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El portaviones Príncipe de Asturias marchará este mes a Turquía para su desguace

El que fuera buque insignia de la Armada española, el portaviones “Príncipe de Asturias”, marchará para su desguace final en Turquía este mes de junio, en cuanto se completen las tareas que se están acometiendo para realizar el remolcado de forma segura.  Estas tareas de acondicionamiento se están desarrollando en el astillero de Ferrol, donde permanece aún el buque desde que llegara en 2013. Así lo han confirmado fuentes de Navantia al diario La Voz de Galicia.

Tras solo 25 años de servicio fue el 13 de diciembre de 2013 cuando llegó la fecha fatídica de baja tras 25 años de servicio, baja que vino provocaba no por fallos del buque ni otros motivos técnicosm sino por los efectos de la crisis económica que azotó al Ministerio de Defensa desde 2008 y que impidió asignar los fondos necesarios para su modernización, pendiente desde 2005. Desde que comenzaron en 2008 los recortes en el Ministerio de Defensa, la Armada ha tenido que dar de baja 25 buques, incluyendo al Príncipe de Asturias, cuando este aún disponía de vida útil por delante.

Casi como de un fatal aniversario se tratara, fue el 30 de mayo de 1988 cuando se produjo la entrega a la Armada, donde junto con los buques anfibios “Castilla”, “Galicia” y “Juan Carlos I”, el “Príncipe de Asturias” formaba el Grupo-2 de la Fuerza de Acción Naval de la Flota, encargado de proporcionar a la Armada la capacidad de proyección sobre tierra. Construido en los astilleros de Ferrol de la Empresa Nacional Bazán (hoy Navantia), el “Príncipe de Asturias” convirtió a la Armada española en una de las seis marinas del mundo con capacidad para desplegar un grupo de combate aeronaval a disposición de organizaciones como la OTAN o la UE, o bien para garantizar cualquier operación en el marco de la defensa nacional que fuese requerida.

Tras no conseguir ningún cliente internacional para el buque, la última esperanza llegó en mayo de 2014 cuando se puso en marcha una iniciativa para evitar que el portaaviones tuviera este triste final. Los senadores Manuel Altaya Lavall (PP) y Emilio Alvarez Villazán (PSOE) firmaron un manifiesto junto a otros integrantes del XXXIV Curso de Defensa Nacional del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN).

En ese manifiesto se recordaba el valor histórico del buque como símbolo de la España de la Transición y monumento de la España democrática. Se intentaba así dar una salida más honrosa al buque, opción que requeriría de algún tipo de patrocinio y compromiso de la Administración para mantener vivo un símbolo militar de la época de mayor progreso económico y social de nuestra Historia. Se propuso un uso museístico o reclamo turístico para lo que hacía falta no solo patrocinio, son una cultura de defensa a la altura de países como Estados Unidos o Reino Unido donde es habitual que este tipo de buques emblemáticos sea salvado del desguace.

El desinterés institucional hizo naufragar esta iniciativa y en diciembre de 2015 se anunciaba la apertura de ofertas para la venta del buque como chatarra con un precio de salida de 4,8 millones de euros. Finalmente en 2016 la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por la española Surus Inversa y la turca Leyal se adjudicó el buque, siendo la única empresa admitida a participar en la segunda puja, en la que realizaron una oferta de 2,7 millones de euros, poco más del precio de salida. El buque permanece en el dique 7 del astillero de Navantia en Ferrol desde febrero de 2013, donde ha sido desarmado y donde se le han retirado equipos y materiales entre útiles e inútiles, tareas previas a su venta como chatarra. (José Mª Navarro García)

Fotografías:

·El Príncipe de Asturias espera su triste final en Ferrol (autor)

·El portaaviones en sus mejores tiempos (Armada)

 


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