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¿Por qué Fuerzas de Operaciones Especiales (FOEs) para combatir al Estado Islámico?

Fuerzas de Operaciones Especiales (FOEs) de Estados Unidos han llegado a Iraq para llevar a cabo operaciones contra el Estado Islámico (EI) como parte de un esfuerzo más concreto y efectivo para lograr desbaratar a la organización terrorista. Lo anterior se complementa con  la presencia de unidades de operaciones especiales norteamericanas en Siria, con el propósito de obtener inteligencia, desarrollar tareas de Asistencia Militar (MA) a fuerzas kurdas y desarrollar incursiones sobre Objetivos de Alto Valor (HVT).                                     

Una de las estrategias diseñadas por el Presidente Barak Obama para enfrentar la amenaza del EI en una primera instancia, fue la ejecución de una serie de bombardeos aéreos contra blancos específicos cuyo objetivo era la destrucción de enclaves yihadistas.

Sin embargo y a la luz de los acontecimientos, no tardaría mucho en resolver el envío de equipos de FOEs para el logro de ciertos objetivos que por sus características sólo pueden ser conseguidos a través del empleo de tales unidades. Complementa lo anterior, el hecho que Estados Unidos ha pedido abiertamente a otros países la posibilidad de enviar unidades de operaciones especiales para unirse a la lucha contra el Estado Islámico, además de solicitarlo a sus tradicionales aliados como el Reino Unido y Australia. Esto último fue confirmado por el Secretario de Defensa de los Estados Unidos Ashton Carter, quien manifestó que "hay estados en la región a los cuales se les ha solicitado ser más activos en la campaña militar contra el terrorismo islámico”.

Los países de la región que disponen de Fuerzas de Operaciones Especiales que entrenan con sus homologas norteamericanas incluyen a Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Es en el marco de lo citado anteriormente, donde queda en evidencia la plena validez del antiguo y conocido aforismo “botas sobre el terreno” (boots on the ground), en el sentido de la necesaria presencia y despliegue de la fuerza terrestre para lograr la conquista y ocupación del terreno consolidado como producto de la ejecución de una operación militar.

Frente al desarrollo de tales acontecimientos cabe plantearse entonces la siguiente interrogante: ¿Por qué Fuerzas de Operaciones Especiales para combatir al Estado Islámico?...Un elemento fundamental en la política de defensa actual estadounidense es el empleo de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOEs), las cuales han adquirido una significativa importancia en la guerra moderna que se deriva principalmente de las diversas capacidades que poseen para desplegarse, su riguroso entrenamiento, la flexibilidad de su orgánica, los diferentes tipos de misiones que pueden cumplir, las repercusiones que alcanzan sus acciones y las características de las nuevas amenazas donde prevalece la incertidumbre y la asimetría. Dada la capacidad de las  FOEs  para dar respuesta rápida y normalmente encubierta con un volumen de fuerzas reducido, son especialmente aptas para llevar a cabo operaciones de respuesta militar ante diversas amenazas. La multiplicidad de tareas que este tipo de fuerzas puede ejecutar, tanto en las operaciones militares de guerra y distintas a la guerra, las convierte en un adecuado instrumento para una respuesta militar rápida y flexible a diferencia de utilizar fuerzas regulares que pueden forzar o agravar la escalada de una crisis.

Para Estados Unidos será también de suma importancia dimensionar que el comprometer en combate a FOEs implica una adecuada y detallada evaluación, que conlleva un riesgo no sólo para la propia fuerza, como consecuencia de la posibilidad de bajas y su posterior dificultad para recuperarlas por la demanda de tiempo y costos que significa su reemplazo, sino que por las consecuencias políticas, estratégicas y operacionales que podría tener un resultado poco exitoso en el cumplimiento de la misión asignada. Por consiguiente, antes de resolver su empleo en una misión puntual, resultar necesario que los comandantes y asesores involucrados en la ejecución realicen  una exhaustiva planificación dimensionando los efectos futuros. 

Es precisamente en este contexto donde surge uno de los principales desafíos que deben asumir las FOEs en la actualidad, cual es desarrollar una fuerza versátil y polivalente capaz de, por una parte, combatir y vencer amenazas de tipo convencional en un escenario típico de conflicto interestatal y, por otra, enfrentar organizaciones de carácter no estatales como grupos terroristas, paramilitares, etc. según la realidad y normativa legal propia de cada país.

Como es posible evidenciar, los variados y contradictorios escenarios de combate que se le pueden presentar a una fuerza de esta naturaleza, exigen un detallado conocimiento de la diversidad de capacidades que ellas poseen; ratificando la importancia de las FOEs como un adecuado instrumento de respuesta militar para empleo en tiempos de paz, crisis y guerra.

Una de las estrategias diseñadas por el Presidente Barak Obama para enfrentar la amenaza del EI en una primera instancia, fue la ejecución de una serie de bombardeos aéreos contra blancos específicos cuyo objetivo era la destrucción de enclaves yihadistas.

Sin embargo y a la luz de los acontecimientos, no tardaría mucho en resolver el envío de equipos de FOEs para el logro de ciertos objetivos que por sus características sólo pueden ser conseguidos a través del empleo de tales unidades. Complementa lo anterior, el hecho que Estados Unidos ha pedido abiertamente a otros países la posibilidad de enviar unidades de operaciones especiales para unirse a la lucha contra el Estado Islámico, además de solicitarlo a sus tradicionales aliados como el Reino Unido y Australia. Esto último fue confirmado por el Secretario de Defensa de los Estados Unidos Ashton Carter, quien manifestó que "hay estados en la región a los cuales se les ha solicitado ser más activos en la campaña militar contra el terrorismo islámico”.

Los países de la región que disponen de Fuerzas de Operaciones Especiales que entrenan con sus homologas norteamericanas incluyen a Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Es en el marco de lo citado anteriormente, donde queda en evidencia la plena validez del antiguo y conocido aforismo “botas sobre el terreno” (boots on the ground), en el sentido de la necesaria presencia y despliegue de la fuerza terrestre para lograr la conquista y ocupación del terreno consolidado como producto de la ejecución de una operación militar.

Frente al desarrollo de tales acontecimientos cabe plantearse entonces la siguiente interrogante: ¿Por qué Fuerzas de Operaciones Especiales para combatir al Estado Islámico?...Un elemento fundamental en la política de defensa actual estadounidense es el empleo de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOEs), las cuales han adquirido una significativa importancia en la guerra moderna que se deriva principalmente de las diversas capacidades que poseen para desplegarse, su riguroso entrenamiento, la flexibilidad de su orgánica, los diferentes tipos de misiones que pueden cumplir, las repercusiones que alcanzan sus acciones y las características de las nuevas amenazas donde prevalece la incertidumbre y la asimetría. Dada la capacidad de las  FOEs  para dar respuesta rápida y normalmente encubierta con un volumen de fuerzas reducido, son especialmente aptas para llevar a cabo operaciones de respuesta militar ante diversas amenazas. La multiplicidad de tareas que este tipo de fuerzas puede ejecutar, tanto en las operaciones militares de guerra y distintas a la guerra, las convierte en un adecuado instrumento para una respuesta militar rápida y flexible a diferencia de utilizar fuerzas regulares que pueden forzar o agravar la escalada de una crisis.

Para Estados Unidos será también de suma importancia dimensionar que el comprometer en combate a FOEs implica una adecuada y detallada evaluación, que conlleva un riesgo no sólo para la propia fuerza, como consecuencia de la posibilidad de bajas y su posterior dificultad para recuperarlas por la demanda de tiempo y costos que significa su reemplazo, sino que por las consecuencias políticas, estratégicas y operacionales que podría tener un resultado poco exitoso en el cumplimiento de la misión asignada. Por consiguiente, antes de resolver su empleo en una misión puntual, resultar necesario que los comandantes y asesores involucrados en la ejecución realicen  una exhaustiva planificación dimensionando los efectos futuros. 

Es precisamente en este contexto donde surge uno de los principales desafíos que deben asumir las FOEs en la actualidad, cual es desarrollar una fuerza versátil y polivalente capaz de, por una parte, combatir y vencer amenazas de tipo convencional en un escenario típico de conflicto interestatal y, por otra, enfrentar organizaciones de carácter no estatales como grupos terroristas, paramilitares, etc. según la realidad y normativa legal propia de cada país.

Como es posible evidenciar, los variados y contradictorios escenarios de combate que se le pueden presentar a una fuerza de esta naturaleza, exigen un detallado conocimiento de la diversidad de capacidades que ellas poseen; ratificando la importancia de las FOEs como un adecuado instrumento de respuesta militar para empleo en tiempos de paz, crisis y guerra.

Autor: Teniente Coronel Rocco Lancellotti Vergara. Subdirector  de la Academia de Guerra Ejército de Chile


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