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Intentos de asalto a Unidades Militares y policiales uruguayas

Las alarmas han saltado tras detectarse reconocimientos, presencias extrañas y marcas para francotiradores en el entorno de muchas  dependencias militares y policiales del país. Individuos con binoculares  IR, marcas pintadas en la calles señalando distancias a polvorines, indicadores de dirección de viento, y hasta intrusos en actitudes marcadamente sospechosas dentro de perímetros castrenses, han sido detectados en las proximidades de dependencias del Ejército (entre ellas un Grupo de Artillería) y especialmente de la Armada.

Asimismo, en torno al Comando del FAU, próximo al Regimiento de Caballería Mecanizado Nro. 4 del Ejército, se detectaron también observadores con prismáticos. La Armada ha documentado marcas en columnas y calles de acceso al Área Naval del Cerro de Montevideo (donde se ubican el Cuerpo de Fusileros Navales /FUSNA- la Escuela de Especialidades de la Armada y el principal astillero de su Servicio de Construcciones, Reparaciones y Armamento/SCRA). Estas acciones han derivado  en la detención de un individuo que, tras haber accedido a través del tejido perimetral,  y con gran molestia e incredulidad por parte de la Armada Nacional, fue rápidamente liberado por el Poder Judicial alegando falta de pruebas. Días antes la Armada y el resto de Fuerzas ya habían reforzado el patrullaje interno de sus áreas, la inteligencia y la vigilancia hacia el exterior.

Los analistas han establecido diversas hipótesis que van desde el extremismo hasta -especialmente- el creciente e incontenible narcotráfico local o regional (Brasil en guerra abierta entre grupos narcos y a su vez estos contra el Estado), pasando por organizaciones de robo y tráfico de armamento. Se teme que zonas conflictivas de Montevideo, como la citada del Cerro, o el norte de la ciudad, donde abundan unidades militares y barrios de difícil convivencia, pudieran ser el blanco de acciones.

Entre las posibilidades más pesimistas se teme que las “marcaciones” próximas a las unidades pudieran servir para utilizarlas en el lanzamiento de armas no convencionales, como bombas a partir de garrafas de gas- similares a las utilizadas por las FARC-  habiendo ya antecedentes en Uruguay del uso de estos elementos improvisados en un oscuro  atentado mortal  no aclarado, (hace 7 años en Montevideo en el barrio Buceo), o lanzadores de granadas artesanales y elementos similares.Este tipo de artefactos improvisados, más que por  su probada letalidad, se usan para lograr un estado de confusión e intimidación en la unidad víctima de una incursión.

En los últimos tiempos los mayores grupos narcotraficantes brasileños han ido tejiendo alianzas regionales y se han estrechado los contactos de algunos de ellos con grupos las  FARC "disidentes" (que ya estarían asesorando en Brasil). Esos grupos delictivos brasileños tratan de expandir su área de influencia apoyados en bandas narcotraficantes de los países  fronterizos, asunto no muy difícil habida cuenta de los  medios económicos disponibles y las necesidades logísticas de las agrupaciones mafiosas norteñas.

Durante los últimos 18 meses han sucedido, como ya publicamos en defensa.com,  varios incidentes de robos (algunos violentos) de fusiles de asalto a dependencias militares uruguayas. También se estarían empezando a percibir seguimientos a vehículos de altos mandos militares, así como se evalúan versiones de alta credibilidad acerca de que algunos colegios privados serían objetivos secundarios, algunos de los cuales ha reforzado sus protocolos de seguridad.

Simultáneamente la Policía de Montevideo, emitió el mismo viernes - a sugerencia de la  de la Dirección General de Información e Inteligencia Policial- una Orden Interna de Servicio, de carácter urgente, instando a sus dependencias a "extremar las medidas de seguridad en aquellas unidades subordinadas depositarias de armamento de fuego", mientras a nivel militar se irradiaron órdenes similares, e informalmente se recordó a ciertas organizaciones, la próxima liberación de conocidos narcotraficantes locales con proyección extranjera. También se extremarían las alertas en las grandes agencias privadas de seguridad. A nivel castrense, también se alertó internamente sobre debates mediante identidades falsas sobre armamento actual y su ubicación, en cuarteles, bases y destacamentos. (Javier Bonilla)


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