Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

La prueba del boina verde

(Revista Defensa nº 164, diciembre 1991) Para todos los soldados del mundo el momento más significativo de su vida militar es el día en que prestan juramento de fidelidad a su bandera. Sin embargo, para los soldados españoles de las Unidades de Operaciones Especiales (UOE’s) existe un segundo día, indudablemente menos importante, pero también emotivo y relevante, en el que adquiere otro compromiso, esta vez con su unidad y con todos los compañeros veteranos: la imposición de la boina verde.

El acto suele realizarse en el campo ante la unidad formada, siendo sus mandos y los guerrilleros instructores los que efectúan la imposición de esta prenda que, a partir de entonces, les distinguirá de los otros soldados.

ALGO MAS QUE UN SIMBOLO

Quienes han servido en UOE’s, saben que la boina verde es algo más que un símbolo y, por supuesto, se trata de un baño sentimental que une a todos los hombres que la llevan, marcando un estilo peculiar de vida militar y girando en torno a ella todos los valores morales del soldado español heredero de las virtudes guerrilleras de antaño.
Es necesario mucho esfuerzo y sudor para ganarla, esmero para llevarla con honor durante el tiempo de permanencia en filas y, luego, nostalgia al guardarla en casa una vez licenciados. La peor sanción para un soldado de Operaciones Especiales, cuando no es capaz de mantener con ejemplaridad el compromiso contraido el día en que le fue entregada, es que se la quiten ante la unidad formada.
Parecerá increible, en una sociedad industrializada, donde lógicamente imper an cada vez más los valores materiales y menos los espirituales, en ocasiones repres entados por símbolos; como en las COE’s, que una boina pueda aportar tanta energía física y psicológica a la hora de ganarla, realizando actividades que requieren super ación personal, sufrimiento y dureza; cómo luego servirá de motor generando fuerzas y disuadiendo de conductas criticab les y, finalmente, cómo marcará al ex- guerrillero para el resto de la vida en esa línea de actuación y en ese sentimiento de unión con sus compañeros y con su COE.

EL ENDURECIMIENTO

El periodo de instrucción básica, que actualmente tiene una duración de dos meses, como su nombre indica, pretende lograr una formación individual y elemental en el combatiente. En el caso de las UOE’s, este nivel básico se incrementa con otras actividades más específicas de OEs, atendiendo sobre todo a su educación física, a su instrucción nocturna, al tiro, a unas primeras nociones de topografía y orientación, paso de obstáculos, pruebas de decisión y valor.., de tal manera que además de esa formación elemental común para cualquier soldado, el futuro boina verde vaya conociendo de forma progresiva el dominio que la mente tiene sobre el cuerpo, las limitaciones de su capacidad de resistencia psicológica y física, mucho menores que las inicialmente esperadas. En definitiva, adquiriendo confianza en sí mismo mientras se instruye en técnicas especiales y se fortalece adaptándose al frío, al sueño, al esfuerzo físico…

foto: La prueba del boina verde suele iniciarse al ser capturado prisionero.

Este periodo que suele llamarse de endurecimiento por las características de esa formación complementaria añadida a la básica, va a ser fundamental para su seguridad personal y le evitarán accidentes durante el resto de su servicio en filas.

LA PRUEBA DE LA BOINA

A modo de examen final del periodo de endurecimiento, y como condición imprescindible para obtener la boina verde que le convierta en soldado de Operaciones Especiales, es necesario superar la prueba de la boina. Lógicamente no existen unas pruebas tipificadas para todas las UOE’s, pues son los mandos instructores los que mejor conocen en cada caso, circunstancia y época del año lo que pueden exigir a sus subordinados, dependiendo mucho del nivel alcanzado en la instrucción, y que básicamente consisten en poner a prueba el «Espíritu de Sufrimiento y Dureza», lema de este tipo de unidades, junto con alguna actividad que requiera decisión y valor.
Su duración suele ser de dos 6 tres días con sus noches respectivas de actividad constante, iniciándose normalmente con una captura de prisioneros en la que deben resistir los interrogatorios, una evasión nocturna, paso de cursos de agua por teleféricos y medios de circunstancias, recorridos topográficos con plano, algún rappel, pasillos de observación nocturna en los que tienen que descubrir armamento, material y enemigos ocultos, armar y desarmar el fusil sin luz, marcha por montaña, tiro... Normalmente estas pruebas finalizan con un pasillo de fuego, en el que se atraviesan unas alambradas reptando detrás de sus mandos mientras se efectúa fuego de ametralladora por encima y suenan explosiones próximas, adivinando esta vez cómo sería un combate real.
Por supuesto, en todo este tipo de ejercicios se adoptan las máximas medidas de seguridad, siendo los mandos, todos ellos diplomados en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca los primeros en bajar el rappel, pasar el teleférico o atravesar el pasillo de fuego, para comprobar la perfecta instalación y estado del material así como el uso adecuad o de las armas y explosivos.
Resulta muy significativo que estadísticamente sean los boinas verdes, a pesar de realizar este tipo de actividades, los que sufren, en proporción, menos accidentes en su instrucción técnica y táctica, a la vez más intensa, pues al menos efectúan ejercicios durante diez días seguidos en el campo mensualmente, además de la instrucción que llevan a cabo en las proximidades del cuartel durante el resto del mes.

CONCLUSIÓN

Esta prueba tan exigente, precedida de un periodo previo de endurecimiento, resulta de una absoluta eficacia para el soldado de Operaciones Especiales, incentivad o en su afán de adquirir el derecho da llevar la boina verde, primero, y de continuar con el honor de mantenerla, después. En definitiva, esta prenda es algo más que un símbolo para las UOE’s pues la rodea una aureola de matiz espiritual, unos valores morales que persisten en el soldado español, fáciles de encontrar cuando se le motiva por un ideal.


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.