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C212 “Aviocar” El incombustible transporte del Ejército del Aire

Tras más de 40 años de servicio del avión C212 en el Ejército del Aire, se suponía que estaría al final de su vida operativa, pero sus excelentes prestaciones, que le han hecho envejecer muy bien, y los graves recortes que han afectado a los presupuestos de Defensa van a posibilitar que cerca de una quincena sigan en servicio al menos hasta el final de la década.

Foto: La mayoría de los “Aviocar” en servicio son operados por el 721 Escuadrón. Aquí podemos ver la línea de éstos y al fondo se aprecia la torre de control de la Base Aérea de Alcantarilla, sede de la unidad (foto Julio Maíz).

 

Muchas acontecimientos han sucedido desde aquel lejano marzo de 1974, cuando la entonces CASA (Construcciones Aeronáuticas, SA), hoy integrada en Airbus Defence and Space, entregó el primer C212 Aviocar, o T.12 según la designación militar, al Ejército del Aire (EA). Desde entonces ha participado en infinidad de misiones que van desde la evacuación del Sahara español, en 1975-76, a la campaña de colaboración con los sistemas de radares de defensa antiaérea del  Mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra (ET) y de los navíos de la Armada, pasando por las de lanzamiento de paracaidistas. Igualmente, han servido en escenarios internacionales tan distintos como el desierto de Namibia o los Balcanes, además de pasar casi 14 años destacados en Guinea Ecuatorial.

Este exitoso diseño, que fue vital para ir convertir a España en una nación líder en el diseño y fabricación de aviones de transporte militar medios, nace en 1967 ante un requerimiento del EA para dotarse de  un avión de transporte ligero que sustituyese a los obsoletos Douglas C-47, al CASA C-352 (versión española del Junkers Ju-52) y al CASA C-207 Azor nacional. Durante los años setenta un total de 71 aeronaves de preserie y serie 100 se entregaron al EA para realizar tareas principalmente de transporte, aunque también de  entrenadores de navegación, VIP y de reconocimiento.

Adicionalmente, se incorporaron otros 17 de la serie 200 en distintas épocas. Entre estos últimos, destacamos que en los años ochenta la empresa entregó 9 de los denominados como pico pato, cuya célula estaba especialmente diseñada para albergar un radar y un radomo de grandes dimensiones, de los que 7 pasaron a realizar funciones de patrulla marítima y búsqueda y salvamento, o SAR (Search and Rescue), con la denominación D.3B. Los otros 2 fueron de una variante electrónica conocida como EC212, desarrollada para realizar labores de inteligencia electrónica (ELINT) y de contramedidas electrónicas (ECM). Esta versión fue desarrollada ante una petición de la Fuerza Aérea de Portugal (FAP), que ha operado también durante más de tres décadas el C212, aunque enseguida el EA se dio cuenta de su potencial y los adquirió, denominándolos TM.12D.

En 1995, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) recibió 2 unidades que habían pertenecido al servicio de Correos y, tras un completo overhaul, acordó en 1997 su paso al EA, tras firmar un convenio con éste. Reseñamos que desde entonces la mayor parte de las horas de vuelo realizadas por los 2 se han dedicado a ensayos de vuelo y labores de investigación atmosférica. Además, el EA ha operado en dos periodos, entre los años 1997 y 2010 y a partir de 2014, 6 C212 adicionales más propiedad del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA). Durante el primero actuaron con tripulaciones del Ala 37 que tiene sede en Villanubla (Valladolid), aunque los sensores eran y son manejados por miembros del referido Servicio del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Tras la privatización de su gestión volvieron a ser operados por el EA, aunque reducidos a 4 aparatos, como veremos más adelante. En resumen, un total de 88 C212 han volado más de 700.000 horas con las insignias del EA, de los que quedan en servicio actualmente 18, repartidos entre cuatro unidades, incluidos los 4 del SVA.

 

El 721 Escuadrón y su esencial misión

La mayor parte de los citados C212 están asignados al 721 Escuadrón del EA, que opera desde la Base Aérea de Alcantarilla. En esta instalación, muy cercana a la ciudad de Murcia, que es sede de la Escuela Militar de Paracaidismo Méndez Parada del EA, se forma cada año a todo el personal de las Fuerzas Armadas (FAS) españolas y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que requieran la citada titulación. El componente aéreo de dicha Escuela es responsabilidad del citado Escuadrón y sus Aviocar, puntualmente reforzados a veces por algún C295 destacado por el Ala 35 de Getafe (Madrid), para realizar entrenamientos de saltos a gran altura, que requieren la utilización de aviones presurizados.

Foto:  Imagen tomada por uno de los paracaidistas de la patrulla PAPEA de la espectacular salida durante un entrenamiento desde uno de los T.12B del 721 Escuadrón (foto Base Aérea de Alcantarilla).

 

Actualmente el 721 Escuadrón alinea los 11 Aviocar de la serie 100 que quedan en servicio, aunque 3 de ellos están agregados temporalmente al Ala 37, y además opera los 4 del SVA. Cuenta con 20 pilotos, incluido su jefe, el comandante Enrique J. Hernández Leal, y un total de 19 mecánicos de vuelo. La unidad, a medida que se dio de baja la mayor parte de la flota de Aviocar de la serie 100, fue recibiendo los aparatos con mayor potencial de vuelo y mejor estado en general. Así llegaron aviones procedentes del Ala 46 de Canarias, del Ala 37 y del GRUEMA (Salamanca), siendo el último obtenido el matriculado T.12B-62, tras ser también debidamente adaptado por la Maestranza Aérea de Madrid (MAESMA) a su misión de lanzamiento de paracaidistas, después de servir muchos años como aparato SAR en el seno del 801 Escuadrón, que tiene sede Son San Juan (Mallorca).

Hay que recordar que los Aviocar, a diferencia de otros sistemas de la época todavía en servicio en el EA, como el F-5M y C-130H, no han sido modernizados, sino que están tal y como se entregaron. Las únicos cambios han sido la instalación de un GPS, que se les integró hace en torno un decenio, el radar meteorológico que se instaló hace ya muchos años a los que no lo traían de fábrica y algunos equipos de radio y aeronavegación. La misión básica del Escuadrón es la de enseñanza de lanzamientos paracaidistas y adicionalmente las misiones de transporte que encomienda el Mando de Movilidad.

Foto: La clave de que todavía estén operativos los “Aviocar”, o T.12 según el Ejército del Aire, viene dada por el excelente mantenimiento que realizan los técnicos de la institución (foto Julio Maíz).

 

Cada día la unidad completa una media de unas diez horas de vuelo, lo que supone cinco misiones de unas dos horas cada una, en las que de forma continua el aparato aterriza al menos cuatro veces para recoger  paracaidistas. Así, de media se forma cada año a mil alumnos en catorce cursos diferentes de paracaidismo, realizándose en torno a 18.500 saltos anualmente. Desde que existe han sido instruidas más de 112.000 personas, una misión que exige un importante esfuerzo al 721 Escuadrón, que en 2014 completó un total de 1.380 horas de vuelo, con las que se superan las 90.000 desde la llegada del sistema, allá por los años setenta. Afortunadamente, además no ha habido ningún accidente grave. Los pilotos saben que el avión es muy noble y conocen muy bien sus limitaciones, gracias a la gran experiencia acumulada.

 

Una actividad incesante

A diario la plataforma de la Base de Alcantarilla se llena con los miembros de la patrulla acrobática PAPEA y con los pequeños grupos de alumnos de los cursos de paracaidismo, que salen de una cercana carpa de preparación del equipo de salto,  para subirse sin cesar a los Aviocar del Escuadrón. Entre el último grupo de alumnos podemos ver a algunos miembros de la Armada. Uno de los oficiales de ésta nos comenta: El curso de paracaidistas lo realizamos todos los miembros de la Fuerza Guerra Naval Especial (FGNE). Estamos ante un curso muy profesional, que discurre paso a paso y con conceptos que nos quedan muy claritos desde el principio.  Posteriormente parte de los equipos operativos hacen aquí los cursos especializados de manualistas.

Asimismo, en los C212 se realiza la instrucción paracaidista de las fuerzas especiales, ya sean del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC), Unidad que también tiene sede en la BA (Base Aérea) de Alcantarilla; del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del ET, que tiene sede en la localidad alicantina de Rabasa; los paracas de la BRIPAC de la cercana pedanía de Murcia de Javalí Nuevo; y de la mencionada FGNE, que tiene base en La Algameca (Murcia). La Unidad también participa en el denominado Plan de Lanzamientos de Instrucción y Cargas (PLIC) y antaño en la competición Volant Toreo, que ganó en varias ocasiones.

 

Foto: Un grupo de alumnos de la Brigada Paracaidista, distinguibles por sus hombreras negras, realizando el entrenamiento previo de cómo subir a los T.12B, una operación que se hace usualmente sin parar los motores (foto Julio Maíz).

 

A principios del actual siglo, cada vez que alguno de los T.12B debía de pasar la relativamente costosa revisión 8Y, se les daba de baja, quedando almacenados en la BA de Cuatro Vientos (Madrid) o eran vendidos al fabricante. En este contexto, en torno a 2005 la División de Planes barajó varias posibilidades para reequipar a la Escuela cuando fueran dando de baja los T.12B que utilizaba. Una de las soluciones más factibles era dotarla con C212-400 nuevos, ya fueran comprados directamente, o mediante un contrato con alguna empresa privada, o UTE (Unión Temporal de Empresas), para que ésta pusiera a disposición del EA una serie de horas de vuelo. Recordemos que esta última fórmula es utilizada en países como Reino Unido o Francia.

La crisis económica hizo inviable está solución y, dado el buen estado de los T.12B, su excelente mantenimiento y, sobre todo, sus bajos costes operativos, determinaron que, para cumplir el Documento de Necesidad Operativa referente a la Escuela, se decidiese mantener este material más años en servicio. Así que se empezaron a realizar las 8Y a los Aviocar que estaban en mejores condiciones. La clave de la longeva carrera del T.12 en el EA es el excelente trabajo de los grupos de Material, que se encargan del manteniendo de éstos, por lo que nos centraremos en el trabajo del personal técnico de Alcantarilla.

En la Escuela se realizan las tareas de 1er Escalón por parte del personal de línea del Grupo de Material, mientras que los trabajos del 2º se efectúan en el hangar de mantenimiento del Grupo. Hablamos de un personal con una excelente predisposición, que abarca las 24 horas al día, lo que conlleva, a veces, la realización de turnos nocturnos, con la finalidad de que estén operativos los Aviocar necesarios para mantener la actividad de la Escuela. En lo que respecta a las tareas de 3er Escalón de avión son responsabilidad de la citada MAESMA y la Maestranza Aérea de Sevilla (MAESE), sita en San Pablo, que se encarga de las revisiones y reparaciones, a nivel de 3er Escalón, de los motores y hélices que propulsan el aparato, siendo los trabajos del 4º contratados a la industria aeronáutica. Igualmente reseñamos el apoyo que da el Centro Logístico de Transmisiones (CLOTRA) del EA, con sede en Getafe (Madrid), para mantener los sistemas de aeronavegación del C212.

Actualmente está al mando del Grupo de Material el teniente coronel Pina, que tiene bajo sus órdenes a unas 72 personas, cuya principal tarea se centra en el trabajo de mantener operativos los T.12B, aportando desde el personal de línea de vuelo, con su consiguiente material, GPU, vehículos de remolque, abastecimiento de combustible, pasando por las tareas de  mantenimiento de 2º Escalón de los aviones, a las de ingeniería y control de calidad. También uno de los experimentados mecánicos del Grupo, que ha dedicado la mayor parte de su vida laboral al mantenimiento del Aviocar, nos comenta: El secreto de la longevidad se basa en un mantenimiento exhaustivo y preciso de un material, como son las turbinas Garret TPE-331, que conocemos mucho y que en general es poco problemático. Una de las claves es que las dos que le propulsan estén perfectamente compensadas y al empujar con la misma fuerza dan una mayor longevidad a la célula del aparato.

Foto: Uno de los C212 de la Agencia Tributaria, ya con la numeración de puro del 721 Escuadrón, fotografiado en el aeropuerto de Málaga. Al fondo se puede ver un avión de transporte de la USAF, un Boeing C-17 “Globemaster III” (foto Javier Sánchez).

 

El comandante Bernardino Gomaríz, perteneciente al Cuerpo de Ingenieros, jefe de la Sección de Ingeniería y Calidad del Grupo de Material, nos refiere: El T.12B es un avión excepcional para las misiones de paracaidismo, dados sus bajos costes operativos. Sus sistemas son muy sencillos, lo que unido a la gran experiencia y dedicación del personal que trabaja en el Grupo, dan un alto índice de disponibilidad. Actualmente el plan es mantener en servicio los Aviocar al menos hasta el final de la década, si bien en los próximos años decidirá si se extiende la revisión 8Y a cada avión en concreto, en función de las necesidades y presupuestos existentes.

 

En tierras de Castilla-León y con la Agencia Tributaria

El Ala 37 con base en Villanubla (Valladolid) ha sido una de las unidades que más ha empleado el C212, durante más de 20 años. Fue reequipado en 1991 con un total de 18 T.12B, a los que se añadieron (1993) 4 T.12C de transporte VIP dotados de butacas, que sirvieron hasta los años 2003 y 2007, cuando fueron progresivamente dados de baja. Posteriormente, también se disolvería en 2010 su 373º Escuadrón, que operaba los 6 Aviocar del SVA, cuando el Gobierno decidió privatizar este servicio. Para no privar a la unidad de la vital capacidad de transporte  y mantener al menos una pequeña disponibilidad para proporcionar horas de vuelo a sus pilotos, se le asignaron en una primera fase 2 Aviocar y luego un tercero cedidos por la Escuela de Paracaidismo, el T.12B-63, T.12B-65 y T.12B-67, manteniendo sus numeraciones de fuselaje del referido Escuadrón con sede en Alcantarilla, que son: 72-14, 72-11 y 72-12, respectivamente.

Esta pequeña flota tiene como misión principal el transporte logístico, tanto de personal, como de material, que se realiza en el ámbito nacional y en el internacional. Destaca la misión de cubrir la línea 3A, que utiliza el Mando de Movilidad para conectar pasajeros y carga entre la Península y Palma de Mallorca, cada dos viernes. Igualmente participa en diferentes ejercicios que les encomienda el Mando, durante los cuales se utiliza a veces la capacidad que tiene de lanzamiento en vuelo de personal y cargas en paracaídas. Destacan los ejercicios PLIC considerados de adiestramiento y se realizan algunas fases con otros participantes nacionales e internacionales en los que usan zonas de lanzamiento, como es la propia base de Villanubla, donde se cuenta con áreas aprobadas para el lanzamiento de cargas y personal D/Z y zonas de aterrizaje L/Z, utilizándose también otras situadas en Albacete, San Gregorio y Zaragoza.

Foto: Un mecánico de línea del 47 Grupo Mixto observa la puesta en marcha del “Aviocar” de guerra electrónica con el que cuenta la unidad, fácilmente distinguible por su gran radomo del morro y la antena que lleva situada sobre la cola (foto Julio Maíz).

 

También sus C212 se usan como plataformas de salto y lanzamiento de carga durante los ejercicios anuales Lone Paratrooper, que se realizan en el cercano Aeródromo Militar de León. Además, el Ala 37 realiza los correspondientes vuelos de instrucción que capacitan a sus tripulaciones para estar listas para cumplir todo tipo de misiones de transporte, tanto de día como de noche, como son lanzamientos de carga y paracaidistas, vuelos tácticos a baja cota o en formación, maniobras de combate STOL (Short Take-Off and Landing) de despegue y aterrizaje cortos y otras misiones especiales.

El pasado verano la web del EA revelaba que los profesionales de la MAESMA estaban  en pleno proceso de revisar y reparar la flota de 4 C212 Aviocar (3 de la serie 200 y 1 de la 300), cuya operatividad transfirió oficialmente la Agencia Tributaria al EA el 9 de julio de 2014. Estos 4, propiedad del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, son utilizados en labores de vigilancia marítima, en especial para combatir las operaciones de contrabando y la represión de tráficos ilícitos. Este convenio se enmarca en el desarrollo de la medida establecida por la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA) para la optimización de los medios materiales y personales de la Administración General del Estado. Recordemos que, en 2010, el Gobierno socialista procedió a la privatización de la gestión de la flota, que otorgó a una UTE formada por las empresas Airbus DS e Inaer, decidiendo el actual Ejecutivo devolver su gestión al EA el año pasado.

Tras la firma del convenio, los que quedaban en servicio fueron transferidos en vuelo desde el aeródromo de Muchamiel (Alicante), principal base de la empresa Inaer, al de Cuatro Vientos, a donde llegó el último de los aviones el pasado día 30 de julio. Actualmente los 4 aparatos están basados en Alcantarilla, desde donde operan con las marcas del referido 721º Escuadrón. De su actividad, y dado que son propiedad y operados en favor del SVA, se mantiene un prudente silencio. No obstante, es fácil encontrar su rastro en Internet, operando tanto desde la cercana Base Aérea de San Javier (Murcia), como de Málaga, una instalación del EA anexa al transitado aeropuerto comercial de la Costa del Sol.

 

47 Grupo Mixto de Fuerzas Aéreas y el CLAEX

La madrileña BA de Torrejón de Ardoz es sede tanto del 47 Grupo Mixto, que tiene, entre su relativamente amplio elenco de aparatos, 2 C212; como del Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX), que opera un tercer Aviocar. La primera de las referidas unidades se formó en 2004, de la fusión del personal y los medios de reabastecimiento aéreo y comprobación de los sistemas de radio ayudas a la aeronavegación del 45 Grupo y del Centro de Inteligencia Aérea. De la Unidad de Vuelo de éste último, el 408 Escuadrón, el nuevo Grupo Mixto heredó uno de los Aviocar más especiales del EA, uno de los mencionados aviones de EW, matriculado TM.12D-72. El otro aparato de esta variante que se adquirió en su momento, el TM.12D-73, desgraciadamente se perdió con sus siete tripulantes en un accidente acaecido en la provincia de Guadalajara el 22 de marzo de 2000.

Foto: El CLAEX opera uno de los dos “Aviocar” propiedad del INTA, aquí en el amplio hangar que utiliza. Detrás se aprecian otras aeronaves de este Centro asentado en la madrileña Base Aérea de Torrejón de Ardoz (foto Julio Maíz).

 

Respecto al aparato en servicio, realiza una intensa actividad, tanto a favor del mismo EA, como en beneficio de la Armada y del ET, dedicándose a tareas de distorsión de los sistemas antiaéreos de las FAS, para preparar a sus dotaciones ante las amenazas de un enemigo convencional con alta capacidad tecnológica. También el Grupo tuvo, hasta su baja en enero de 2010, el Aviocar matriculado T.12C-61/47-11, que sirvió para misiones de transporte ligero y de personal, dar horas de entrenamiento a fin de preservar los de EW y realizar transporte VIP a zonas sin pistas preparadas, como es la de Ablitas, en Navarra.

Tras la baja de éste, el Grupo recibió en agosto de 2010 el Aviocar T.12D-75, un aparato propiedad del INTA, que, junto al T.12D-74, fue adquirido en 1995 a Correos, como ya vimos. Estamos ante un C212 dotado de un sensor de teledetección de infrarrojos de banda ancha para estudiar la superficie terrestre, denominado Airborne Hyper Spectral (AHS), que, junto al CASI-1.500, convierte en imágenes los espectros visuales que capta. Estos sistemas son operados por científicos del INTA en diversos programas de investigación de varias universidades europeas, con financiación de los fondos de la Unión Europea.   

El personal del 47 Grupo compone la tripulación habitual del aparato, dos pilotos y el mecánico de vuelo, además de aportar un navegante táctico que controla la alineación del avión y los sensores con la zona de interés, un vital equipo que coloca con precisión el aparato donde necesitan los científicos. A cambio, el organismo cede un buen número de horas de vuelo al 47 Grupo Mixto, principalmente para que cumpla el plan de instrucción y, adicionalmente, efectúe algunas misiones de transporte. El otro de los mencionados Aviocar adquiridos por el INTA en 1995 es operado desde entonces por el CLAEX.

Tanto este Aviocar, el T.12D-74, como el mencionado T.12D-75, son aparatos de la serie 200, que fueron construidos como cargueros civiles, siendo distinguibles exteriormente de sus hermanos por las aristas triangulares que refuerzan los encastres del estabilizador horizontal y, en el caso del avión del CLAEX, por los pilones y los canister/pod portasondas de sensores que lleva instalados bajo las alas. En el INTA ambas unidades están adscritas a las PAI (Plataforma Aérea de Investigación) y tienen categoría de aviones de Estado con doble matriculación, las civiles (EC-DTV y EC-DUQ) y las mencionadas del EA, teniendo en la actualidad rango de ICTS (Instalación Científica Técnica Singular) española. La previsión es que estén en servicio hasta el año 2017, pero su vida operativa se podría ampliar, dada la eficacia del sistema, hasta más allá de 2025.


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