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Ministro de Defensa uruguayo alerta que la nueva normativa fiscal puede alentar el pase al retiro de los militares

Jorge Menéndez ha expresado su preocupación por los efectos en el pase a retiro de militares ante la próxima escalada impositiva que incluye importantes tributos en el área de la salud, con la creación de un impuesto progresivo para asistir al Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas (SRPFFAA), lo que puede llevar a que determinados emonumentos acaben tributando "casi un 49%" del nominal, alertó el ministro, ya que lo máximo que puede pagar un trabajador público o  privado por Impuesto a la Renta en retribuciones personales es, con los últimos y cuestionados ajustes, un 36%.

El impuesto no tendría la finalidad de estabilizar financieramente al citado Servicio de Retiros y Pensiones Militares (en dificultades) ni tampoco significa una solución a corto, mediano o largo plazo,  y sólo significaría parte de una mínima reducción del déficit fiscal, haciendo responsable a los militares y sus pensionistas del desequilibrio generado por diversas decisiones políticas, como la reducción de efectivos, incentivos para el retiro prematuro o reconstrucción de carreras (de uniformados real o  presuntamente perseguidos en la pasada dictadura, terminada hace 32 años).

De hecho, el ministro de Defensa reconoció ante la prensa que algunas jubilaciones aludidas correspondían precisamente a este tipo de perfiles, y que fuera de los ex Comandantes en Jefe y ex Oficiales Generales o algún grado inferior con causal para ascenso a esas jerarquías, raramente se llegan a percibir retiros tan altos como los manejados en la prensa. Unos 100 oficiales que perciben más de 4.000 euros y algunos más de 7.000 de retiro lo hacen acogiéndose a la figura del destituido o perseguido político. Una cifra aún mayor lo hace por haberse acogido a una precipitada ley de retiro incentivado de 1991. Diversos centros sociales militares agregan que muchos efectivos otrora destituidos cuando asume el gobierno la izquierda, en 2005, fueron inconsultamente promovidos a los máximos grados que podrían haber alcanzado en actividad y con el máximo sueldo de quien dentro de ellos cobraba más, además de una recomposición salarial frente a las retribuciones no percibidas anteriormente. En tal sentido, constituye un hecho histórico que un titular de Defensa del mismo signo político reconozca parcialmente parte de este cuadro, cuyas consecuencias económicas, hoy afectan al resto de su personal.

Según el ministro- que ya habría planteado sus diferencias por este y otros temas (probabemente de equipamiento), al ministro de Economía, Danilo Astori, la nueva catarata impositiva gravaría a 5.138 funcionarios pertenecientes al personal superior, e incluso a 2.333 correspondientes al personal subalterno. Los potenciales afectados, aún en actividad, apresuran su retiro en estas semanas para así quedar con las manos libres de recurrir jurídica y administrativamente contra las nuevas normas que califican de " inconstitucionales, confiscatorias e inmorales", desencadenando centenas de juicios y reclamos. En realidad, en los años "90, los propios militares, ante las reducciones de efectivos y retiros entonces estimulados, habían propuesto, especialmente desde la Fuerza Aérea, cambiar su sistema previsional. Entonces fue desestimado, entre cabildeos sindicales y contactos entre legisladores de izquierda y derecha radical  de la época, pues los gremios y parte del actual oficialismo deseaban preservar de futuros compromisos a la otra caja jubilatoria usualmente comprometida y politicamente emblemática, la Bancaria.

En esos tiempos se acordó asistir momentáneamente a los sistemas previsionales bancarios y castrenses, calificando como "bancarios" a otros trabajadores indirectamente relacionados con la actividad fiannciera, para forzar una mejora de perfil de su sistema previsional, no reformando tampoco al Servicio de Pensiones y Retiros Militares en ese momento. Actualmente, ambas dependencias jubilatorias deben ser asistidas por el Estado, en momentos en los que también se prevé una próxima crisis por malos manejos también en la Caja de Profesionales Universitarios (de la cual algunos uniformados con estudios aparte, son eventuales asociados) . Los militares uruguayos no aceptan ser responsabilizados, como está empezando a suceder desde un amplio universo mediático no especializado, de la situación crítica global del sistema previsional , ni que los  duros ajustes propuestos vacíen de recursos humanos a las Fuerzas Armadas, lo que alerta al propio Ministerio de Defensa, de cara al futuro inmediato de las mismas y su funcionamiento.

"Lo digo con total honestidad, es muy posible que haya retiros(…) Hay que terminar con las incertidumbres y buscar cuanto antes soluciones”, declaro el ministro Menéndez en el Senado. (Javier Bonilla)


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