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Claves y candidatos del nuevo sistema de entrenamiento de los pilotos del Ejército del Aire

El Ejército del Aire lleva años trabajando en la renovación de su sistema de enseñanza de vuelo,  que además de la necesaria sustitución del veterano avión reactor de entrenamiento C-101, abarca múltiples campos, con especial incidencia en la potenciación de los sistemas de enseñanza virtual. Entre los aviones candidatos hay varios modelos turbohélices,  que analizamos en estas líneas. El Ejército del Aire tiene claro que la eficacia del futuro entrenamiento aéreo básico/avanzado se debe basar en modernos turbohélices con capacidades de vuelo envolvente.

El plan integral diseñado por el Ejército del Aire prevé dotarse de un conjunto de sistemas para reforzar la capacidad y dar relevo a los C-101 o E.25 según su designación militar, que otorgue una capacidad global mejorada y más eficiente de instrucción/entrenamiento. Como solución más óptima el Ejército del Aire prevé la adquisición de un sistema global, que  constará de un sistema informático de apoyo a la enseñanza que se realizaría mediante un sistema de Computer Based Training (CBT), y otro más  avanzado de entrenamiento virtual de los denominados  Ground Based Training System (GBTS), en las que ya se “vuela” en un sistema concreto de aeronave. Obviamente la capacidad a adquirir, que proporcionará un Sistema Integrado de Enseñanza o Integrated Training System (ITS), tendrá como elemento más visible  un avión de entrenamiento, que todo apunta a que sea un moderno turbohélice, si nos atenemos a las pruebas realizadas en los últimos años.

El minucioso estudio desarrollado por la División de Planes del Ejército del Aire para cubrir la capacidad fue transferido recientemente a la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), que estaría ultimando el Programa de ITS. Aunque obviamente no se pueden aventurar fechas, la puesta en marcha e incluso la firma del contrato podría tener lugar el próximo año, de determinarse así en los próximos presupuestos del Estado, que se presentarían previsiblemente a finales de este año.

En el horizonte estaría el inicio del fín de la vida operativa del veterano entrenador de combate C-101 Aviojet, o Culopollo  como se le designa oficiosamente el Ejército del Aire. El que ha sido el avión clave en la formación de los futuros pilotos de la institución durante los últimos 37 años empieza a sumar una media de 5.600 horas de vuelo por unidad, con lo que se acercarían a las 6.000 horas calculadas inicialmente como final de su vida operativa. Se ha de insistir que a pesar de la veteranía, todos los C-101 son  minuciosamente revisados, según sus calendarios de mantenimiento, debiéndose resaltar el trabajo de la Maestranza Aérea de Albacete (MAESAL), que incluye además desde 2013 una amplia revisión estructural, de la que ya informó defensa.com.

Así, a pesar de que se podría extender la vida operativa, se prevé que a partir de 2019 y hasta 2025 según las unidades de la flota de E-25 completen las 6.000 horas de vuelo se den progresivamente de baja en servicio. Según fuentes castrenses, la DGAM está manteniendo ya contactos con diversas empresas, como Textron, Pilatus, Embraer o Korean Aerospace Industries, con el fin de determinar la opción que mejor satisface las necesidades del Ejército del Aire.

Un trabajo de selección de candidatos que ya estaría muy avanzado gracias a las pruebas realizadas previamente por el Ejército del Aire. El pasado mes de octubre de 2016 llegaba a la Base Aérea de Torrejón (Madrid) el prototipo del avión de entrenamiento Hawker Beechcraft (que pertenece a Textron Aviation) T-6C Texan II, con el objeto de realizar una serie de vuelos para demostrar las cualidades de este entrenador turbohélice al Ejército del Aire. El primer vuelo de prueba del entrenador lo realizó el entonces  máximo responsable de la institución castrense, el Jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA) el General del Aire Francisco Javier García Arnaiz,  junto a uno de los pilotos de la empresa.

Estaríamos ante uno de los favoritos, al menos desde el punto de visto técnico, ya que fue la segunda vez que se probaba en España, dado que en abril de 2011 este mismo Texan II hizo una gira por las bases de Getafe (Madrid) y de San Javier (Murcia). El Ejército del Aire tiene claro que la eficacia del futuro entrenamiento aéreo básico/avanzado se debe basar en modernos turbohélices con capacidades de vuelo envolvente, una gran potencia, asientos eyectable Zero-Zero, HUD (Head-Up Display), pantallas multifunción (MFD), programador de misión, el sistema HOTAS (Hands On Throttle-And-Stick) y otros sistemas de última generación.                                                                                                                         

Además del avión norteamericano, el Ejército del Aire ha probado el modelo suizo Pilatus PC-21 en 2011 y en 2015  polaco PZL-130 Orlik MPT (Multi Purpose Trainer), un diseño de PZL "Warszawa-Okęcie", empresa que es propiedad del grupo europeo Airbus. Respecto  a las otras dos empresas mencionadas Embraer y Korean Aerospace Industries (KAI) tienen dos excelentes diseños de estas características: el EMB-314 o A-29 Super Tucano y el KAI KT-1 Woongbi respectivamente.

El diseño brasileño de Embraer es uno de los aparatos más extendidos y probados del mundo,  incluida su espectacular capacidad de ataque, que  ha probado en múltiples ocasiones la Fuerza Aérea de Colombia.Respecto al KT-1, que actualmente además de Corea del Sur emplea Perú, Indonesia y próximamente Senegal, se ha de resaltar que es también el avión de entrenamiento básico de una de las grandes fuerzas aéreas de la OTAN, la de Turquía.                        

Los contactos entre el Ministerio de Defensa de España y el de Corea del Sur se empezaron a fraguar en marzo de 2011, cuando el entonces Secretario de Estado de Defensa Constantino Méndez firmó precisamente una declaración de intenciones sobre una posible cooperación en el campo del entrenamiento aéreo militar.  Por entonces se habló como posible candidato para equipar al Ejército del Aire del reactor T-50, un desarrollo de KAI en conjunción con la estadunidense Lockheed Martin, pero ahora el candidato sería el referido turbohélice KT-1. (Texto y fotos: Julio Maíz Sanz)  

Fotografía:

·El T-6C Texan II aterrizando en Torrejón.   Foto Julio Maíz/Defensa.com

 


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