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TEDAE pide más implicación española en el futuro mercado europeo de la Defensa

La Asociación Española de Tecnologías de Defensa, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) alerta del  riesgo de que la industria española quede fuera del sector europeo  en los próximos 25 años si no se toman las decisiones adecuadas ahora. En un encuentro con los medios, Adolfo Menéndez, presidente de la Asociación, recordó que la industria de defensa en Europa se encuentra en un momento decisivo. Menéndez solicitó la implicación de las autoridades españolas en el llamado Plan de Acción Europea de Defensa, avanzar  en la iniciativa y en los fondos que se han previsto, recordando la importancia de que España y su industria se impliquen lo antes posible en este mecanismo si se quieren defender los intereses y asegurar el futuro del sector.

El presidente aprovechó de nuevo la ocasión para instar a las administraciones el establecimiento de marcos regulatorios que faciliten el funcionamiento de las empresas del sector, comprometidas tanto con el empleo como con las inversiones. Dado que se trata de un mercado muy complejo, dependiente en gran medida de la tecnología, el marco regulatorio debe facilitar su funcionamiento y no convertirse en un problema.

Una vez más Menéndez recurrió a su conocido lema Claridad, Celeridad y Continuidad en referencia a la petición a la administración en lo que a las políticas del sector se refiere. Claridad en la regulación, celeridad en la toma de decisiones y continuidad en las políticas independientemente del signo político de los gobiernos en cada momento. A la pregunta de si el sector es una prioridad para el Gobierno español, Menéndez afirmó que existe cierto grado de acercamiento y necesidad de avanzar por parte de los principales partidos políticos.

El Plan de Acción ha establecido tres fondos para acelerar el proceso de consolidación. En primer lugar hay 90 millones de euros procedentes de la llamada acción parlamentaria para proyectos de investigación colaborativa hasta 2020. También se han previsto 500 millones de euros para actividades de I+D+i, que aún no se han repartido, puesto que dependerán de las tecnologías o sistemas que Europea considere críticos o capacidades estratégicas. Estos fondos son los que realmente interesan a organismos como TEDAE. Y por último se habilitarán 5.000 millones de euros para compras a nivel europeo. La determinación de las capacidades que se consideren estratégicas o esenciales marcarán la demanda futura de las fuerzas armadas y orientarán las inversiones de las empresas, y, como recordó el presidente de TEDAE, en cualquier caso hay que ir siempre por delante en tecnología.

Una novedad del Plan de Acción es que se haya autorizado por vez primera el empleo de fondos de la Unión Europea para Defensa. Se habilitarán programas de financiación en los que participen tanto la Unión Europea como los países, programas que exigen un control a largo plazo para minimizar los riesgos. Parece al menos una realidad compartida por todos los países que el sector quiere participar en estos proyectos multinacionales, se pretende asegurar las inversiones en un momento clave.

TEDAE desea implicarse desde el primer momento en el mercado europeo de la Defensa, al considerarlo un momento decisivo para el futuro y percibe que existe voluntad en la Unión Europea y en sus miembros de acelerar el proceso de integración, sin embargo advierte que el diseño de esta estructura y sus mecanismos puede condicionar el éxito del plan.  Para ello emplea los canales de los que dispone, que son principalmente su participación en ASD (Aerospace and Defence Industries Association of Europe), la Asociación mantiene estrechas relaciones con Jorge Domecq, director ejecutivo de la Agencia Europea de Defensa, Alejandro Alvargonzález, secretario general adjunto para Asuntos Políticos y Seguridad de la OTAN, y la propia OCCAR, cuya dirección general asume el 1 de marzo el general español Arturo Alfonso Meiriño, hasta ahora Subdirector General de Relaciones Internacionales de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM).   

Frente a los que afirman que este modelo favorece a las grandes empresas multinacionales y que es incompatible con la competencia, Menéndez recuerda que los movimientos empresariales están condicionados en la mayoría de ocasiones por la obsesión por el tamaño y la búsqueda de una dimensión global para las empresas del sector. Sin embargo también recordó que en España hay gran número de pequeñas y medianas empresas que han demostrado su éxito gracias a la generación de valor y las tecnologías que han desarrollado. En última instancia lo que importa es que esta integración permita diseñar, fabricar y emplear productos y servicios que resulten interoperables en Europa, que se pueda alargar su vida útil y que funcionen complementándose.

Por último Menéndez recordó las fortalezas del sector de Defensa y Aeroespacial en España, destacando el 80 por ciento de exportaciones de las empresas del sector, el nivel de competitividad y de confianza alcanzadas. De igual manera, depender tanto de las exportaciones puede suponer en última instancia. En este sentido se destacó el objetivo de ganar nuevos mercados y cuota de mercado en los que se actúa ya sin complejos.

El Plan de Acción Europeo de Defensa

A finales de noviembre del año pasado la Comisión Europea propuso la creación de un Fondo Europeo de Defensa entre otras medidas para ayudar a hacer más eficiente el gasto de los Estados miembros en capacidades de defensa conjuntas, reforzar la seguridad de los ciudadanos europeos y fomentar una base industrial competitiva e innovadora.

El Plan de Acción Europeo de Defensa persigue innovar y poner en común los recursos en la industria europea de defensa para conseguir una Europa fuerte capaz de defender y proteger a sus ciudadanos en el interior y en el exterior. Para ello, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker considera que es necesario que los Estados miembros cooperen más y pongan más en común los recursos nacionales.

La Comisión ha propuesto para ello varias medidas

Crear un Fondo Europeo de Defensa para apoyar la inversión en investigación conjunta y el desarrollo conjunto de equipos y tecnologías de defensa: el Fondo propuesto incluiría dos «secciones» complementarias, pero diferentes en cuanto a estructura legal y fuentes presupuestarias.

Una «sección de investigación», para financiar la investigación colaborativa en tecnologías de defensa innovadoras como la electrónica, los metamateriales, el software encriptado o la robótica. La Comisión ya ha propuesto 25 millones EUR para la investigación en defensa como parte del presupuesto de la UE para 2017, y espera que esta asignación presupuestaria pueda aumentar hasta los citados 90 millones de euros de aquí a 2020. En el marco financiero plurianual de la UE para después de 2020, la Comisión tiene previsto proponer un programa específico de investigación en defensa con un importe anual estimado de 500 millones de euros.

Una «sección de capacidades», que serviría de herramienta financiera para que los Estados miembros participantes pudieran adquirir juntos determinados activos y reducir así los costes. Tales capacidades serían acordadas por los Estados miembros, que serían los propietarios de la tecnología y el equipo. Por ejemplo, los Estados miembros podrían invertir conjuntamente en tecnología de drones o comprar al por mayor helicópteros para reducir los costes. En orden de magnitud, esta sección podría movilizar unos 5 000 millones de euros al año. La Comisión emprenderá un estudio de alcance para afinar esta estimación.

Fomentar la inversión en pymes, empresas incipientes, midcaps y otros proveedores de la industria de defensa: los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos y el grupo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) ya ofrecen apoyo financiero para el desarrollo de una serie de actividades de doble uso. La Comisión apoyará los esfuerzos del BEI por mejorar el acceso a la financiación para las cadenas de suministro en el ámbito de la defensa. Promoverá la cofinanciación de la UE de proyectos de inversión productiva y la modernización de las cadenas de suministro del sector de la defensa. En el marco del Plan de cooperación sectorial sobre capacidades, la Comisión apoyará la cooperación en el sector de la defensa al objeto de garantizar que las personas tengan las capacidades y la habilidad tecnológica adecuadas para generar innovación.

Reforzar el mercado único para el sector de la defensa: la Comisión afianzará las condiciones para que en Europa exista un mercado de defensa abierto y competitivo, a fin de ayudar a que las empresas operen de manera transfronteriza y a que los Estados miembros obtengan el mejor rendimiento de su dinero en sus contratos públicos de defensa. Para ello, la Comisión impulsará la aplicación efectiva de la Directiva sobre la contratación pública en el ámbito de la defensa y la seguridad y de la Directiva sobre las transferencias en la UE, facilitará la participación transfronteriza en la contratación pública en el sector de la defensa, apoyará el desarrollo de normas industriales y promoverá la contribución de políticas sectoriales, por ejemplo los programas espaciales de la UE, a las prioridades comunes de seguridad y defensa. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Adolfo Menéndez durante su intervención en la sede de TEDAE (autor)


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