Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

La Fuerza Aérea de Honduras continúa la readecuación de sus medios aéreos

(defensa.com) El país  ha anunciado la renovación de esfuerzos por retornar operativos los aviones F-5.  Si bien el asunto es manejado más seria y diplomáticamente que antes, el gobierno hondureño siempre tuvo la intención de mantener en primera línea estos aparatos.  Se cuenta con nueve fuselajes, pero solo cinco estarían en condiciones de vuelo.  El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (FF AAH), Fredy Santiago Díaz, informó a la prensa local que se busca la forma de reparar los F-5,  la Fuerza Aérea ya ha presentado los proyectos para adelantar la posibilidad de adquirir repuestos y mantenerlos volando.  Eso sí, especificó que existen algunas condiciones que había que respetar y que se acatarían los convenios adquiridos al obtenerse las aeronaves.

Esto significaría que se canibalizarán los medios y se harán esfuerzos para mantener un mínimo de unidades en optimas condiciones de vuelo.  Ello  sugiere que se trate de hasta 6 maquinas  operativas, por el momento, hasta que se encuentren los medios para restaurar los nueve fuselajes.  Tambien significa que las modificaciones a realizarse serán modicas y el énfasis será en mantenerlos volando, en lugar de mejorarlos.  

No se ha hecho mención de los A-37B ni de los C-101, así que se supone que, simplemente, dejarán de utilizarse una vez sus sistemas caduquen.  Los esfuerzos por renovar los C-101 serían abandonados ya desde mucho atrás.  Lastimoso, pues las maquinas pudiesen proporcionar una plataforma más económica de combate que el F5, si bien solo si se obtiene el tren logístico adecuado, algo que nunca se realizó.  El sistema de defensa aérea se complementa con los tres radares suministrados por Israel para el control aéreo, y el que dice ya ha disminuido enormemente la incursión de naves contrabandistas.  Así mismo, se anunciaba que los estudios para la reparación de los aviones AT-27 Tucano se habían completado y se buscaba la adquisición de los primeros dos AT-29 Súper Tucano a la empresa Embraer de Brasil.  

El trabajo de estudio se ordenó a través de Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, y el que apunta a la necesidad de restaurar seis fuselajes AT-27.  Dos fuselajes adicionales se encuentran en óptimas condiciones, así que no necesitan por el momento reparación.  Esto significa que las naves simplemente serán repotenciadas y endurecidas, además de adecuarles puntos duros de armas, pues la mayoría de ellos son del tipo T-27, sin capacidad de armamento.  Así sería como los 8 Tucanos pasarían a ser de simples entrenadores, a modelos de ataque ligero e interdicción (armados).  También indicaría la posibilidad que no se adquieran los fuselajes adicionales del tipo A/T-27, y en su lugar se proceda a la eventual adquisición de hasta 8 Súper Tucano para completar la flotilla, distribuidos en 8 AT-27 y 8 AT-29. Se le ha presentado atención a los aviones de transporte, con la adquisición de los primeros dos LET-420, de cuatro ordenados.  Esta flotilla podría llegar a completarse eventualmente con un total de 8 máquinas.  

La flotilla de helicópteros Bell 412 quedará completa con 8 aeronaves operacionales para la FAH, después que se termine con la renovación de dos fuselajes de reserva (ya en los EEUU), y el arribo del nuevo Bell 412 Presidencial.  También llegaron tres, de los cuatro helicópteros donados por el gobierno de Taiwán, y estos se encuentran en pruebas aéreas para su entrega próxima.  Probablemente se planee por una flotilla aérea UH-1H de 8 a 10 máquinas, lo que convertiría a la FAH en el mayor operador de helicópteros de estos tipos (Bell 412/UH-1H) en la región.  Su única deficiencia actual es en la falta de helicópteros ligeros y patrullaje. Con todo esto, Honduras retiene su supremacía aérea regional, un trabajo bastante impresionante por parte de sus líderes.  (JMAH)


© Copy Right Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.