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“Tenemos sensores que se integran y combinan en soluciones específicas para todo el espectro de amenazas propias de América Latina“

Con más de 100 años de trayectoria de experiencia en tecnología de alto rendimiento, Hensoldt es una empresa líder mundial en radares, sistemas de guerra electrónica y alerta temprana de misiles, optrónica y periscopios submarinos. La empresa cumple un año luego de que el Grupo Airbus completará su venta a la firma de inversiones KKR. América Latina es un objetivo estratégico para la empresa, cuyas soluciones responden perfectamente al entorno y amenazas propias de la región. De todo ello conversamos con Stefan Billep, Director Sales Latin America de Hensoldt Sensors.

Hensoldt es un productor global de sensores críticos y de servicios para aplicaciones en defensa ¿Cuáles son sus líneas de negocio?

Somos, efectivamente, un fabricante de sensores premium para misiones de detección y protección, ese es nuestro negocio principal, y se organiza en tres verticales: Radares, sistemas de interrogación IFF y Data links por un lado, Guerra electrónica, conciencia situacional y aviónica por otro y finalmente Optrónica. En esas tres verticales tenemos sensores para aplicaciones aéreas, terrestres y navales.

Desde el momento en que nos separamos empezamos a atender a empresas y clientes que antes, por la lógica pertenencia al Grupo Airbus, no podíamos por limitaciones de competencia. Ahora hemos establecido excelentes relaciones con otros fabricantes aeronáuticos y nuestra alineación estratégica de negocio es más focalizada .

Cuando se ha cumplido un año de la creación de Hensoldt, ¿qué balance hace y cuáles son sus objetivos en América Latina?

Hemos cumplido todas las metas marcadas a un año vista. En estos doce meses, tras independizarnos de Airbus, ya hemos adquirido dos empresas: Kelvin Hughes y EuroAvionics que complementan perfectamente nuestro portafolio. Nuestro objetivo en Latinoamérica es crecer sustancialmente en los próximos años, para lo que hemos creado una estructura regional de ventas para llegar adecuadamente al mercado y poder dar una mejor atención a los integradores locales de nuestros sensores.

Actualmente tenemos oficinas enfocadas al desarrollo de negocio en México, Brasil y Chile. Fabricamos sensores en Europa y Sur África pero una parte importantes es trabajar con integradores locales para personalizar las diferentes soluciones. En la región tenemos varios clientes usando nuestros nuestras soluciones de aviónica, radares y periscopios. Por otro lado estamos constantemente desarrollando nuevos sensores, como el radar PrecISR para los que vemos grandes posibilidades . Un radar SAR de última generación, diseñado para detectar objetivos en el suelo, en el mar y en el aire, un radar compacto y ligero que puede instalarse muy fácilmente a bordo de helicópteros, vehículos aéreos no tripulados y aviones de misión.

¿A qué necesidades especiales pueden dar respuesta en América Latina por las particularidades de la región y sus amenazas inherentes?

Lo que nosotros hacemos son básicamente sensores, con aplicaciones en un amplio espectro de aplicaciones, entre ellas soluciones que responden a las necesidades concretas que tenemos en América Latina, por las amenazas propias de la región, que no se dan en otros lugares. Los conflictos simétricos tradicionales son menos relevantes que el desafío que presenta la vigilancia y el control de grandes espacios como el amazonas, el narcotráfico, la inmigración ilegal o el contrabando en un contexto de fronteras muy permeable. Para todo este espectro de amenazas tenemos sensores que se integran y combinan en soluciones específicas.

Otro aspecto importante es la aportación de Hensoldt en la actualización de plataformas, desde submarinos a aeronaves…

Así es. Una de las particularidades de Latinoamérica frente a otras regiones en el ámbito de la defensa es la vida operativa mucho más larga de submarinos, barcos, tanques, aeronaves… Tras el importante desembolso efectuado en la adquisición de plataformas, las Fuerzas Armadas de la región buscan extender la vida operativa y para ello es necesario modernizar y sustituir los sistemas de mando y combate a las nuevas tecnologías para darles una mayor capacidad. Esto genera para nosotros un mercado potencial extremadamente interesante. Todos esos programas de modernización requieren sensores y es ahí donde Hensoldt ofrece toda su capacidad.

¿Con quienes compiten en la región?

Muchas de las grandes empresas están muy focalizadas en ofrecer soluciones llave en mano. Para ello centran su esfuerzos en el desarrollo de sistemas de alto valor agregado que son también los de mayor riesgo. Nosotros venimos del otro lado, somos especialistas en desarrollar sensores que puedan ser integrados en muchos tipos de sistemas.

Competimos normalmente con empresas que tienen muchas veces restricciones de tipo gubernamental y eso redunda en beneficio de Hensoldt, que desarrolla todos sus productos bajo régimen ITAR free (International Traffic in Arms Regulations). Nuestros sensores pueden ser integrados en plataformas de varios fabricantes, como por ejemplo sistemas electrópticos en helicópteros de origen ruso, francés, alemán o italiano por nombrar algunos.

Los desarrollos tecnológicos en el ámbito de radares de Hensoldt son bien conocidos, ¿Qué opciones tiene este área de negocio en América Latina?

El segmento de radares portátiles tiene un muy amplio mercado en la región por las necesidades en el control de fronteras, no sólo las terrestres, sino también marítimas. Con la adquisición de Kelvin Hughes incorporamos un portfolio de productos que vienen del ámbito marítimo, con radares específicos para el sector naval. Aquí auguramos un crecimiento importante en todo lo que significa protección y seguridad de costas y puertos.

Otro área importante es la protección de bases o infraestructura crítica y los sistemas antidrones. Aquí hemos desarrollado un concepto, ya probado, que implica una concatenación de todo lo que hacemos: el radar, la cámara electróptica, el sistema de apoyo electrónico, los inhibidores, todos combinados para una solución específica dependiendo de la aplicación. Ello va desde la estructura mínima, un mástil con una cámara y un pequeño radar a una solución más compleja.


También estamos trayendo conceptos innovadores a la región y en este punto quiero destacar nuestro radar pasivo, un sistema que no emite y utiliza iluminadores no cooperativos, como señales de radio FM, de radio y televisión digital, cuya frecuencia y estaciones son públicas. Con el desarrollo de Hensoldt logramos detectar blancos en moviendo con niveles de exactitud no vistos anteriormente.
Es una opción perfecta para el grave problema que existe en América Latina de tráfico aéreo no cooperativo, con gran número de pistas para el aterrizaje y despegue de vuelos ilegales. Con este sistema, que usa fuentes de iluminación que están en el suelo, no hay ángulos muertos, se puede hacer el seguimiento de una avioneta prácticamente desde que despega.

¿Cree que en la región pueden resultar costosos, en términos competitivos, las soluciones de Hensoldt?

Vendemos calidad y un abanico completo, desde una solución básica, un simple mástil de vigilancia, el sistema de protección de una infraestructura o vigilancia fronteriza hasta una red de radares de tráfico aéreo de alto rendimiento . Nos avalan años de experiencia, la inversión en investigación y la calidad de la producción.

Soluciones: Radar, Identificación (IFF), Guerra Electrónica, Optrónica, Conciencia Situacional, Enlace de datos (Data Link)


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