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Orden Mundial: Reflexiones sobre el carácter de los países y el curso de la historia

El giro Asia-Pacífico, el deseo de China de posicionarse como potencia hegemónica mundial en 2050, las incertidumbres de la política exterior de Estados Unidos para continuar con su liderazgo, los deseos de Rusia de consolidar sus zonas de influencia, la emergencia de los populismos o la reciente firma de la PESCO para que la Unión Europea tenga influencia como actor geoestratégico, hacen que la cuestión del orden mundial sea planteada. Esta obra intenta ocuparse de aquellas regiones cuyas concepciones de orden han modelado la evolución de la historia moderna.

Ningún libro puede abarcar análisis actualizados ni enfoques históricos del orden internacional, ni todos los países hoy activos en la configuración de asuntos internacionales. Pero un conjunto de obras sí que puede ayudarnos a comprenderlo. Y esta es una de ellas. Henry Kissinger presenta una profunda y original reflexión sobre las causas que originan la armonía y los conflictos en los asuntos globales: ¿acaso nos encontramos en un período en el que fuerzas que están más allá de las restricciones de cualquier orden determinarán nuestro futuro?

Henry Kissinger fue Asesor Nacional de Seguridad y luego Secretario de Estado con Richard Nixon y Gerald Ford y ha asesorado a muchos otros presidentes estadounidenses sobre cuestiones de política internacional. En 1973 recibió el premio Nobel de la Paz, y también ha obtenido la medalla de la Libertad, entre otros muchos premios y honores. A partir de su inmensa experiencia, expone en esta obra su visión del reto fundamental del siglo XXI. La cuestión de fondo es cómo construir un orden internacional compartido en un mundo con perspectivas históricas divergentes, plagado de conflictos violentos, avances tecnológicos y extremismos ideológicos que superan sus propias fronteras.

El mundo moderno necesita un orden mundial global, que no significa control, sino gestión de los desequilibrios. El sistema basado en reglas se enfrenta a cuestionamientos y desafíos. Naciones que asumen reglas y normas comunes, bajo sistemas económicos de inspiración liberal, que renuncian a la conquista territorial, que respetan la soberanía nacional o que están sujetos a sistemas de gobierno participativos y democráticos, serían sus principales características. Ante la realidad del escenario multipolar, se suceden los síntomas del caos: interdependencia en la propagación de armas de destrucción masiva, desintegración de los estados, el impacto de la devastación del medioambiente, o la difusión de nuevas tecnologías que pueden llevar el conflicto más allá del control y o la comprensión humanos, son los temores del autor.

Realmente nunca ha existido un verdadero orden mundial, sino un equilibrio de poderes, tendencias y potencias hegemónicas, protagonizado por diferentes actores. Quizás estemos siendo testigos del final del recorrido iniciado con la Paz de Westfalia, cuyas consecuencias son determinantes para el autor. Efectivamente, la división y multiplicidad de las naciones más relevantes de Europa Occidental se transformaron en el sello distintivo de un nuevo sistema de orden internacional, dotado de una perspectiva filosófica propia y definida. La región geográfica y el estado-nación sigue siendo determinante, pero surgen nuevas realidades que alteran los valores sobre los que se asientan. El autor explica cómo los centros de poder experimentan cambios internos significativos, tanto en Europa, Asia, Oriente Próximo y Estados Unidos. Cabe mencionar que EEUU se ha retirado de tres guerras en dos generaciones, y que se trataba de guerras que comenzaron con aspiraciones idealistas y de amplio apoyo de la opinión pública, pero terminaron en trauma nacional.

En las coyunturas del orden mundial, del orden internacional y orden regional, se mantiene la necesidad de las reglas, los equilibrios de poder, el consenso y el equilibrio de fuerzas. Se pregunta el autor si podrán las grandes potencias mantener la legitimidad de un sistema común; cómo lograr la legitimidad de un orden, manteniendo la legitimidad y el valor de la libertad; y cómo podrán los líderes, con sus apretadas agendas, superar las urgencias cotidianas -incluyendo cita con las urnas-, para lograr ese equilibrio.

El libro que presentamos cuenta con nueve capítulos, una introducción y una conclusión. Por su importancia creciente, uno de ellos va dedicado a la tecnología, orientado a la proliferación nuclear y al espacio ciber, por ser una política exterior ya inmersa en la era digital.  Frente a una era marcada por la búsqueda de la legitimidad y los principios unificadores, y unas civilizaciones definidas por sus convicciones psicológicas, filosóficas o religiosas, Kissinger afirma que ese período ha terminado y que el mundo persigue la ciencia y la tecnología. En este punto, el mundo de la geopolítica definido por los países occidentales se encuentra en un punto de inflexión. En definitiva, la reconstrucción del sistema internacional es el desafío último para los estadistas de nuestro tiempo.  (Gabriel Cortina, analista de defensa y política internacional)

Ficha técnica

Orden Mundial

Henry Kissinger

Ed. Debate 2017

431 páginas


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