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La defensa europea ante el BREXIT

La decisión del Reino Unido de retirarse de la Unión Europea, ratificada recientemente mediante un referéndum, no solo tiene repercusiones en el ámbito económico, donde se han visto efectos inmediatos prácticamente en todas partes del mundo, sino que también lo tiene en otros ámbitos como el de la defensa donde sus repercusiones son menos visibles pero redundan en el largo plazo.

Como lo advirtieron oportunamente los miembros de la Unión Europea, la salida de Gran Bretaña de dicha comunidad debe ser rápida y completa, es decir dejan de pertenecer a todos los acuerdos y entidades de la Unión. Dentro de ellas se incluye la política de defensa de dicha organización que está basada en una Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) que se encuentra sujeta a procedimientos y mecanismos establecidos y una Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión (PCSD), elaborada por el Consejo Europeo que cumple la función de definir las líneas y objetivos estratégicos, bajo el control y supervisión del Parlamento Europeo.

 

Sin perjuicio de que el BREXIT implica dejar de pertenecer a los acuerdos considerados en los documentos normativos antes indicados (PCSD y PESC), una rápida revisión nos permite establecer que Gran Bretaña dejará de pertenecer entre otras a los siguientes órganos y organismos suplementarios asociados a funciones específicas en materia de seguridad y defensa:

 

– El Comité Político y de Seguridad, que tiene como misión el seguimiento de la situación internacional y de su evolución en los ámbitos relacionados con la PESC y PCSD.

 

– La Agencia Europea de Defensa (EDA) con la función de promover una cooperación permanente entre los Estados miembros de la Unión Europea, en todos los asuntos relativos a la capacidad defensiva de los mismos.

 

– El Comité Militar de la Unión Europea (CMUE), integrado por los Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y que cumple funciones consultivas y también directivas y de control sobre el Estado Mayor.

 

– Estado Mayor de la Unión Europea, órgano de la Unión que cumple funciones de planificación estratégica. En la perspectiva operacional, coordina las misiones exteriores de la Unión en materia de seguridad y defensa, las llamadas misiones Petersberg (misiones humanitarias, de mantenimiento de la paz y de gestión de crisis), entre ellas UEFOR-Althea, donde participa nuestro país en Bosnia-Herzegovina.

 

– El Centro Conjunto de Situaciones para el Análisis de Inteligencia (Sit.Cen), órgano combinado de análisis de inteligencia en cuyo seno cooperan las agencias y servicios de inteligencia de los Estados miembros.

 

– El Instituto de Estudios de Seguridad de la Unión Europea (ISS) y la Escuela Europea de Seguridad y Defensa (EESD).

 

Sin perjuicio de lo anterior, el Gran Bretaña permanecerá unido a la defensa de Europa por intermedio de la OTAN, organismo que se verá fortalecido, haciéndose fuerte en su relación privilegiada con Estados Unidos, potencia que en el último tiempo ha buscado potenciar los organismos de defensa de la Unión; con esto Gran Bretaña adopta una postura más global y menos centrada en Europa.

 

En los últimos años en el campo de la seguridad internacional parece haberse establecido un acuerdo tácito consistente en que cuando la OTAN actúa militarmente la Unión Europea apoya complementaria o humanitariamente. Por otra parte, tanto la Alianza como la Unión comparten que los desafíos multidimensionales del actual contexto estratégico (terrorismo, proliferación de armas de destrucción masiva, seguridad energética, Estados fallidos, crimen organizado, etc.), constituyen la prioridad actual, siendo probable que en esta nueva realidad, observemos nuevos enfoques multidisciplinarios para afrontarlos.

 

Para Gran Bretaña su actual participación en la defensa común europea la consideraba suficiente y le resultaba satisfactoria, razones por la que por una parte resentirá su salida, pero por la otra se encontrará liberada de las corrientes integradoras de la Unión que pretenden lograr una Europa unificada en todos los aspectos, incluidos la seguridad y defensa, se invita a la existencia de Fuerzas Armadas europeas que podrían no sólo atender la defensa común, sino también apoyar su política exterior.

 

Dicha propuesta nunca ha sido del agrado de los británicos; no debemos olvidar que el Reino Unido se ha mantenido históricamente separado de la Europa continental; su estrategia consistentemente ha sido la de conseguir y mantener un equilibrio de poder en el continente, interviniendo únicamente cuando lo ha estimado necesario para su seguridad.

 

Queda también pendiente la solución para el alto grado integración de la industria de defensa, solo el tiempo nos dirá, si con el actual nivel de globalización del mundo es posible que el tradicional aislamiento de Gran Bretaña sea la respuesta adecuada. (Cristián Le Dantec, Investigador Centro de Estudios Estratégicos de la Academia de Guerra


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