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El gobierno australiano aprueba un plan para la construcción naval de 65.000 millones de dólares. Los próximos buques se construirán en astilleros públicos

(defensa.com) El Primer Ministro australiano Tony Abbot anunció en rueda de prensa el pasado 5 de agosto la puesta en marcha de un plan gubernamental para activar el sector naval australiano. Concretamente se ha decidido potenciar los astilleros de la zona del sur, en torno a Adelaida, donde se encuentran parte de los astilleros públicos ASC y donde la tasa de desempleo es mayor. El plan contempla la inyección de hasta 40.000 millones de dólares, el mantenimiento de hasta 2.500 puestos de trabajo y la construcción en los astilleros públicos de las próximas fragatas y buques de patrulla.

La decisión sobre el programa de submarinos para reemplazar a los Collins, se espera en breve después de que el Ministerio de Defensa hubiera solicitado a los candidatos presupuestos en los que contemplan la construcción en Australia, en el país de origen o compartiendo la fabricación.  El ministro de Defensa Kevin Andrews acompañó a Abbot en la rueda de prensa y anunció que los planes de renovación de la Royal Australian Navy ascenderán a 65.000 millones de dólares (estadounidenses) y se extenderán durante las próximas dos décadas. La construcción de las fragatas que reemplazarán a las actuales ANZAC dará comienzo previsiblemente en 2.020 y el de reemplazo de los patrulleros clase Armidale en 2018.

Un programa histórico

El anuncio ha sido valorado por el Primer Ministro como “histórico” y supone una reválida de los astilleros públicos ASC cuestionados por los retrasos y problemas detectados en el programa de destructores AWD. Recordemos que la posición del anterior ministro de Defensa australiano David Johnston en relación fiabilidad que para él tenían los astilleros ASC quedó clara en su ya famosa afirmación de que “no les encargaría ni una canoa”. Para los astilleros internacionales que habían puesto la mira en estos programas quedará la opción de participar como tecnólogos o autoridades de diseño, alternativa que ha empleado el astillero español Navantia en la construcción de los buques anfibios australianos y de los destructores AWD. Precisamente Navantia fue seleccionada por el Ministerio de Defensa australiano para el análisis del diseño de los buques logísticos para la RAN que precisamente no han sido mencionados en el anuncio del Primer Ministro.

Las reacciones no se han hecho esperar y una empresa interesada en el proceso como es BAE Systems ya ha solicitado al gobierno australiano que le informe del papel que van a jugar otros astilleros del país. BAE Systems dispone de instalaciones en Willianstown donde ha ensamblado los buques anfibios de diseño español y donde construye bloques para los destructores AWD que luego ASC ensambla en Adelaida. En esas mismas instalaciones se construyeron las fragatas de la clase ANZAC que en breve serán reemplazadas y en las que BAE Systems quiere tomar parte, igual que Navantia.

El trasfondo del asunto sigue siendo el futuro del propio astillero ASC, para el que el Gobierno australiano encargó varias auditorías y sobre el que tendría la intención de privatizarlo total o parcialmente, abriendo la puerta a astilleros australianos como Austal Ltd. o la propia BAE Systems. La inyección de dinero público y la carga de trabajo asegurada supondrían un atractivo para cualquier posible inversor. Muy posiblemente la decisión sobre el programa de submarinos determine el futuro de los astilleros en relación a la creación de algún tipo de alianza industrial. (J.N.G.)


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