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Regimiento de Infantería Inmemorial nº 1

Tiene por sobrenombre “El Freno”, sin duda por los valiosos elementos que constituían el Cuerpo y por venir a la vida militar para contener los espíritus turbulentos de la época. Son numerosos los datos y citas que atestiguan cómo el Regimiento Inmemorial es el más antiguo de los de su Arma y, por lo tanto, del Ejército español.

Entre los documentos que acreditan los derechos del Inmemorial hay una declaración firmada en julio de 1707 por el capitán general director de la Infantería, en la que afirma que, según documentos que existen en la Dirección General de Infantería, el Regimiento de Castilla, nombre que llevaba anteriormente el Inmemorial, se formó en 1248, cuando el Rey Don Fernando III conquistó Sevilla, siendo su primera denominación la de la “Banda de Castilla”.
Investigaciones posteriores han llevado a la certeza, y casi a la comprobación, de que el escudo que ostenta el Inmemorial es precisamente el que usaba el Rey Fernando y que donó a la Banda de Castilla, junto con una Virgen del Rosario para que se acogiera a su devoción. Precisamente cuando, en 1632, el conde-duque de Olivares organizó la Coronelía de Guardas del Rey, es el momento en que comienza la historia escrita del Inmemorial.
En diversas ocasiones ha habido noticias de hechos de armas en los que intervino aquella Banda de Castilla, como son una batalla en los tiempos de Juan II, la Batalla del Salado y el Sitio de Algeciras.
Podríamos ir sentando los jalones en los que se afirma la antigüedad del Inmemorial. Uno de ellos es que estuvo organizado en 1390 cuando Don Juan II, por las cortes de Guadalajara, hizo el célebre Ordenamiento de Lanzas, creando un Ejército fijo de cuatro mil lanzas, mil quinientos caballos y mil ballesteros, y de este Ejército formaba parte la Guardia Real, que fue continuadora de la Banda de Castilla, ostentando su mismo escudo.
La evidencia de que también el Inmemorial estuvo en la batalla de Lepanto lo acredita el hecho de que durante mucho tiempo tuvo por bandera el estandarte que allí llevo don Juan de Austria, así como una Virgen del Rosario. En una comunicación de noviembre de 1838, el director general de Inválidos solicité trofeos militares para colocarlos en la iglesia de Nuestra Señora de Atocha, y allí se envió dicho estandarte y la imagen de la Virgen del Rosario, pertenecientes a los Tercios Morados de Castilla, nombre que ostentó también el Inmemorial.
Esta antigüedad del Inmemorial, que data por lo menos de 1248, fue acreditada en 1632, cuando el Rey Don Felipe IV ordena que se cree la Coronelía de Guardas del Rey y que sea a base de los soldados más distinguidos y de mayor renombre.
El conde-duque de Olivares, al organizar la Coronelía de Guadas del Rey, ordenó que sus banderas fueran casi una copia fiel de los estandartes de don Juan de Austria, que en la batalla de Lepanto, como hemos señalado, donó a los antecesores del Inmemorial.
Carlos III le dio patente absoluta de antigüedad en 1766, ordenando llevara el nombre Inmemorial para ponerlo al abrigo de toda competencia.
“Persuadido de que el Regimiento inmemorial fue cuna del Ejército español y origen de la Marina española a la que suministró para su formación mucha tropa, oficiales y su insignia, cuando la Armada quedó totalmente destruida en el sitio de Fuenterrabía”.
Cuando Isabel II ordena que el Príncipe de Asturias,  más tarde Alfonso XII, se filie como soldado del Ejército, dispone que sea en la Compañía de Granaderos del Primer Batallón del Regimiento inmemorial del Rey N.° 1, señalado por Su Majestad en consideración a ser el más antiguo de los del Arma. Así constaba en la Real Orden de 28 de septiembre de 1892.

DESCRIPCION DE LA BANDERA: Blanca con el escudo de armas reales en el centro (Carlos III), orlado por el Collar de Toisón de Oro. En los cuatro ángulos de la bandera, escudos en campo de gules con un castillo de oro. El todo timbrado de corona florenzada y orlado de banderas y cañones.


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