Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

Protección de sedes diplomáticas e intereses de Estados Unidos en África

Protección de sedes diplomáticas e intereses de Estados Unidos en África: el rol de los Marines norteamericanos destacados en España

Por Fernando Ruiz Domínguez*

Según la base de datos del National Consortium for the Study of Terrorism and Responses to Terrorism (START), entre 1970 y 2012 se perpetraron 521 ataques a sedes diplomáticas norteamericanas o a su personal en 92 países diferentes que se saldaron con una cifra cercana a los 500 muertos.

Los instrumentos propios que se utilizan para proteger las 285 sedes diplomáticas de Estados Unidos por todo el mundo son: agentes armados de Seguridad Diplomática, instalaciones reforzadas, guardias de seguridad locales entrenados o contratados por personal estadounidenses y miembros del Cuerpo de Marines.

La seguridad de dichas sedes y su personal ante ataques terroristas, criminales o tecnológicos depende - a través del jefe de la misión diplomática - del Secretario de Estado, el cual ha delegado sus atribuciones en el Subsecretario de Estado – que es quien a su vez dirige elBureau for Diplomatic Security (DS). La sobrecarga de trabajo del DS es evidente si se tiene en cuenta que el presupuesto para 2014 en lo que se refiere a la seguridad de personas e instalaciones en el extranjero alcanza la cifra de 4 billones de dólares, de los cuales 2,2 billones irán destinados a la mejora de las instalaciones diplomáticas, siguiendo las recomendaciones expresadas por la comisión que investigó el ataque al consulado de Bengasi (Libia).

Por su parte, y aunque las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (1961) y Relaciones Consulares (1963) son seguidas por la mayoría de los países, el alto grado de inestabilidad política y social en algunas zonas de África, unido a la constante amenaza terrorista en algunos países, ha llevado a que muchas veces no se pueda hacer frente de forma eficaz por parte de las autoridades locales a las obligaciones legales dimanantes de las mismas.

Acontecimientos como los ataques a la sede diplomática de Estados Unidos en Libia en septiembre de 2012 han hecho recomendable contar con fuerzas de intervención rápida –en este caso del U.S Africa Command (USAFRICOM)- para asegurar la protección de su personal e intereses, incluso sin contar con la autorización del país anfitrión. Al mismo tiempo, Estados Unidos no solo mira por la seguridad de sus sedes diplomáticas y su personal sino también por la de sus intereses comerciales y ciudadanos particulares.

Ubicación de los efectivos militares

Estados Unidos divide el mundo en seis regiones a las que tiene asignados fuerzas operativas bajo un mando militar (Command). El caso de USAFRICOM es sumamente peculiar por cuanto que está sometido a una serie de condicionantes geopolíticos y estratégicos como son la ubicación física de su Cuartel General (HQ) y la de algunas de sus tropas. Dicho Cuartel se ubicó en Stuttgart de forma temporal en 2007 hasta encontrarle un sitio adecuado en África, lo cual fue finalmente descartado.

Aunque se ha barajado la posibilidad de que el mismo también fuera reubicado en Estados Unidos para ahorrar costes, el Departamento de Defensa (DoD) optó en enero de 2013 por mantenerlo en Alemania alegando necesidades operativas respecto al intercambio de información, principalmente con sus aliados europeos y con USEUCOM, que también tiene su Cuartel General en Stuttgart-.

Esta última decisión de ubicación ha resultado muy polémica en Estados Unidos por cuanto la propia Government Accountability Office (GAO) cree que la decisión final del DoD carece de soporte documental suficiente para basar el análisis sobre beneficios operativos y costes. El GAO instó en septiembre de 2013 al DoD a que en los próximos meses aporte documentación que avale su postura para mantener el Cuartel General en Stuttgart, pero esta vez basada en un análisis de costes y beneficios económicos, y no por necesidades operativas.

Igualmente preocupa la falta de capacidades militares del ejército libio para hacer frente al fenómeno terrorista que tanta inseguridad crea en el país por lo que se ha decidido -tras la oportuna petición libia- la formación de 5.000 y 8.000 soldados libios en Bulgaria.

De esta manera queda patente el interés por minimizar los riesgos inherentes a una alta y prolongada presencia de tropas norteamericanas sobre el terreno africano – al menos 24 semanas -.

El Departamento de Defensa no está interesado en tener grandes y permanentes bases operativas en territorio africano a excepción de Camp Lemonnier, en la República de Yibuti, por su posición clave próxima a Somalia y Yemen, principalmente.

Las dificultades en encontrar sólidos aliados a la hora de elegir posibles ubicaciones para sus tropas en África y los grandes inconvenientes que podrían suponer, tales como: la estabilidad de los países anfitriones, debido principalmente al rechazo de la población por su presencia permanente y los elevados costes económicos, hacen recomendable el empleo de bases europeas próximas a dicho Continente, como son las italianas o las españolas.

Por otra parte llama la atención la creación de una nueva unidad dentro de los U.S. Marines, llamada Marine Security Augmentation Unit (MSAU). Está formada por 9 o 10 pelotones - cada uno de los cuales está asignado a una zona concreta -, listos para reforzar la seguridad de una embajada bajo el requerimiento y mando del embajador o de sus mandos naturales y entre su entrenamiento especializado se encuentra el escape de estructuras colapsadas.

Tropas en la Base Aérea de Morón de la Frontera, Sevilla (España)

El precedente del movimiento en España de efectivos y de material militar norteamericano relacionado con la inestabilidad de países del norte de África y de la zona del Sahel, lo tenemos en la autorización del Consejo de Ministros español para que hasta 45 aeronaves pudieran ser desplegadas temporalmente en las bases de Morón y Rota (Cádiz) desde el 18 de marzo hasta el 22 de noviembre de 2011.

Posteriormente el Consejo de Ministros aprobó un nuevo despliegue temporal. En esta ocasión y con un evidente cambio cualitativo y cuantitativo se permitió el despliegue desde el 19 de abril de 2013 y por el periodo de un año, de quinientos Marines (del Special Purpose Marine Air Ground Task Force Crisis Response (SP-MAGTF CR), seis aeronaves V-22 Osprey y dos aviones Hércules C-130 en la base de Morón, en el marco de operaciones de respuesta a situaciones de crisis en África para proteger ciudadanos, instalaciones y personal designado en ese continente.

En ambos casos las decisiones adoptadas se encuentran dentro del marco del Convenio de Cooperación para la Defensa entre el Reino de España y los Estados Unidos, de 1 de diciembre de 1988.

Dado que la estrategia del USAFRICOM pasa por tener a sus tropas de combate fuera del continente africano durante al menos el próximo medio siglo y que su actividad se configura como un experimento de soft power, parece ser que en los próximos años se verán una serie de prórrogas de los despliegues temporales de tropas de Estados Unidos en España, por factores tan importantes como la estabilidad y seguridad del emplazamiento, la proximidad al continente africano y la contención de los gastos.

Resulta evidente que desde Rota y Morón se puede acceder a los puntos potencialmente más conflictivos del Magreb y del Sahel en vuelos de tres o cuatro horas de duración en caso de ser necesario un despliegue de personal en labores de seguridad de urgencia. En la mayoría de las situaciones, con una actividad de inteligencia adecuada y su correlativo nivel de alerta, ese tiempo es más que suficiente para dar una respuesta operativa acorde con las necesidades.

Además hay que tener en cuenta que la autonomía de las aeronaves asignadas (los V-22 Osprey) es de 325 millas náuticas con una carga de 20 a 24 soldados equipados y sin necesidad de utilizar tanques de combustible auxiliares o de repostar en vuelo.

En el caso de amenazas para la seguridad en países más alejados de Rota y Morón se está optando por reubicar a su vez a los Marines en posiciones más avanzadas. Así por ejemplo durante 2013 se reposicionaron por tres veces efectivos del SP-MAGTF CR de Morón en la base aero-naval de Sigonella (Italia) y se reforzó directamente con un pelotón, la seguridad de la embajada en Libia. Igualmente sucedió cuando ciento cincuenta de sus efectivos fueron reubicados a finales de año, primero en Camp Lemonier (Yibuti) y después en Entebbe (Uganda),  para posteriormente hacer frente a la evacuación del personal de la embajada en Sudán del Sur, así como de otros ciudadanos norteamericanos, hasta Kenia.

Evidentemente la fórmula de utilizar las bases de sus aliados estratégicos le resulta más económica a Estados Unidos que hacer frente por sí solo a los gastos que supondría no solo la construcción sino el mantenimiento de las mismas sobre el terreno africano. Si a eso se le añade el progresivo interés gubernamental norteamericano en que. sin mermar la operatividad. se proceda a una disminución de los costes, dichos factores indican que está fórmula será explotada con independencia de lo que suceda con la ubicación del Cuartel General del USAFRICOM.

El valor añadido de la protección de los intereses estratégicos de la base naval de Rota (Cádiz).

Por otra parte hay que tener en cuenta la proximidad de los efectivos del SP-MAGTF CR destacados en Morón con respecto a la base de Rota y lo que en la misma sucederá en breves fechas.

El despliegue del Ballistic Missile Defence de la OTAN supondrá que cuatro destructores norteamericanos sean destinados a la base gaditana durante un periodo de ocho años (prorrogables), por lo que inevitablemente habrá que tener en cuenta la amenaza subacuática potencial hacia los mismos, puesto que los U.S. Marines del SP-MAGTF CR pueden operar en misiones -y dentro de sus respectivas áreas de responsabilidad – tanto del USAFRICOM como del USEUCOM.

Al mismo tiempo la presencia de los Marines contribuye a la cooperación militar con las Fuerzas Armadas españolas en ejercicios combinados que permiten el entrenamiento para eventuales intervenciones en situaciones de crisis, como las ya mencionadas. De esta manera, y a modo de ejemplo, entre los días 2 y 5 de diciembre de 2013 tuvo lugar un ejercicio de los Marines del SP-MAGTF CR con efectivos de la Brigada de La Legión Rey Alfonso XIII  en la Base Álvarez de Sotomayor (Almería).

Si hay una frase que pueda resumir de una manera clara y concisa el papel de las bases militares de Estados Unidos en España, y por ende el papel que desempeña el personal desplegado en las mismas, es la que pronunció el Comandante de USEUCOM, el Almirante Stavridis, en marzo del año pasado: Las bases en Europa son las bases de operaciones avanzadas para la seguridad del siglo XXI.

Fernando Ruiz Domínguez es Subinspector del Cuerpo Nacional de Policía


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.