahora en la estructura de la secretaría. 

La SEDENA explicó más tarde los puntos centrales de dicha reorganización, recordando que desde 1942 se operó administrativa y militarmente con un esquema creado por el entonces presidente y general Lázaro Cárdenas. Luego de las reformas a la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos hechas en 1971 y de su última actualización en 1986, la SEDENA desarrolló sus misiones orgánicas encontrando en el camino limitaciones y duplicidad de funciones en sus relaciones con otras fuerzas armadas y con instituciones de la administración pública federal en el país. 

De acuerdo con la secretaría, “la centralización de funciones y el escalonamiento para interactuar con la Administración Pública Federal generó la necesidad de una transformación institucional, orientada a optimizar el funcionamiento de los diferentes organismos de la Secretaría de la Defensa Nacional y para responder a las demandas de la sociedad mexicana conforme el proyecto de nación”.  
La SEDENA ponderó en su comunicado las acciones llevadas a cabo para el “bienestar y seguridad en la población”, destacando los proyectos prioritarios como la construcción de infraestructura aeroportuaria, vías férreas, instalaciones bancarias, apoyo en la consolidación de la Guardia Nacional, programas sociales orientados a la generación de empleos y conservación del medio ambiente. 

Sin embargo, precisó, “con la estructura y organización actual, la Secretaría de la Defensa Nacional cumple una doble función, una como Secretaría de Estado y otra como Cuartel General Superior del Ejército; además, el Secretario de la Defensa Nacional tiene una triple función: como Secretario de Estado, como Alto Mando para ejercer el control conjunto del Ejército y la Fuerza Aérea y finalmente como Comandante del Ejército Mexicano”.  

La SEDENA reconoció que sus acciones, con el tiempo, fueron topándose con limitaciones en materia de “interacción, coordinación y entendimiento con Fuerzas Armadas de otros países, debido a que sus estructuras están basadas en Ministerios de Defensa y Estados Mayores Conjuntos responsables de administrar y operar a la totalidad de las fuerzas militares”. 

Para solucionar estos problemas, la secretaría “realizó diversas acciones para mejorar su estructura orgánica, considerando la reorganización de la misma mediante la descentralización y creando la Comandancia del Ejército Mexicano para contar con una dependencia moderna, eficaz y eficiente, incrementando sus capacidades y hacer frente a retos futuros”.  

Con esta perspectiva, el Ejército y la Fuerza Aérea fueron asumiendo las misiones ordenadas por el mando supremo (Estrategia para el Fortalecimiento de Aduanas, Protección y Vigilancia del Espacio Aéreo Nacional, Combate al robo de hidrocarburos, Plan de Migración en las fronteras norte y sur, Ciberdefensa y Ciberseguridad) para “mantener la integridad y soberanía nacional, garantizando en todo momento el respeto y protección a los derechos humanos”, asegura el texto. 

La SEDENA asegura que con los cambios proyectados “se descentralizan las funciones asignadas dentro de la Administración Pública Federal a través de la Subsecretaría y Oficialía Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, reasignando el efectivo de los recursos humanos, materiales, tecnológicos y financieros, para que el personal del Estado Mayor de la Defensa Nacional se enfoque en la planeación, coordinación, y supervisión de las actividades operativas del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, auxiliando al Alto Mando en sus tareas principales”. 

Con esto la secretaría está convencida de que logrará lo siguiente: 
- Generación de doctrina, adiestramiento y equipamiento al interior de la Secretaría de la Defensa Nacional.  
- Mejorará el control administrativo para atender asuntos de la Administración Pública Federal.  Se incrementará la eficiencia y eficacia en el uso de los recursos humanos, materiales y financieros.  
- La restructuración de los organismos que atienden asuntos de la Administración Pública Federal, separando aquellos del ámbito militar como Fuerzas Armadas de tierra y aire.  
- Optimizará el funcionamiento de los organismos de las fuerzas de tierra y aire.  
- La actualización de la División Territorial conforme las necesidades operativas y de creación de nuevas unidades.  
- Facilitará la transparencia y rendición de cuentas conforme a la normativa vigente.  
- Organismos ágiles y prácticos para atender las demandas de la sociedad.  
- La unificación del Sistema Educativo Militar, que cuente con una ruta profesional para el Ejército y Fuerza Aérea, incluyendo el Doctorado en el Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, así como la formación de líderes para el ejercicio del mando y la toma de decisiones. 
 
En cuanto a las misiones y lo que se espera con la creación de la Comandancia del Ejército Mexicano, la Defensa Nacional explica que “esta será responsable del desarrollo de la fuerza, generar doctrina, adiestrar y equipar a los soldados de tierra para ponerlos a disposición de las áreas operativas, además de ejercer el control administrativo”. 

Las ventajas que se espera obtener son las siguientes:  
- Se hará cargo del desarrollo de la fuerza, generación de doctrina, adiestramiento, equipamiento y control administrativo de esta Fuerza Armada.  
- La homologación de la estructura del Ejército y Fuerza Aérea para su administración y desarrollo en cumplimiento a Misiones Generales.  
 
Con esta división de trabajo, añade la SEDENA, el Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN) estará en condiciones de realizar sus tareas fundamentales como auxiliar inmediato del Alto Mando y transmitir las disposiciones que se giren a las comandancias del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, así como verificar y supervisar su cumplimiento. 

Al mismo tiempo, la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea realizarán sus funciones propias en los componentes que se proponen, “en el concepto que esta reorganización no implica la erogación de recursos económicos, coadyuvando con la transparencia en el manejo de recursos, sostiene la SEDENA.  (Jorge Alejandro Medellín)

Foto: SEDENA


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