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Francia entregará el segundo buque "Mistral" a Rusia en 2015 pese a las nuevas medidas de sanción aprobadas por la Unión Europea

(defensa.com) La Unión Europea ha dado luz verde a un nuevo lote de sanciones contra Rusia en el que se contempla la prohibición de cualquier tipo de intercambio de armamento. Este embargo no tendrá carácter retroactivo, lo que permite salvar el mayor contrato de defensa ruso-europeo y que París pueda seguir adelante con la entrega prevista del segundo buque Mistral a la Armada rusa a finales de 2015.

Francia consigue dar así carpetazo a un polémico episodio que le ha reportado numerosas críticas desde el estallido de la crisis ucraniana. La entrega del “Sebastopol” se había convertido en el referente principal de hasta qué punto podían aplicarse unas sanciones que supusieran un verdadero golpe de efecto contra Moscú. Hollande ha recibido presiones de la mayoría de sus socios europeos, pero sobre todo desde Londres y Washington, para que paralizara el desarrollo del segundo Mistral. Aún así, la prensa norteamericana ha lamentado que, pese al embargo de armas, finalmente los buques llegarán a Rusia desde los astilleros franceses. El editorial del New York Times  tilda este proceso como “preocupante” e insiste en que Francia debería reconsiderar su posición para servir de ejemplo a otros países europeos.

En este nuevo paquete de sanciones también se incluirá la prohibición del intercambio de armamento que pueda tener un uso dual, un sector en el que Rusia exportó por valor de 3.200 millones de euros durante el pasado año. Las sanciones propuestas por la Comisión Europea entrarán en vigor este próximo viernes y se extenderán durante los próximos doce meses, y no será hasta el mes de octubre cuando sean revisadas para comprobar sus efectos. El objetivo es castigar duramente a la economía de Rusia, por lo que también se han confirmado medidas contra el sector financiero y el sector energético ruso.

Las sanciones aprobadas por la UE fueron seguidas inmediatamente por Estados Unidos. Occidente ha ratificado así el mayor distanciamiento con Rusia desde el final de la Guerra Fría. Tanto desde Bruselas como desde Washington se ha hecho especial hincapié en la inoperancia rusa a la hora de gestionar el conflicto ucraniano, además de la probable responsabilidad que hayan podido tener las milicias prorrusas armadas por Moscú en el derribo del MH17 de Malaysia Airlines.  Falta conocer cuál será la respuesta de Putin a estas medidas de castigo y en cómo afrontará un varapalo económico cuyo exacto alcance está por ver.(J. Martínez)


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