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B-52 en acción sobre Irak: Los viejos guerreros nunca mueren

Desde el despliegue de seis B-52H Stratofortress en abril de 2016 en la base de Al Udeid (Qatar), en apoyo de la operación “Inherent Resolve” que lucha contra el Daesh en Irak, estos aviones han lanzado 3.419 proyectiles. Los datos los hacia públicos recientemente la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o US Air Force (USAF), y ponen de manifiesto la eficacia del más veterano sistema de combate aéreo con el que cuenta, ya que el último de los Boeing B-52 salió de la línea de producción en el lejano año de 1962.

Desde entonces el aparato ha pasado por varios rol, como los de bombardero nuclear en época de la Guerra Fría, y convencional en la Guerra de Vietnam, pasando, tras sucesivas modernizaciones, a convertirse en un magnifico medio de ataque al suelo con armamento inteligente, como ha demostrado esta pequeña fuerza desplegada contra los terroristas del Daesh. Los B-52H reemplazaron en la actual misión en Oriente Medio a los mucho más modernos Rockwell B-1 Lancer, que regresaron a Estados Unidos para un upgraded  y se espera que realicen una nueva ronda de servicio en el escenario a finales de 2017.

La fuerza expedicionaria, denominada 96th Expeditionary Bomber Squadron, empezó sus ataques contra las zonas controladas por los terroristas en Irak bombardeando el 18 de abril de 2016 un gran almacén de material en la localidad iraquí de Qayyarah. Desde entonces practicamente a diario los veteranos bombarderos, propulsados por ocho turbinas de reacción, han realizado en ese teatro de operaciones misiones principalmente de Close Air Support (CAS) y  Air Interdiction, lanzando una gran variedad de proyectiles guiados, más conocidos como de Precision Guided Munitions (PGM). Así, hasta el 20 de febrero de 2017, se informó que a lo largo de 729 salidas se habían lanzado 3.419 PGM contra blancos del Daesh en Irak.

Según las fotos facilitadas por la USAF, estos aparatos, que llevan en servicio más de 60 años, han empleado según se ve en los pilones situados bajo sus alas, dos tipos de la denominada munición Joint Direct Attack Munitions (JDAM). Entre otras, estarían  las bombas de 227 kilógramos dotadas con el kit de dirección láser GBU-54 y las de 2.000 libras (907 kg) BLU-109 de penetración dotadas con guía GPS modelo GBU-31 (V) 3/B, destinadas a destruir objetivos fijos como son los bunker que llevan en su sobrenombre “bunker busters”.

Obviamente también portan armamento PGM en su gran bodega interna sita bajo el fuselaje, que han aumentado mucho su eficacia mediante la implementación del denominado programa 1760 o Internal Weapons Bay Upgrade (IWBU), que le ha dotado de un sistema rotatorio de lanzamiento, que le permite llevar y lanzar otros ocho proyectiles JDAM. Cuando en 2040 llegue el nuevo bombardero B-21 Raider, como muy pronto, para reemplazar al venerable B-52H, éste llevará en servicio la friolera de 90 años.  (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: Un B-52H volando sobre Irak. Foto: USAF.


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