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Rusia apuesta fuerte en Siria (y en el mundo)

Por Mario Laborie*

Al mismo tiempo que continúa el terrible derramamiento de sangre en Siria, la mayor participación de Rusia en apoyo del régimen de Bashar Al Assad se ha convertido en un factor crítico de aquel conflicto armado. El tradicional apoyo de Moscú al régimen de Damasco, se ha visto reforzado a partir de que, a principios del pasado mes de septiembre, imágenes de satélite mostraron evidencias de un amplio despliegue militar ruso en el sureste de la provincia siria de Latakia.

 

Desde entonces, además de operaciones de infraestructura y logística, las fuerzas armadas rusas han establecido una estructura de mando y control sobre el terreno; y lo que es más importante, han desplegado aviones y helicópteros de combate –entre los que se incluyen cazabombarderos SU-30SM y SU?24, aviones SU-25 de apoyo aéreo cercano y helicópteros de ataque HIND-24[i]–. A este respecto, una cuestión pendiente es averiguar cómo los rusos consiguieron que las aeronaves entrasen en Siria sin que previamente fueran detectadas por la inteligencia occidental. Esta actividad rusa en Siria representa el primer despliegue expedicionario, fuera del antiguo espacio soviético, que Moscú ha emprendido desde la guerra en Afganistán.

Más allá de apoyar a un gobierno que es a la vez un histórico aliado –recordar que el puerto sirio de Tartus acoge, desde los tiempos de la URSS, la única base naval de Rusia en el extranjero– y un excelente cliente de armas, cuatro razones podrían explicar la iniciativa del Presidente Vladimir Putin de intervenir militarmente en Siria: (1) aumentar la influencia geopolítica de Rusia en Oriente Próximo; (2) servir de contrapoder a Estados Unidos en esa región del mundo; (3) combatir a las organizaciones yihadistas antes de que algunos de sus miembros puedan volver a Rusia[ii] –en junio, representantes de varios grupos radicales prometieron su lealtad al líder del Estado Islámico, Abu Bakr al-Bagdadí[iii]–; y (4) ganar fortaleza diplomática en sus ambiciones en Ucrania.

El despliegue ruso se produce cuando la guerra de Siria parece haberse vuelto en contra del gobierno de Al Assad. Acuciado por su incapacidad para reemplazar las bajas padecidas tras más de cuatro años de guerra[iv], el régimen de Damasco ha sufrido importantes reveses militares en los últimos meses, a manos de una resistencia cada vez mejor armada y organizada.

La caída, el pasado mayo, de la histórica ciudad de Palmira, ha proporcionado al Estado Islámico un importante nudo de comunicaciones a tan sólo 200 kilómetros al noreste de Damasco. Un mes antes, Idlib, estratégica localidad en el noroeste del país, fue capturada por Jaysh al-Fatah –el Ejército de la Conquista– una alianza opositora de milicias islamistas[v] en que la que se integran: el Frente al-Nusra –la franquicia siria de Al-Qaeda–, Ahrar al-Sham, así como el grupo Faylaq al-Sham –vinculado a los Hermanos Musulmanes. Algunos medios de comunicación han afirmado que Qatar, Arabia Saudí y Turquía estarían apoyando decididamente a Jaysh al-Fatah, lo que explicaría sus recientes éxitos[vi]. En la actualidad, los rebeldes amenazan la llanura de al-Ghab, punto de entrada a la provincia de Latakia, bastión de la minoría alauita a la que pertenece Assad, y cuya caída constituiría un desastre decisivo para su gobierno.

Hoy por hoy, el régimen de Damasco no da la impresión de encontrase en peligro de colapso, aunque de producirse, ocurriría de forma repentina. El súbito despliegue militar ruso podría ser una señal de que Assad se encuentra bajo una gran presión. En este contexto, «no hay otra solución a la crisis siria que el fortalecimiento de las estructuras de gobierno y ayudarle en la lucha contra el terrorismo», ha afirmado el presidente Putin, ya que cualquier acción «para destruir el gobierno legítimo [en Siria] va a crear una situación que se puede presenciar ahora en los demás países de la región o de otras regiones, por ejemplo en Libia, donde todas las instituciones del Estado se han desintegrado [... ] Vemos una situación similar en Irak»[vii]. En una visita imprevista de Al Assad a Moscú, el 20 de octubre, Putin ha reafirmado que los resultados positivos de las operaciones militares servirán como base para establecer un acuerdo a largo plazo, fundado en un proceso político que involucre a todas las fuerzas políticas y grupos étnicos y religiosos del país[viii].

Con este objetivo, Moscú está comprometido en sincronizar la ayuda externa a Al Assad. Rusia, Irán, Irak y Siria han acordado establecer, en Bagdad, un centro conjunto de información para coordinar sus operaciones contra el Estado islámico. El Mando Conjunto de Operaciones del ejército iraquí ha confirmado que el acuerdo reflejaba «una creciente preocupación de Rusia sobre la presencia de miles de terroristas rusos para emprender actos criminales junto al Daesh»[ix]. Este acuerdo supone un gran éxito para la política de Putin y, sin duda, un revés para las ambiciones occidentales.

Por otro lado, Rusia e Irán han intensificado la coordinación sobre el propio terreno y actúan para que el régimen de Al Assad siga controlando aquellas áreas consideradas críticas para su supervivencia. Cuando a finales del pasado mes de septiembre, Rusia inició la campaña de bombardeos aéreos sobre los rebeldes manifestó que los ataques irían solamente en contra del Daesh. Sin embargo, los hechos demuestran una realidad bien distinta. La mayor parte de los bombardeos está siendo dirigida contra las fuerzas rebeldes en el norte de Latakia, la llanura de al-Ghab, el norte de Hama, y el sur de Idlib, Homs y Alepo[x]. Esta actividad iría encaminada a respaldar a las fuerzas terrestres de Assad, que contarían con el apoyo de unos 2.000 efectivos de la guardia revolucionaria iraní, así como de cientos de combatientes de Hezbolá y de milicianos chiitas iraquíes, en su intento de asaltar Alepo[xi]. Esta ofensiva que, hasta este momento ha logrado únicamente resultados modestos, demostraría la determinación de Rusia de reforzar el régimen sirio en su lucha contra la oposición, en lugar de combatir al Estado Islámico[xii]. Asimismo, se teme que estas acciones de la aviación rusa en el oeste del país, la región más poblada, pueda provocar una nueva oleada de refugiados hacia Turquía.

Aunque, todavía es demasiado pronto para conocer el impacto real de la intervención rusa en el propio campo de batalla, a medio plazo, es improbable que produzca un cambio radical, y lo más probable es que se trate de estabilizar el frente alrededor de las áreas fundamentales. Se trataría de apuntalar al régimen de Damasco y ganar posiciones a la espera de que fructifiquen las actuales iniciativas diplomáticas, más o menos secretas, para lograr un acuerdo de paz.

Evidentemente, la intervención de Moscú conlleva consecuencias trascendentales, no solo para el conflicto sirio, sino también para las dinámicas regionales y globales.

En primer lugar, Estados Unidos está replanteando su estrategia contra el Estado Islámico dados los relativos escasos resultados de la campaña aérea llevada a cabo por la Coalición liderada por Washington, así como el absoluto fracaso de su programa para adiestrar y equipar a los “rebeldes moderados” sirios. Ante el Congreso de Estados Unidos, el general Lloyd Austin, comandante del Mando Central (CENTCOM), afirmó a mediados del pasado mes de septiembre que el programa para adiestrar a 5.000 rebeldes en un año, valorado en unos 500 millones de dólares, había dado como resultado sólo "cuatro o cinco" combatientes, después de que otros cincuenta fueran capturados, heridos o huido tras su primer encuentro con islamistas radicales[xiii].

Además, la ofensiva kurda de Siria, descrita como el asalto más eficaz realizado hasta la fecha contra el Daesh, se ha detenido casi por completo debido a la oposición de Turquía y a la renuencia de los comandantes kurdos de extender sus acciones más allá de las zonas de mayoría kurda[xiv]. Por contra, la acción de los peshmergas se está concentrando en el norte de Irak.

En este marco, el secretario de Defensa norteamericano, Ashton Carter, había indicado que Estados Unidos estaría dispuesto a colaborar con las fuerzas rusas en Siria contra el Estado Islámico, pero siempre y cuando tales acciones coincidiesen con el final del gobierno del presidente Al Assad[xv]. Semanas atrás, Carter y su homólogo ruso, Sergei Shoigu, acordaron «discutir más a fondo los mecanismos para evitar incidentes no intencionados» entre aeronaves y barcos de las dos naciones que operan en espacios de soberanía siria. Este diálogo constituyó el primero entre ambos mandatarios desde que Estados Unidos suspendiese las conversaciones militares con Moscú a raíz de la anexión rusa de Crimea y su intervención en Ucrania. Según lo trascendido a los medios de comunicación, Shoygu informó a Carter que las operaciones militares rusas en Siria eran «de naturaleza defensiva» y destinadas a apoyar las obligaciones rusas con el régimen de Assad[xvi].

 

Esta reunión sirvió de preliminar a la que celebraron los presidentes Obama y Putin, entre bastidores de la 70ª sesión de la apertura de la Asamblea General de la ONU. Durante la conversación, se suscribió la necesidad derrotar a los yihadistas y buscar una solución política en Siria, aunque, en este último extremo, el principal motivo de desacuerdo es el papel que debe llevar a cabo a Assad. Mientras, como es ya obvio, Putin quiere reforzar al presidente sirio, Obama cree que éste debe abandonar el poder antes de que se inicie cualquier proceso de transición política[xvii].

En segundo lugar, existe el riesgo de que una posible cooperación militar en Siria entre Rusia y los Estados Unidos pudiera poner en riesgo los esfuerzos occidentales en Ucrania. Se ha especulado que esta cooperación sería a cambio de la aquiescencia estadounidense a los objetivos rusos en el este ucraniano. Sin embargo, Carter no ha tardado en asegurar que cualquier colaboración con Rusia en Siria, no daría lugar a un cambio en la política de Washington hacia Kiev o en suavizar su postura en relación a la intervención militar de Moscú en su país vecino[xviii]. Además, el jefe del Pentágono ha afirmado que «mientras que Rusia siga una estrategia equivocada en Siria para reforzar a su cliente, Bashar al-Assad, no estamos y no estaremos de acuerdo en cooperar con los rusos» y que por lo tanto EEUU «impedirá la influencia maligna y desestabilizadora» rusa[xix].

En el este del continente europeo, hay que destacar que a pesar de la tregua entre el gobierno de Ucrania y los rebeldes, Putin sigue armando a la oposición pro-rusa, de tal forma que «Rusia sigue apoyando a los separatistas, proporcionándoles armas, diferentes tipos de equipos, formación y fuerzas»[xx]. Al mismo tiempo, Rusia está planeando instalar una segunda base militar cerca de la frontera con Ucrania[xxi] y ha anunciado planes para una nueva base aérea en Bielorrusia, cerca de la frontera con Lituania[xxii]. Por otra parte, Moscú ha indicado que se vería obligado a tomar contramedidas para restaurar el «equilibrio de poder» en Europa si son exactas las informaciones de los medios de comunicación, que han señalado que Estados Unidos planea actualizar su arsenal nuclear en Alemania[xxiii].

Todo ello demostraría que «la política estadounidense tiene que enfrentarse a la realidad de que Siria y Ucrania son parte de la misma misión de Rusia –la destrucción de la arquitectura posterior a la Segunda Guerra Mundial impuesta por Occidente–. Para lograr este objetivo, Rusia ha seguido una clara política de interrupción, caos y desestabilización –en Ucrania y en Oriente Próximo– con el fin de obligar a Occidente a tener que asociarse con Rusia para resolver la crisis creada»[xxiv]. En otros términos, Rusia no deja de demostrar su firme voluntad de presionar en diversos frentes del tablero geopolítico mundial, y los hechos parecen corroborar que su posición se ha fortalecido tanto en Europa como en Oriente Próximo, a costa de los intereses y valores occidentales, por lo menos a corto plazo.

Finalmente, la intervención rusa en Siria restringe las opciones de que otros países lleven a cabo operaciones militares en aquel país. Con su iniciativa, Putin ha generado una nueva situación sobre el terreno que previene cualquier acción en contra de Assad. Durante meses, el gobierno turco ha tratado de imponer una zona de exclusión aérea para proteger las zonas controladas por la oposición junto a la frontera turco-siria[xxv]. Pero, los aviones de combate, así como los avanzados sistemas de defensa antiaérea desplegados por Moscú, significan un obstáculo insalvable para la iniciativa de Ankara. Asimismo, las diversas violaciones del espacio aéreo turco por los aviones rusos representan un desafío para la Alianza Atlántica, de la que Turquía es Estado miembro. La validez del memorándum de entendimiento firmado entre Estados Unidos y Rusia para evitar encuentros no deseados entre aeronaves de ambos países, firmado el 21 de octubre, tendrá que ser validado en la práctica  en los espacios aéreos de Siria y Turquía.

Del mismo modo, Israel deberá extremar la cautela si quiere llevar a cabo más ataques aéreos sobre suelo sirio. Sin confirmar ni negar nunca su autoría, en el pasado, el gobierno israelí no ha dudado en atacar objetivos en Siria cuando ha sospechado que Hezbolá estaba recibiendo suministros de armas por parte del régimen de Damasco. En este sentido, hay que recordar que el pasado mes de enero un general iraní y seis milicianos de la milicia libanesa murieron en el Golán sirio como consecuencia de un ataque israelí perpetrado con drones[xxvi]. La entrada en acción de las fuerzas rusas ha modificado esta dinámica, como demuestra la reciente visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Moscú que tenía como objetivo «impedir malentendidos entre las IDF [Fuerzas de Defensa de Israel] y las fuerzas rusas [en Siria]»[xxvii].

En conclusión, con su participación militar en Siria, los objetivos del presidente Putin van más allá de una limitada intervención militar en apoyo de un aliado. A la postre, se trataría de ganar estatura geoestratégica y defender intereses nacionales globales, en un momento en que las sanciones occidentales están dañando gravemente la economía rusa. La pésima situación financiera del país plantea, precisamente, la cuestión de por cuanto tiempo Putin podrá mantener el pulso, no solo con Occidente, sino también con el mundo sunní.

Si como casi todas las partes implicadas admiten, el conflicto sirio sólo puede solucionarse por medios diplomáticos, la intervención rusa puede, por el contrario, exacerbarlo. De alargarse en el tiempo, es muy improbable que Moscú pueda salir airoso de su envite. Eso es precisamente lo que pretenderán aprovechar sus adversarios en el momento y lugar preciso.

 

Mario Laborie es Coronel del Ejército de Tierra y Political Adviser en el Cuartel General del Eurocuerpo

 


[i] En particular se encontrarían en Siria 28 aeronaves de ala fija y 14 helicópteros de ataque. Además, las imágenes muestran posiciones de artillería de campaña, sistemas antiaéreos y carros de combate T-90. GIBBONS-NEFF, Thomas. “These new satellite images show how Russia is expanding its military presence in Syria”. The Washington Post. 22.09.2015. Disponible enhttps://www.washingtonpost.com/news/checkpoint/wp/2015/09/22/these-new-s...

[ii] Según del Director de Seguridad Federal de Rusia, aproximadamente 2.400 nacionales rusos estarían combatiendo en la actualidad en las filas del Estado Islámico. TERRILL, W. Andrew. “Strategic Insights: The Russian Intervention and the Internal Dynamics of Syria”. SSI. 01.10.2015. Disponible enhttp://strategicstudiesinstitute.army.mil/index.cfm/articles/The-Russian...

[iii] OLIPHANT, Roland. “Islamic State spreads tentacles to Russia as Chechnya militants pledge allegiance to leader Baghdadi” The Telegraph. 24.06.2015. Disponible enhttp://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/syria/11697371/Isla...

[iv] “Syria's Assad admits army struggling for manpower”. Aljazeera. 26.07.2015. Disponible en http://www.aljazeera.com/news/2015/07/syria-assad-speech-150726091936884...

[v] SINJAB, Lina. “Syria: How a new rebel unity is making headway against the regime”. BBC News. 01.05.0215. Disponible en http://www.bbc.com/news/world-middle-east-32540436

[vi] SENGUPTA, Kim. “Turkey and Saudi Arabia alarm the West by backing Islamist extremists the Americans had bombed in Syria”. The Independent. 12.05.2015. Disponible en http://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/syria-crisis-turkey-...

[vii] SPENCER, Richard. “Putin steps up campaign to reassert Assad's power in Syria”. The Telegraph. 25.09.2015. Disponible enhttp://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/middleeast/syria/11892631/Puti...

[viii] Meeting with President of Syria Bashar Assad. President of Russia. 21.10.2015. Disponible en http://en.kremlin.ru/events/president/news/50533

[ix] KALIN, Stephen. “Iraq says Russia, Iran, Syria cooperating on security issues in Baghdad”. Reuters. 27.09.2015. Disponible enhttp://in.reuters.com/article/2015/09/27/mideast-crisis-iraq-russia-idIN...

[x] Chulov, Martin. “Russia paves way for Assad regime’s Iranian-backed advance on Aleppo”. The Guardian. 17.10.2015. Disponible enhttp://www.theguardian.com/world/2015/oct/17/aleppo-isis-iran-russia-reb...

[xi] WEISS, Caleb. “Qods Force commander photographed with Iraqi militia in Aleppo”. Long War Journal. 18.10.2015. Disponible enhttp://www.longwarjournal.org/archives/2015/10/qods-force-commander-phot...

[xii] CASAGRANDE, Genevieve; et all. “Russian Airstrikes in Syria: September 30 - October 16, 2015”. ISW. 17.10.2015. Disponible en http://iswresearch.blogspot.com.es/?utm_source=Russian+Airstrikes+in+Syria

[xiii] YOUSSEF, Nancy A. “Obama’s General Just Set an ISIS War Plan on Fire”. The Daily Beast. 16.09.2015. Disponible en http://www.thedailybeast.com/articles/2015/09/16/obama-s-general-just-se...

[xiv] PROTHERO, Mitchell; LANDAY, Jonathan S. “Syrian Kurd offensive against Islamic State has stalled”. Stars and Stripes. 24.09.2015. Disponible enhttp://www.stripes.com/news/middle-east/syrian-kurd-offensive-on-islamic...

[xv] MEHTA, Aaron. “Carter: US Willing to Work With Russia Against ISIS”. DefenseNews. 24.09.2015. Disponible en http://www.defensenews.com/story/defense/2015/09/24/carter-us-willing-wo...

[xvi] CRAWFORD, Jamie; STARR, Barbara. “Russia sends fighter jets to Syria after talks with U.S”. CNN. 18.09.2015. Disponible en http://edition.cnn.com/2015/09/18/politics/russia-fighter-jets-syria-car...

[xvii] BASSETS, Marc. “El choque sobre El Asad marca el diálogo sirio de Obama y Putin”. El País. 29.09.2015. Disponible enhttp://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/28/actualidad/1443...

[xviii] “Joint Press Briefing by Secretary Carter and Ukrainian Defense Minister Colonel-General Poltorak in the Pentagon Briefing Room”. US Departement of Defense. 24.09.2015. Disponible en: http://www.defense.gov/News/News-Transcripts/Transcript-View/Article/620...

[xix] ACKERMAN, Spencer; Walker, Shaun. “US defense chief: we will deter Russia's 'malign and destabilizing influence´”. The Guardian. 14.10.2015. Disponible enhttp://www.theguardian.com/us-news/2015/oct/14/ash-carter-deter-russian-...

[xx] SHYLENKO, Olga. “Russia still arming Ukraine rebels despite truce: NATO chief”. AFP. 21.09.2015. Disponible en http://news.yahoo.com/russia-still-arming-ukraine-rebels-despite-truce-n...

[xxi] ZVEREV, Anton. “Russia plans second big military base near Ukrainian border”. Reuters. 23.09.2015. Disponible en http://www.reuters.com/article/2015/09/23/us-ukraine-crisis-russia-base

[xxii] HILLE, Kathrin. “Russia to establish air base in Belarus”. FT.com. 20.09.2015. Disponible en http://www.ft.com/intl/cms/s/0/d0ae3166-5f84-11e5-9846-de406ccb37f2.html...

[xxiii] “Russia pledges counter measures if U.S. upgrades nuclear arms in Germany”. Reuters. 23.09.2015. Disponible en http://www.reuters.com/article/2015/09/23/us-usa-nuclear-germany-russia-...

[xxiv] KROSS, Eerik-Niiles; MCKEW, Molly K. “The Dangerous Link Between Syria and Ukraine”. Politico Magazine. 22.09.2015. Disponible enhttp://www.politico.com/magazine/story/2015/09/putin-syria-ukraine-213173

[xxv] TISDALL, Simon. “Syrian safe zone: US relents to Turkish demands after border crisis grows”. The Guardian. 27.06.2015. Disponible enhttp://www.theguardian.com/world/2015/jul/27/syrian-safe-zone-us-relents...

[xxvi] “Israel air raid kills Hezbollah commander”. Aljazeera. 18.01.2015. Disponible enhttp://america.aljazeera.com/articles/2015/1/18/golan-hezbollah-israel.html

[xxvii] BEAUMONT, Peter. “Netanyahu meets Putin to discuss concerns over Russian activity in Syria”. The Guardian. 21.09.2015. Disponible en http://www.theguardian.com/world/2015/sep/21/netanyahu-meets-with-putin-...


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