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"Lo preocupante es que se vaya a acusar a oficiales de las Fuerzas Armadas del Perú por haber realizado sus funciones"

Pedro Cateriano Bellido fue el ministro de Defensa que, con diferencia, más tiempo permaneció en el cargo durante el Gobierno de Ollanta Humala en la República del Perú, que sólo abandonó para asumir, en un momento muy complicado, la Presidencia del Consejo de Ministros después de la caída de su predecesor. Demostró ser un contundente hombre de consenso, llegando en ese difícil puesto hasta el cambio de Gobierno al PPK. Cateriano modernizó y repotenció notablemente las Fuerzas Armadas peruanas, logro enturbiado por la apertura de una investigación sobre los procesos de adquisición tras la que se esconde un  ajuste de cuentas político del  que el exministro habla por vez primera.

Usted fue Ministro de Defensa durante casi tres años. ¿Qué balance hace de esa gestión?

Cuando llegamos encontramos una situación compleja y se adoptaron una serie de medidas para reformar las Fuerzas Armadas integralmente y también trazar un programa de ejecución, porque muchos de los requerimientos estaban en los Planes Anuales de Adquisiciones, pero no se concretaban. La alta rotación de ministros de Defensa y la inestabilidad en el sector fueron perjudiciales. Adicionalmente, teníamos el problema de la reforma salarial y, de otro lado, la problemática de la lucha contra los remanentes del terrorismo en la zona del VRAEM (Valle de los Ríos Apurimac, Ene y Mantaro). En esa compleja situación estaba además el contexto internacional. Estábamos en pleno proceso de La Haya ante la Corte Internacional de Justicia con Chile. Esos son los asuntos que tuve que acometer como ministro.

¿Cómo ve la actual situación del Ministerio?

Es muy prematuro hacer un juicio de valor respecto a la situación actual. Creo que el anterior ministro, Mariano Gonzales, generó un ambiente de sospecha innecesario al afirmar ante el Parlamento, temerariamente y sin pruebas, que los procesos de adquisiciones de las Fuerzas Armadas durante mi gestión no habían sido transparentes. De esa manera dio la justificación del caso al nuevo Congreso para constituir una Comisión de Investigación. Creo, adicionalmente, que el informe de la Comisión Bernales no ha sido objetivo, tiene un marcado sesgo político y hasta donde estoy informado todos los consejos consultivos, tanto en el Ejército, Marina de Guerra y Fuerza Aérea han rechazado el contenido de ese informe. Entiendo que el ministro Nieto ha pedido la opinión a los consejos consultivos y ha solicitado las auditorias correspondientes a las instituciones. De otro lado, creo que ha sido buena la actuación de Nieto en todo lo que ha significado el Plan de Emergencia para enfrentar los desastres naturales ocurridos en el Norte. Y ha sido propicia esa ocasión para probar que los equipos que adquirimos, helicópteros y aviones de manera especial, han servido para desbaratar esas falsas acusaciones, en el sentido de que habíamos hecho mal uso del dinero y compras no adecuadas. Ha ocurrido todo lo contrario y la ciudadanía, a través de las encuestas de opinión, ha corroborado lo que estoy diciendo.

Hablemos de las adquisiciones militares realizadas durante su gestión. ¿Cuáles cree fueron las más emblemáticas?

La Marina de Guerra, por cerca de cien años, acarició la idea de tener un buque escuela a vela. Éramos la única Armada de Sudamérica con mar que no tenía un buque escuela a vela. El hecho de haber podido concretar ese viejo anhelo creo que es importante. Y después, se han concretado proyectos de gran necesidad, que innecesariamente fueron politizados y los convirtieron en polémicos, pero opino, por ejemplo, que la adquisición del satélite submétrico constituye un paso fundamental que hemos dado para tener un instrumento tecnológico capital no solo para el aspecto de seguridad y defensa, sino para el combate de todo lo que significa la minería y tala ilegal. Pienso que hemos iniciamos un proceso que espero se concrete. Otro proyecto muy importante ha sido la adquisición de aviones de instrucción para la Fuerza Aérea. Los KT-1P han implicado un acuerdo de Gobierno a Gobierno que ha permitido la coproducción de 16 aviones en el Perú. Desde el punto de vista tecnológico esto para la Fuerza Aérea es un paso muy importante. No solo lo hemos concretado dentro del cronograma establecido, como en todos los proyectos. En este en especial implicaba transferencia tecnológica, coproducción y, además, fabricar partes y piezas del avión en el Perú, cosa que ya está haciendo el Servicio de Mantenimiento (SEMAN).

Igual ocurrirá con los Mi-171Sh-P. Vamos a instalar en La Joya (Arequipa) un Centro de Mantenimiento Aeronáutico para los helicópteros, no solo de nuestro país, sino de la región, y en el mediano plazo también vamos a comenzar la fabricación de partes y piezas. Creo que esos proyectos constituyen también la consolidación del avance tecnológico y de la industria de la defensa peruana muy importante. Centrándonos en ésta, la Marina de Guerra, a través del Servicio Industrial de la Marina (SIMA) ha logrado también materializar proyectos, no solo como el buque escuela a vela, sino la construcción de un buque multipropósito y 4 patrulleras marítimas con cooperación de coreana y también vamos a iniciar la modernización de los submarinos con cooperación alemana. Todos estos proyectos han implicado un esfuerzo mayor y lograr no solo hacer operaciones de compra y venta, como fue en el pasado, sino de agregar el factor de la transferencia tecnológica y del ensamblaje de la coproducción, lo que abre una nueva vía para las Fuerzas Armadas. Se ha modernizado el SIMA, en ese paso debería ir el SEMAN y la Aviación del Ejército con el Centro de Mantenimiento Aeronáutico en La Joya. Son proyectos que hasta hace unos años eran impensables en el Perú y que se han podido concretar.

¿Cuál fue el monto de las inversiones?

No voy a dar cifras, me remito a las oficiales, porque no voy a entrar a ese juego. Todos los procesos han sido públicos, los decretos supremos de las operaciones han sido publicados en el Diario Oficial El Peruano y han sido informados oportunamente al Congreso de la República, la Comisión de Defensa y la de Presupuesto. Estas adquisiciones en el Congreso pasado fueron aprobadas por la Subcomisión de Adquisiciones. La Contraloría emitió opiniones para el acuerdo de Gobierno a Gobierno para la coproducción de los aviones KT-1P. En el caso del satélite hubo dos informes de auditoría. Debo señalar que, para la compra del satélite, el acuerdo de Gobierno a Gobierno, que es un tratado ejecutivo internacional, fue convalidado por el Congreso de la República. Es decir, se dieron todos los pasos necesarios para garantizar no solo la concreción de los proyectos, sino la seguridad jurídica de los mismos.

Tras el cambio de gobierno, los cuestionamientos por presuntas irregularidades a las adquisiciones militares no tardaron en aparecer. Uno de estos se refiere a la adquisición del satélite de observación de la Tierra “Peru-SAT1”. ¿Qué puede decirnos al respecto?

Creo que el tiempo ha ido aclarando las cosas. Primero, permítame aclarar que la opinión pública se ha podido dar cuenta de lo importante que es para un país contar con unas Fuerzas Armadas equipadas. Yo me pregunto qué hubiese ocurrido en el Norte en esta tragedia si no hubiésemos contado con los helicópteros y aviones que se adquirieron durante mi gestión. Hubiese sido una situación dramática. La prensa ha sido testigo excepcional y ha transmitido cómo se han salvado vidas, cómo se ha auxiliado oportunamente a la gente. Yendo al tema del satélite. Sobre este tema se han, a lo largo del tiempo, sostenido una serie de falsedades, que una a una se han ido desbaratando. En primer lugar, que hubo proveedor único. Eso se ha demostrado ya que no es cierto. CONIDA analizó cuatro propuestas y seleccionó a la francesa, no solo por las condiciones técnicas, sino, además, por las condiciones económicas. Este proceso ha sido evaluado por la Oficina de Control Interno (OCI) del MINDEF durante mi gestión y no encontró ninguna violación legal.

El entonces ministro Gonzales pidió una nueva auditoría, que duró más de un año y llegó a la misma conclusión: no se encuentran observaciones desde el punto de vista legal. Esta es una operación que es un acuerdo de Gobierno a Gobierno, aprobado mediante un tratado ejecutivo internacional, que fue convalidado por el anterior Congreso. Tanto las comisiones de Relaciones Exteriores como la de Constitución convalidaron el proceso y toda la tramitación del acuerdo con Francia. Y, finalmente, debo señalar el proyecto se ha concretado al 100 por ciento. El satélite se ha lanzado, está orbitando y suministrando las imágenes. El CNOIS fue construido a tiempo. La capacitación se cumplió de acuerdo a lo establecido y tenemos el soporte adicional del Gobierno francés, que nos permite bajar imágenes de sus satélites. Una de las cosas que no se señala pero uno de los grandes beneficios de este acuerdo con Francia es que no solo nos ha permitido adquirir un satélite propio, sino que tenemos la posibilidad de que cuando sus satélites pasan por encima del territorio peruano podemos bajar las imágenes.

¿Y en cuanto a otras adquisiciones cuestionadas, como, por ejemplo, la de los aviones de transporte C-27J para la Fuerza Aérea, los helicópteros Mi-171Sh-P para la Aviación del Ejército y los buques escuela a vela y de apoyo logístico de flota BAP “Tacna” y los helicópteros SH-2G “Super Seasprite” para la Marina de Guerra?

Vayamos por orden. Los equipos se han adquirido en base a los criterios técnicos que han establecido las Fuerzas Armadas. No es que el ministro de Defensa o el presidente de la Republica que señalaban a dedo si hay que comprar esto o lo otro. Han sido trabajos técnicos y profesionales realizados por oficiales de las Fuerzas Armadas. Entonces, tienen una sustentación técnica. En el caso de los aviones C-27J Spartan, ¿por qué optó la Fuerza Aérea por ese tipo de avión? Por una razón fundamental: la potencia de sus motores. El Perú tiene unos Andes de una altitud que no cualquier avión puede volarlo con normalidad y operarlo permanentemente. La Fuerza Aérea hizo esa selección a través de un concurso y ganó la empresa italiana. Frente a eso, ¿qué criterio debe primar, el de la Fuerza Aérea o el de la Contraloría General de la República? Porque este es el único proceso que ha sido objetado por la Contraloría General de la Republica. Entonces ya es un asunto que está en el Ministerio Publico y confió en que los argumentos que empleó la Fuerza Aérea para seleccionar este avión lleguen a convencer a los que van a tomar la decisión final de que fue una buena compra, como que efectivamente así lo sido, porque en esta emergencia ocurrida los C-27J han sido importantes.

Respecto al tema de los Helicópteros Mi-171Sh-P, se llegó a señalar que estos eran muy caros, pero es que no se pueden comparar el tipo de helicópteros que hemos adquirido con los que se compraron en la administración de Alan García. En primer lugar, porque son helicópteros con una potencia de motor diferente. Los actuales Mi-171Sh-P pueden despegar y aterrizar en los Andes, apagar el motor sin ningún problema, volverlo a encender y regresar. Esa potencia de motor no la tenían los anteriores helicópteros. En segundo lugar, nosotros los hemos comprado con armamento, no, como se dice, calatitos. Los hemos adquirido también con otra clase de equipos para búsqueda y rescate (SAR) y para convertirlos en ambulancia, como hemos visto ahora que han operado en la zona del VRAEM. Adicionalmente, en el marco del Programa Offset, estamos recibiendo un simulador de vuelo para que nuestros pilotos se entrenen y no tengan que ir hasta Rusia para realizar esa capacitación técnica. No es racional comparar una operación totalmente diferente. En el caso del buque a vela también hubo cuestionamientos, pero ha quedado demostrado ya con esta segunda travesía que es un buen trabajo el que ha hecho el SIMA con cooperación española y, como le repito, creo que es una de las obras emblemáticas acometidas durante mi gestión. Con respecto al BAP Tacna y los SH-2G la Contraloría también ha auditado esas compras y no ha encontrado ningún reparo legal.

Parecería que se desató en un momento dado una auténtica caza de brujas, difícil de entender a la vista de cómo se desarrollaron los procesos de compra. ¿Qué cree hay tras este fenómeno inquisitorio?

Evidentemente son cuestionamientos políticos, no técnicos. Porque si hacemos una evaluación objetiva en estos procesos, no ha habido significativas impugnaciones ni administrativas ni legales, por parte de los gobiernos y empresas que participaron. Desde el punto de vista técnico las compras no solo cuentan con el respaldo del Ejército, Marina de Guerra y la Fuerza Aérea, sino que no se ha podido probar ninguno de los cuestionamientos. Por mi lado veo cuestionamientos políticos del Partido Fuerza Popular y del Partido Aprista, fundamentalmente, que, dicho sea de paso, son mis viejos adversarios políticos.

¿Se enfrentó a organizaciones o grupos de poder que ejercían presión para favorecer a un determinado proveedor?

Lo que yo hice como ministro de Defensa fue no caer en el juego de polemizar con los proveedores, periodistas y opinólogos en la materia. Si el ministro participaba en esos debates no se concretaba ninguna operación. Pero algo que sí hice permanentemente fue atender todas las citaciones de la Comisión de Defensa del Congreso y de la Contraloría General de la República. Es algo que no se dice, pero yo permanentemente he informado de esto a la Contraloría, he pedido las auditorías y el último acto de mi gestión fue, precisamente, informar al contralor General de la Republica, el 5 de marzo de 2015, respecto de todas las adquisiciones que yo hice. Desde ese punto de vista sí me preocupé de una supervisión permanente e información de al Congreso y Contraloría. Lo que me extraña, es que, por ejemplo, congresistas como el almirante Tubino, que votaron a favor del acuerdo de Gobierno a Gobierno para comprar el satélite, hayan cambiado ahora de opinión. En ese proceso ningún congresista fujimorista en la Comisión de Relaciones Exteriores votó en contra, ni siquiera Luz Salgado, que es ahora la presidenta del Congreso. Ella se abstuvo. Si uno hace un análisis frío ve que en el fondo esto es un ajuste de cuentas político.

¿La fórmula de gobierno a gobierno, aplicada a adquisiciones emblemáticas, como el “Perú-SAT 1” y los C-27J, fue efectiva?

Yo creo que ha sido efectiva. Ha permitido garantizar no solo las operaciones, sino algo que es fundamental: fortalecer alianzas estratégicas. Hemos fortalecido la relación, entre otros, con Alemania, Francia, Italia, España y Rusia. Hemos también abierto una relación importante con Corea del Sur en el proyecto de los KT-1P y con Canadá, que el Gobierno anterior inició con la compra de los aviones de transporte Twin Otter, precisamente en la modalidad de Gobierno a Gobierno. Estas operaciones en las que han participado estos gobiernos han permitido transferencia tecnológica, capacitación y soporte.

¿Y el Programa “Offset” hasta qué punto ha sido beneficioso?

Ha sido fundamental en todos estos programas de Gobierno a Gobierno y en todas las adquisiciones. El offset nos ha permitido, por ejemplo, en la Fuerza Aérea con el proyecto de los KT-1P modernizar hangares en la Base Aérea de Las Palmas y en el caso de los C-27J Spartan la creación de talleres para el Servicio de Electrónica (SELEC). Ha sido un aspecto absolutamente capital en esa clase de operaciones.

¿Qué adquisiciones no pudo concretar en su gestión?

Faltaron muchas. No se llegó a concretar la compra del sistema de defensa aérea. A pesar de que algunos medios de comunicación habían dicho que yo había acordado esa compra, no se concretó. Ojalá que el actual Gobierno continúe los proyectos, como el del KT-1P, para consolidar la posibilidad de que desde el Perú podamos vender aviones de instrucción; los programas de Construcción Naval en el SIMA y que se culmine el Centro de Mantenimiento Aeronáutico en la Joya para la Aviación del Ejército. Creo que hay muchas cosas por hacer.

La Comisión de Defensa del Congreso, que viene investigando las presuntas irregularidades en las adquisiciones militares y la injerencia en los ascensos en las Fuerzas Armadas, está próxima a emitir un informe. ¿Qué espera de ese informe?

No espero nada. He concurrido en numerosas oportunidades a dar la información que me ha sido requerida y no he encontrado acogida. Es decir, no se escuchan ni argumentos técnicos, ni razonamientos jurídicos. Lo que hay es un conato político y lo que es muy probable es que de esa comisión salga un pronunciamiento netamente político. Acá lo preocupante del caso es que se vaya a acusar a oficiales de las Fuerzas Armadas por haber realizado sus funciones. Si bien es cierto hay un alto contenido político, se tiene que tener en cuenta que por razones políticas se estaría involucrando a oficiales que han actuado sin ningún criterio político, no digamos ilícito, sino puramente técnico.


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