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Diez intensos años de las Fuerzas Armadas españolas en el Líbano

Este 15 de septiembre se cumplen  diez años del despliegue de las Fuerzas Armadas (FAS) españolas en el Líbano, un periodo dedicado a estabilizar y reconstruir este país de Oriente Próximo y que ha costado la vida a 14 de sus componentes.

El primer contingente de tropas españolas inició su misión en el Líbano un ya lejano 15 de septiembre de 2006, un despliegue rápido y efectivo, la Fuerza Expedicionaria de Infantería de Marina, proyectada en navíos de la Armada desde España, desembarcó en una playa de Tiro, ciudad sita al sur del país. En este escenario la fuerza anfibia de la Brigada de Infantería de Marina “Tercio de Armada” (TEAR) inició el asentamiento de la fuerza de paz española, que empezó a trabajar en el seno de los cascos azules de la ONU, integrados en la denominada United Nations Interim Force in Lebanon (UNIFIL).

Los infantes de Marina, tras permanecer en zona dos meses y medio, fueron relevados por un nuevo contingente formado mayoritariamente por personal de la Brigada de Infantería Ligera 'Rey Alfonso XIII' de La Legión. 

El principal objetivo del despliegue fue potenciar a la UNIFIL tras el cese de las hostilidades entre Israel y las milicias del partido Hezbolá, cuyo brazo armado, considerado por la UE como terrorista, controla el sur del Líbano. Una de las más importantes crisis explotó aquel verano de 2006, tras una incursión de Hezbolá al otro lado de la frontera que emboscó a una patrulla de la Israel Defence Force (IDF), con un saldo de ocho bajas mortales y el secuestro  de dos militares, lo que provocó la contundente respuesta de la IDF, que intentó conseguir sin éxito la liberación de sus dos integrantes.    

La cruenta guerra se caracterizó por bombarderos a ambos lados, que causaron múltiples bajas entre la población civil de ambos países y que motivo la entrada de la Israel Defence Force (IDF) en el sur del Líbano, para crear un franja de seguridad a favor de las ciudades del norte de Israel. Ante la situación la ONU pidió con urgencia un reforzamiento de las fuerzas de la UNIFIL, como parte del cumplimiento de su resolución 1701, al que respondió España, junto con otros países como Francia e Italia. 

Las fuerzas españolas se han ido relevando desde entonces, cada seis meses, contando con picos de presencia de hasta 1.100 militares y personal de la Guardia Civil, estando actualmente desplegada en el país de los Cedros un total de unos 600 efectivos.  A lo largo de estos años han pasado por el escenario contingentes encabezados por casi todas las grandes unidades (nivel brigadas) del Ejército de Tierra (ET).

Las FAS españolas han sufrido en este decenio el fallecimiento de catorce de sus efectivos, casi la mitad de ellos en un ataque supuestamente realizado por afines a Hezbolá. Se perpetró el 24 de junio de 2007, el día más negro en los dos lustros de esta misión, cuando los terroristas hicieron explotar a distancia un artefacto explosivo improvisado, o Improvised Explosive Device (IED) colocado en un coche, al paso de un BMR-600 en el que patrullaban fuerza de la Brigada Paracaidista “Almogávares” VI (BRIPAC), siendo asesinados seis paracaidistas.

Las otras bajas se han producido por diversos factores, aunque mayoritariamente por accidentes e incluso por muerte natural, con la excepción de la muerte del cabo Francisco Javier Soria, acaecida en enero de 2015, cuando indiscriminado fuego de artillería de la IDF, que respondía a un ataque terrorista a sus tropas, alcanzó el señalizado puesto de vigilancia de la UNIFIL.

Aunque el número de bajas español en relativamente bajo en comparación con el total de las sufridas por la UNIFIL que, poco antes de la muerte del cabo Soria, hacia público que desde la fase abierta en el verano de 2006 había sufrido un total de 307, de los que 290 eran militares, siendo el resto observadores militares, personal civil internacional y local.

En la actualidad, España tiene desplegado en la zona unos 600 efectivos pertenecientes mayoritariamente a la BRIPAC, que utilizan para patrullar los blindados (Vehículos de Exploración y Caballería) VEC-M1, y los de categoría Mine-Resistant Ambush Protected (MRAP) Iveco LMV Lince.  Su principal sede es la base Miguel de Cervantes sita  Marjayoun, además de tener efectivos destinados en el Cuartel General de Naqoura, desde donde ejerce actualmente el mando del Sector Este de la UNIFIL el general Alfredo Pérez de Aguado Martínez, que es también el jefe de la BRIPAC. (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: VEC y Lince, junto a Centauros del ejercito de Italia. Foto Ministerio Defensa Líbano.


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