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El secretario de Estado de Defensa insiste en la necesidad de planificar las adquisiciones a largo plazo. “Las empresas forman parte del sistema de Defensa de un país”

(defensa.com) Ayer tuvo lugar en la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra, en Madrid, el XIV Foro Aesmide de debate sobre el proceso de elaboración de los Presupuestos Generales del Estado, cuyo acto de apertura presidió el Secretario de Estado de Defensa (SEDEF), Pedro Argüelles, quien acudió en lugar del ministro de Defens, Pedro Morenés, que permanece en Canarias siguiendo de cerca la operación de búsqueda de los tres militares españoles desaparecidos al Sur de Canarias. Argüelles centró su intervención en la necesidad de una política “decidida” del Estado para el Ministerio de Defensa que aporte estabilidad y permita que se planee a largo plazo.

El SEDEF comenzó recordando el pequeño incremento del Presupuesto de Defensa para 2016 tras años de decrecimiento. La situación ha mejorado “ostensiblemente”, dijo,  y aunque si bien se trata de un incremento “modesto” (0,35 %), aseguró debe servir de punto de partida para comenzar la planificación a largo plazo. En última instancia hay que recordar, añadió, el fin último de los presupuestos de Defensa, que es la obligación de garantizar la seguridad de los ciudadanos y la soberanía nacional. Además no hay que olvidar, recalcó,  que entre sus objetivos está la innovación y el desarrollo de la industria de Defensa y su promoción, no en vano, según el SEDEF “las empresas (de defensa) forman parte del sistema de defensa de un país”.

Argüelles estableció tres condiciones para dotar de estabilidad a los presupuestos: concienciar a todas las fuerzas políticas de la importancia de la inversión en Seguridad y Defensa,  dotar a la Defensa de unos recursos financieros que permitan la planificación a largo plazo y, en tercer lugar, disponer de una estructura de las Fuerzas Armadas adecuada en términos del aparato administrativo y de la Fuerza, siendo este aspecto en el que más se ha trabajado. En este sentido Argüelles consideró que la crisis económica ha sido una oportunidad para optimizar las estructuras de Defensa y las políticas de Defensa.

Para el SEDEF existe dificultad en alcanzar un pacto de Estado, si bien, a pesar del debate sobre las cifras, hay concienciación sobre la importancia de la Defensa Nacional. No en vano la situación internacional de inestabilidad requiere más seguridad y más defensa. La recuperación económica con el crecimiento del presupuesto de Defensa debe ser considerado un buen momento para iniciar la contratación a largo plazo. No se puede olvidad que el Ministerio de Defensa es un importante actor en la contratación pública con más de 60.000 contratos al año  y 9.000 proveedores. Para ello se han acometido la homogeneización de los procedimientos y se ha apostado por la transparencia para atraer a las empresas, aseguró.

Las Pymes en los procesos de compra de Defensa

La contratación a largo plazo genera estabilidad a las empresas y cuando se trata de Pymes, que por su tamaño no llegan a los contratos centralizados, estas pueden hacerlo mediante fórmulas como las UTEs. Argüelles recordó que el esfuerzo presupuestario se ha centrado en el Capítulo 2, que ha subido un 1,9 % en el nuevo presupuesto mientas que las inversiones han caído un 4 %. El presidente de Aesmide, Gerardo Sánchez Revenga, centró  su intervención en los procedimientos de contratación pública y las variantes que existen para proveer a ministerios como el de Defensa de bienes y servicios, recordando que la asociación está implicada en el apoyo a las buenas prácticas en materia de contratación y en la transparencia exigida por los ciudadanos. En su intervención Sánchez Revenga ha destacado “la importancia de los procedimientos de contratación pública y los diversos métodos de aprovisionamiento público de bienes y servicios para el bienestar de los ciudadanos, la confianza en las Administraciones y la competitividad de las empresas”. Y ha puntualizado que la dimensión del sector de la contratación pública “hay que verla no solamente en términos cuantitativos, situándose en el caso español en aproximadamente un 18,5 por ciento del PIB, es decir alrededor de 194.000 millones de euros anuales o más de 4.100 euros per cápita, sino también cualitativamente, ya que las políticas públicas de sanidad, educación, transporte, seguridad, defensa o infraestructuras se ven afectadas por qué, cuánto, cómo y cuándo se aprovisiona y se contrata con la Administración”.

En este sentido, ha señalado que “AESMIDE está totalmente implicada en el apoyo a las buenas prácticas de contratación y en atender a los proyectos de la Administración con la máxima eficiencia y ahorro, y siempre cumpliendo con los criterios de transparencia que exigen los ciudadanos. A estos efectos, ha propuesto sistemas de centralización y racionalización en los procesos de gasto que han producido ahorros considerables en la gestión presupuestaria de las diversas instituciones públicas con las que trabaja”.

Asimismo, se refirió al tema central del Foro de este año, los Presupuestos Generales del Estado, señalando “la necesidad de que los gestores públicos dispongan del mayor plazo posible, dentro del ciclo anual presupuestario, para poder ejecutar de una manera más eficiente los créditos. Además, deberán considerarse otras cuestiones como la influencia del proceso del cierre contable en la gestión presupuestaria, cómo influye la comprobación material de la inversión en el ciclo presupuestario a efectos de una eficaz gestión, cuánto tarda en gestionarse una compra sencilla en la Administración o cuál es su ciclo completo”.

El ex-ministro de Defensa Julián García Vargas actuó de moderador de la primera mesa redonda “Presupuestos Generales del Estado 2016” y aprovechó para preguntar a los ponentes del Ministerio de Hacienda sobre el fin de las políticas de austeridad en España. También mostró su preocupación por la senda de crecimiento de la deuda pública española que se aproxima a un valor del 100% del Producto Interior Bruto (PIB).

El encuentro, que cumple su XIV edición ha reunido a cerca de 300 representantes del sector público y de empresas contratistas con las Administraciones Públicas. La Asociación de Empresas Contratistas con las Administraciones Públicas (AESMIDE), creada en 1984, es una organización sin ánimo de lucro que representa a las empresas que contratan habitualmente con las Administraciones Públicas, tanto en el ámbito civil como en el de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Su principal objetivo es desarrollar soluciones del mundo de la empresa para dar respuesta a las necesidades de las Administraciones Públicas españolas y de organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas, la Unión Europea o la Alianza Atlántica, entre otros.

Las empresas que pertenecen a AESMIDE, actualmente unas 60, son especialistas en ofrecer suministros y servicios para atender a las necesidades de las Administraciones Públicas principalmente en los sectores de logística y distribución, tecnologías de la información y sistemas, infraestructuras y mantenimiento de instalaciones, suministros (alimentarios, sanitarios y textiles); eficiencia energética; y consultoría. (José Mª Navarro García)


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