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Imágenes satelitales confirman el despliegue en la base Ben Guerir de Marruecos del dron turco Akinci junto a drones Bayraktar TB2

Equipos de control comunicación y soporte logístico para drones Akinci y TB2.
Equipos de control comunicación y soporte logístico para drones Akinci y TB2.

Confirmando los informes publicados a principios del año pasado sobre la entrega a Marruecos del dron turco Akinci, de Baykar, han aparecido imágenes satelitales de la Sexta Base Aérea en Ben Guerir, que alberga la flota marroquí de cazas F-16 Block 52+. Estas imágenes confirman la recepción de estos drones por parte del país a principios del año pasado y su puesta en servicio en dicha base junto a los drones Bayraktar TB2 y revelan la presencia de la infraestructura necesaria para operar estos sistemas, incluyendo equipos terrestres integrados que aseguran una alta preparación operativa. Es una nueva etapa en la cooperación militar entre Rabat y Ankara y se enmarca en la estrategia de Marruecos de fortalecer su arsenal militar y modernizar sus capacidades de defensa.

  • Despliegue UAV: Imágenes satelitales confirman drones Akinci y Bayraktar TB2 en la Sexta Base Aérea de Ben Guerir.
  • Capacidades: El Akinci puede operar 24 horas, portar hasta 1,5 toneladas y ejecutar misiones ISR y de ataque.
  • Cooperación: Marruecos, avanzando es su rearme, y Turquía cooperan en el área de drones con transferencia tecnológica.

Confirmación visual y despliegue de activos aéreos

El seguimiento de la cooperación militar marroquí-turca en el ámbito de los vehículos aéreos no tripulados muestra que el desarrollo de estas capacidades se ha llevado a cabo conforme a una planificación temporal específica y estructurada. Las primeras entregas de los drones Bayraktar TB2 comenzaron en septiembre de 2021 y, según las imágenes de satélite, el primer sistema de estas aeronaves se puso en servicio operativo en la base de Ben Guerir ese mismo mes.

De igual manera, los informes indican que las primeras entregas de los drones Akinci comenzaron a finales de febrero de 2025, mientras que las imágenes satelitales confirmaron el despliegue del sistema Akinci en la misma base, entre marzo y abril de 2025. Actualmente, Marruecos cuenta con un arsenal significativo de drones Bayraktar TB2; inicialmente solicitó 13 unidades en abril de 2021, cifra que posteriormente aumentó con pedidos adicionales hasta superar las 20 unidades, entregadas en su totalidad  en 2024. El despliegue de los primeros sistemas en la base de Ben Guerir sugiere que esta podría ser la base principal destinada al mantenimiento logístico y a los programas de entrenamiento continuo.

Infraestructura terrestre y apoyo a operaciones prolongadas

Aunque las imágenes de satélite capturadas no muestran los drones en sí, sí incluyen los componentes y equipos terrestres destinados a la gestión de control, comunicaciones y apoyo logístico. Es evidente en las imágenes que el sistema incluye la estación de datos terrestre, equipada con antenas de comunicación y seguimiento de alta frecuencia para el sistema de línea de visión (LOS), además de dos estaciones de control terrestre móviles características que gestionan las operaciones tanto del TB2 como del Akinci, las cuales se pueden distinguir fácilmente.

Las imágenes también muestran unidades generadoras de energía móviles y remolques de apoyo logístico, considerados la columna vertebral para la sostenibilidad de las operaciones de campo. En este contexto, destaca un elemento de gran importancia: la estación de comunicaciones por satélite (SATCOM). Las antenas de comunicación satelital son un componente esencial para operar el dron Akinci y controlarlo más allá de la línea de visión (BLOS). Esta capacidad otorga a Marruecos la posibilidad de ejecutar misiones de inteligencia y ataque en extensiones geográficas muy amplias, garantizando una cobertura completa de las fronteras del sur y las vastas zonas desérticas sin necesidad de que los operadores se aproximen a las áreas de amenaza.

Capacidades de ataque aéreo y transformación en la guerra de drones

Uno de los desarrollos más destacados que ha acompañado la entrada en servicio global del dron Akinci es su capacidad para derribar objetivos aéreos, un hito documentado recientemente en Sudán. Un video mostró a un dron Akinci (presuntamente etíope o emiratí) siendo filmado por otro dron Akinci sudanés, desde el cual se lanzó una munición aire-aire que resultó en el derribo del dron hostil. Es probable que esta munición sea del tipo EREN, una munición merodeadora de alta velocidad fabricada por la empresa turca Roketsan, con un alcance de más de 100 kilómetros, que puede ser lanzada desde el aire o la tierra.

Su sistema de guiado combina la navegación de mitad de trayecto mediante GNSS/INS con un buscador de imágenes infrarrojas (IIR) y tecnología de reconocimiento automático de objetivos mediante algoritmos de inteligencia artificial, lo que permite al operador buscar, confirmar la identificación, abortar o repetir el ataque. Este incidente representa el primer caso documentado de derribo de un dron por parte de otro utilizando un misil guiado. Para Marruecos, este desarrollo implica que su flota de drones ya no se limita a atacar objetivos terrestres, sino que se extiende a la defensa aérea activa y a la capacidad de hacer frente a amenazas de drones hostiles, lo que supone un cambio cualitativo en las reglas de enfrentamiento modernas.

Un dron de combate Akıncı realiza un vuelo sobre el Centro de Entrenamiento y Pruebas de Vuelo Akıncı en Turquía (Foto AA) 

Desarrollo futuro e integración de sistemas de radar y armamento

En el futuro, está previsto equipar al dron Akinci con un radar AESA modelo MURAD 100-A, desarrollado por la empresa turca Aselsan, el cual permitirá al UAV realizar ataques de precisión contra objetivos aéreos, terrestres y marítimos. El impacto operativo de este radar se multiplica al integrarse con misiles aire-aire de corto alcance BOZDOĞAN, con un alcance superior a los 25 km, y el misil GÖKDOĞAN, diseñado para combates más allá del alcance visual (BVR) con un alcance superior a los 100 km.

La integración de este radar en el Akinci le otorgará capacidades de inteligencia y ataque que superan considerablemente lo observado recientemente en Sudán con la munición EREN, reforzando la capacidad disuasoria de Marruecos. Además del radar, es probable que estos drones estén equipados con sistemas electroópticos turcos como el sistema ASELFLIR-500, capaz de detectar objetivos a distancias superiores a 80 kilómetros y designarlos por láser desde al menos 20 kilómetros. Aunque aún no se ha confirmado si Marruecos ha optado por el sistema canadiense MX-20 o el sistema turco ASELFLIR-500 (exportado a 14 países, incluidos Azerbaiyán y Croacia), ambos sistemas ofrecen una alta capacidad de observación precisa.

El dron Akinci destaca por su capacidad de vuelo continuo durante 24 horas a una altitud superior a los 12 kilómetros, lo que lo sitúa fuera del alcance de la mayoría de los sistemas de defensa aérea de corto alcance. Asimismo, posee una capacidad de carga ofensiva de hasta 1,5 toneladas, que en el futuro podría incluir misiles de crucero como Çakır y SOM con un alcance de hasta 250 kilómetros; actualmente, ya puede lanzar misiles balísticos supersónicos como el IHA-230 con un alcance superior a 150 kilómetros, además de bombas inteligentes guiadas por láser de los modelos MAM-L y MAM-T.

Cooperación industrial y transferencia de tecnología

La relación en el ámbito de la defensa entre Marruecos y Turquía no se limita a la importación de sistemas de alta tecnología, sino que se extiende al establecimiento de una plataforma industrial de defensa conjunta en la región de Benslimane, en cooperación con la empresa turca Baykar. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir la dependencia de las importaciones y fortalecer la industria de defensa nacional a través de la empresa Atlas Defense en Marruecos, asociada con Baykar.

Su creación se anunció a finales de 2024, especializándose en el diseño, fabricación, desarrollo y mantenimiento de vehículos aéreos no tripulados y sistemas de defensa relacionados, buscando expandir su presencia en el mercado marroquí frente a la competencia israelí. Esta orientación estratégica otorga a Marruecos una ventaja a largo plazo, consistente en la creación de una base tecnológica local capaz de mantener, desarrollar y fabricar componentes de estos sistemas en el futuro, en lugar de limitarse a un rol puramente de consumidor.

Equipos de control comunicación y soporte logístico para drones Akinci y TB2.

Dimensiones estratégicas y equilibrio de poder regional

La adopción del sistema Akinci por parte de Marruecos conlleva dimensiones estratégicas polifacéticas. Por un lado, refuerza la capacidad del país para vigilar sus fronteras meridionales a lo largo de Mauritania y las zonas desérticas donde aumentan los desafíos de seguridad; por otro lado, actúa como un elemento disuasorio ante eventuales movimientos militares en un contexto de tensiones regionales con Argelia y el Frente Polisario.

Este avance se produce en un momento en que Marruecos busca intensificar la cooperación en materia de inteligencia con sus aliados de la OTAN, proporcionando datos precisos obtenidos mediante cámaras y radares de nueva generación. El Akinci representa un salto cualitativo en el ámbito de los vehículos aéreos no tripulados, al combinar la capacidad de realizar misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) con la de ejecutar ataques de precisión desde distancias seguras fuera del alcance de las defensas aéreas, incrementando la flexibilidad y eficacia de las operaciones militares.

En conclusión, todos los indicios apuntan a que la integración de los drones Akinci en las Fuerzas Armadas de Marruecos representa una nueva etapa en el proceso de modernización de la defensa nacional, la cual probablemente continuará con sistemas aún más avanzados, como el Bayraktar KIZILELMA, un avión de combate no tripulado con diseño de sección transversal de radar reducida (baja detectabilidad).

Si bien este desarrollo evidencia el avance en las capacidades tecnológicas adquiridas por Marruecos, los desafíos económicos y técnicos siguen vigentes, especialmente en lo que respecta a la sostenibilidad a largo plazo de estos sistemas y la reducción de la dependencia externa en el futuro. No obstante, el rumbo actual, enfocado en combinar la adquisición de sistemas avanzados con la localización de industrias militares, muestra que Marruecos busca consolidar una capacidad disuasoria sólida en un entorno regional e internacional cambiante. (Alex Ribeiro)


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