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Una mirada al Líbano tras la contienda de 2006

Por Gabriel Martínez-Valera*

Uno de los puntos más candentes, desde hace décadas, en Oriente Medio es el pequeño país del Líbano, allí, desde la última guerra en 2006, se producen diariamente situaciones de tensión con violaciones constantes de la Blue Line tanto por Israel como por el Líbano, esta situación se ha complicado con las implicaciones que el conflicto en Siria tiene sobre el país.

La Blue Line, es una línea de separación entre Israel y Líbano que la ONU estableció a modo de frontera en 2007 para verificar la retirada de Israel del Sur del Líbano, esta línea se basó en el despliegue de las IDF anterior al 14 de marzo de 1978 fecha de la invasión de las IDF del Sur del Líbano. La línea nos es completamente aceptada por ambos países habiendo zonas de reserva y/o de no reconocimiento tanto por Israel como por Líbano.

Este artículo, tomando como antecedente la guerra del 2006, analiza la situación actual y como podría ser un conflicto en el Sur del Líbano, centrándose, fundamentalmente, en las acciones de Israel y de Hizb Allah y finaliza analizando los cambios experimentados por el grupo en lo que pudiera definirse como un nuevo paradigma de movimiento insurgente.

Antecedentes

Hizb Allah, el partido de Dios, e Israel han permanecido en un estado de guerra desde 1982 cuando surgió el primero de ellos como una escisión de la milicia chiita Amal, tomando parte muy activa en la guerra civil del Líbano.

 

Los acuerdos de Taif, firmados en 1989 en esa ciudad de Arabia Saudí, pusieron fin al conflicto civil y consagraron el derecho de Hizb Allah de mantener sus armas para luchar contra la ocupación del Sur del Líbano por las Fuerzas de Defensa de Israel (en adelante, IDF).

El rendimiento de Hizb Allah en sus enfrentamientos contra las IDF fue mejorando de manera gradual y sostenida durante los años 90, debido fundamentalmente a las reformas realizadas por su líder Hassan Nasrallah. Los ataques suicidas dejaron de ser la característica en las operaciones de Hizb Allah dando paso a táctica y métodos más sofisticados.

Desde el final de la guerra civil libanesa en 1990 hasta la retirada unilateral israelí del sur del Líbano, decretada por el primer ministro Ehud Barak en el 2000, el grupo realizó una campaña clásica de guerrilla contra las fuerzas de ocupación y se ganó el respeto, tanto de los diversos grupos políticos y población del Líbano como del resto del mundo árabe.

Esta retirada permitió que Hizb Allah se moviera libremente a lo largo de la frontera con Israel, convirtiéndose en rutinaria la presencia militar y las actividades del grupo. Los choques entre las IDF y Hizb Allah a lo largo de la frontera, especialmente en el área de las granjas de Shebaa en el sector Este, fue una característica de la situación tras la retirada Israelí, pues Hizb Allah procuró demostrar su papel como la “resistencia” libanesa, más que como una milicia.

En general, Hizb Allah continuó sus ataques con cohetes e incursiones fronterizas contra Israel después de 2000, afirmando que Israel no se había retirado completamente del Líbano y que mantenía fuerzas, sobre todo, en el Sur del país.

El 21 de noviembre de 2005, en la ciudad fronteriza dividida de Ghajjar, Hizb Allah fracasó en el intento secuestrar a un soldado israelí gracias a la intervención de un francotirador y la rápida e inteligente decisión del líder del pelotón israelí sobre el terreno. Las IDF estaban seguras que lo intentarían de nuevo.

 

Hizb Allah la “Resistencia” del pueblo frente a Israel. La Guerra de 2006

El 12 de julio de 2006 un bien entrenado y motivado destacamento de Hizb Allah cruzó la Blue Line y entró en Israel, en las proximidades de la ciudad libanesa de Aitaa al-Chabb, emboscando a una patrulla de las IDF,s. En la acción resultaron muertos tres soldados israelitas y secuestraron a otros dos. El primer ministro de Israel declaró esta acción como acto de guerra y dijo que el Líbano sufriría las consecuencias de esas acciones. Estaba convencido de que podría forzar el desarme de Hizb Allah y que éste abandonaría el Sur del Líbano por medio de una campaña aérea.

Hizb Allah no valoró correctamente la situación, creyendo que Israel no atacaría, pero la intensidad de los bombardeos fue respondida en menos de 24 horas con una cortina de fuego sobre Israel desde el Sur del Líbano y, a pesar de que Israel aseguro a los Estados Unidos que la resolución del conflicto sería rápida y decisiva, los cohetes Katyusha de corto alcance del grupo continuaron golpeando sobre la población israelí hasta el final del conflicto.

 

Ataques de la aviación israelí el 13 de agosto de 2006

Tras el secuestro de los soldados israelíes, la fuerza aérea del Estado judío, de manera inmediata, comenzó una campaña atacando todo el Líbano. Los objetivos eran fundamentalmente los depósitos de cohetes de Hizb Allah y obligar al Gobierno del Líbano a cooperar, estos objetivos no se consiguieron, y los efectos fueron negativos, debido principalmente al número de civiles muertos y a los daños en infraestructuras, lo que fue valorado muy negativamente por la comunidad internacional. En la figura podemos ver la intensidad de los ataques de la aviación israelí un día antes del final de la contienda.

Hizb Allah no disponía de sistemas de defensa aérea que pudieran hacer frente a la poderosa maquinaria de las IDF,s, y basaron fundamentalmente su protección antiaérea en la movilidad, en la ocultación de sus medios y en la utilización de las ciudades para la realización de sus actividades de combate y de inteligencia.

Cuando Israel se vio forzado, tras el fracaso de su campaña aérea a ocupar el Sur del Líbano con fuerzas terrestres, la aparente falta de efectividad de las operaciones, y la obstinada resistencia de los luchadores de Hizb Allah dejaron atónitos a los observadores militares de todo el mundo. Tras años de gran éxito de las operaciones de contrainsurgencia contra los palestinos en la franja de Gaza y Cisjordania, las IDF no fueron capaces de llevar a cabo con éxito la campaña terrestre convencional contra Hizb Allah.

Las operaciones mostraron a unas IDF,s confusas con su nueva doctrina, soldados deficientemente instruidos y equipados, y oficiales de alto rango sin la preparación necesaria para combatir en una guerra convencional.

El 14 de agosto de 2006, cuando el cese el fuego de ONU fue efectivo, muchos analistas militares estaban convencidos de que las IDF habían sufrido una significativa derrota. La firme puesta en práctica por las IDF de la doctrina inspirada en las Operaciones Basadas en Efectos(EBO), en el Diseño Operacional Sistemático (SOD) y en operaciones basadas en fuego lejano (standoff) demostraron ser una grave equivocación. La guerra impulsó un cambio doctrinal y de instrucción y adiestramiento para Israel, la EBO y SDO inspirada en una doctrina que entusiásticamente consagraba la primacía del poder aéreo a expensas de la clásica campaña de maniobra terrestre fue el principal factor de la frustrante actuación de las IDF.

Por su parte Hizb Allah demostró ser una fuerza profesional y motivada, armada con sofisticados sistemas de armamento. Entre los años 2000 a 2006 el grupo adopto una nueva doctrina, transformándose de una fuerza predominantemente guerrillera a una formidable fuerza casi convencional. Hizb Allah anticipó de manera correcta como combatirían las IDF y preparó sus recursos y su sistema de mando y control para resistir una campaña aérea y hacer frente a los ataques terrestres.

Hizb Allah preparó el terreno y sus tácticas, técnicas y procedimientos para ese enfrentamiento. Entre las tácticas empleadas, podemos destacar unas defensivas, como fue la lucha por las ciudades y la batalla contra los medios acorazados, y unas ofensivas, como el lanzamiento de cohetes y las incursiones de comando en territorio israelí.

En cuanto a la preparación del terreno, construyó una amplia red de refugios subterráneos y depósitos de munición en las proximidades de las poblaciones con la estructura que podemos ver en la figura. También estableció obstáculos contra carros en las principales avenidas de aproximación. Todo ello con el objetivo de enfrentarse a las fuerzas terrestres de forma limitada, deteniendo sus incursiones e infringiéndole el mayor número de bajas posibles, retrasando su progresión y ganando tiempo para el mantener un continuo lanzamiento de cohetes.

 

Alcance de los cohetes de Hizb Allah sobre Israel

En lo que hemos denominado tácticas ofensivas y con el objetivo de crear una disuasión frente al gobierno de Israel al amenazar directamente a su población, Hizb Allah realizó incursiones con sus fuerzas especiales y, sobre todo, realizó lanzamientos de cohetes de largo, medio y corto alcance, estos últimos fueron los más efectivos al ser menos vulnerables a los ataques aéreos. En la figura podemos ver los alcances aproximados de los cohetes de Hizb Allah sobre el territorio Israelí.

Pero aún más importante fue la capacidad del grupo para crear un eficaz sistema de mando y control, que junto con un adiestramiento ejemplar de sus jóvenes líderes fueron capaces de ejecutar acciones contra las incursiones israelíes, logrando detener la mayoría y realizar lanzamiento de cohetes durante toda la contienda. Aun cando las órdenes superiores no llegaban, estos líderes de nivel inferior a compañía fueron capaces de seguir con el lanzamiento de cohetes, actuar contra las incursiones de las unidades acorazadas y mecanizadas y luchar en las poblaciones contra las fuerzas especiales de las IDF.

De las lecciones extraídas en esta contienda es de resaltar que una campaña exclusivamente aérea es insuficiente para alcanzar los objetivos de la guerra, es necesario, desde los primeros momentos, llevar a cabo operaciones terrestres para controlar las zonas de lanzamiento de cohetes de Hizb Allah. Las IDF deben incrementar su instrucción y adiestramiento para operaciones terrestres de grandes unidades, tanto de las unidades regulares como las de reserva. También deben mejorar: la formación y espíritu de combate de sus líderes; la capacidad de combate de sus unidades en zonas urbanizadas; el adiestramiento de las unidades acorazadas; aumentar las precisión de sus sistemas de armas para evitar daños colaterales; y construir un sistema de inteligencia táctico que apoye de manera eficaz a las operaciones.

Con respecto a Hizb Allah, debería: diversificar el tipo de cohetes y distribuirlos para reducir su vulnerabilidad a los ataques de fuego indirecto; adquirir modernos sistemas tierra-aire para evitar, aunque sea de manera local y por tiempo reducido, el dominio aéreo de Israel; seguir aumentando y cuidando su inteligencia táctica y operacional; mejorar y actualizar su sistema de mando y control haciéndolo redundante y capaz de operar incluso bajo el fuego indirecto de las IDF; y por ultimo perfeccionar la organización del terreno en cuanto a depósitos de armamento y túneles para ocultar al personal y los trabajos de contra movilidad en las principales avenidas de aproximación de los medios acorazados y mecanizados de Israel.

Si bien no podemos decir que las IDF fueron derrotadas en esta guerra, la verdad es que no alcanzaron ninguno de los objetivos de la contienda, sobre todo el deslegitimar a Hizb Allah y expulsarlo, definitivamente, de su frontera con Líbano. Por el contrario Hizb Allah, que ya encarnaba desde 1982 la “Resistencia” del pueblo libanés frente a Israel, con su actuación en esta Segunda Guerra del Líbano reafirmó ante la población libanesa y gran parte del mundo árabe su capacidad de ejercer una disuasión efectiva sobre Israel.

 

Situación actual

La resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 1701 (11 de agosto de 2006) fijó las condiciones del cese de hostilidades entre Israel y Líbano. En esta resolución, entre otros puntos, se instaura:

  • Un total respeto de las dos partes, Israel y Líbano, a la Blue Line.
  • Se autoriza un mayor número de efectivos para la fuerza de Naciones Unidas, UNIFIL (El Consejo de Seguridad de la ONU creó en 1978, Res 425, una Fuerza de Provisional para el Líbano, UNIFIL, este mandato se modificó en 1982 y 2000, la contienda de 2006 marcó la última modificación del mandato), para vigilar el cese de hostilidades y ayudar a las Fuerzas Armadas Libanesas (en adelante LAF) a desplegar y controlar el Sur del Líbano conforme se retiraban las IDF.
  • Se establece una zona libre de armas, excepto UNIFIL y las Fuerzas Armadas Libanesas, entre el rio Litani y la Blue Line.

La política libanesa es capaz de encontrar estabilidad en circunstancias en las que otro país estaría abocado a la guerra civil, los dos grupos políticos, bloque 8 de marzo y bloque 14 de marzo, intentan mantener su cuota de poder, aún más en las circunstancias en las que se encuentra su vecina Siria. La Alianza del 8 de marzo es una coalición política formada por Hizb Allah y el Movimiento Amal, partidos apoyados principalmente por la población musulmana chií; el Movimiento Marada, cristiano; el Partido Comunista del Líbano; el Partido Social Nacionalista Sirio; y el Movimiento Patriótico Libre. Por su parte, la Alianza del 14 de marzo es una coalición política del Líbano formada por partidos de la corriente anti siria. Los principales partidos que la forman son el Movimiento del Futuro, apoyado principalmente por la población suní; el Partido Socialista Progresista, principalmente druso y las Fuerzas Libanesas, principalmente cristianas maronitas

La crisis Siria está polarizando la política y la dinámica entre los diferentes grupos étnicos libaneses al percibirse como objetivo de esta guerra, no solo el derrocamiento del presidente Asad, sino también un enfrentamiento de las dos formas de concebir el Islam. Además, como otra consecuencia de la crisis Siria, el número de refugiados en Líbano supone, no solo un problema de seguridad, sino también económico y sanitario.

A 30 de enero de 2014, según las cifras proporcionadas por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el número de refugiados era de unos 902.247, entre lo registrados y pendientes de registro, de ellos 110.622 en el Sur del Líbano. El gobierno del Líbano estima en más de un millón los refugiados si se incluyen a los trabajadores sirios y sus familias y a los que no se registran por otras razones, lo que supone un 24% en relación con los 4.425.000 ciudadanos libaneses.

Un aspecto importante es el problema de seguridad que representan los refugiados palestinos. Existen doce campos con un total de 455.000 refugiados. Al Sur del rio Litani hay tres campos (Ein el-Hilweh, Burj Shemali y Rashidieh) con un total de 100.877 refugiados.

Los campos son gestionados, organizados y protegidos por los grupos que eligen los propios refugiados. Las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas libanesas no tienen jurisdicción y solo actúan cuando la situación alcanza niveles gravedad que suponga una gran vulnerabilidad social, política y de seguridad. Únicamente mantienen vigilancia en los accesos exteriores de los campos. Para evitar esta situación, el gobierno Libanés es reticente a permitir campos de refugiados sirios en territorio Libanés.

La situación en estos campos es difícil, sobre todo con la llegada de palestinos que huyen de la guerra en Siria y que en su mayoría son de etnia Sunita, opositores al presidente Asad, y que causan inestabilidad en Líbano.

Las IDF se mantienen en alerta permanente a lo largo de la Blue Line, reaccionando rápidamente ante cualquier incidente que se produce en las zonas calientes, aquellos puntos que no están reconocidos por uno o por otro lado (la granjas de Shebaa, el rio Wazzani, Gahjjar etc..). Los “desafíos,” provocados por ambos bandos, son relativamente frecuentes. La mayoría son solucionados por la mediación de UNIFIL que, con despliegues preventivos o reaccionando rápidamente, da tiempo a que los mecanismos políticos y contactos de alto nivel rebajen la tensión.

Una de las amenazas permanentes de Hizb Allah, y de otros grupos, es el lanzamiento de cohetes sobre territorio israelí, para contrarrestar estas acciones las IDF han desarrollado el sistema Iron Dome o cúpula de hierro. Este es un sistema móvil de defensa aérea diseñado para interceptar y destruir cohetes y proyectiles artilleros. Se despliega de manera aleatoria en todo el territorio de Israel y especialmente en fechas significativas o cuando los acontecimientos pudieran provocar lanzamiento de cohetes.

La Fuerza Aéreas Israelí (IAF) mantiene presencia diaria sobre todo el Líbano utilizando Vehículo Aéreo no Tripulados (UAV), aviones de combate y, cerca de la frontera, globos aerostáticos. Estos sobrevuelos suponen una violación de la Blue Line y son tratados, como el resto de violaciones, en las reuniones tripartitas, entre representantes de UNIFIL, Líbano e Israel, que se realizan mensualmente. Estas acciones de las IAF son especialmente frecuentes al Sur del rio Awali y más específicamente del rio Litani. Sus objetivos son la vigilancia de la zona, la obtención de inteligencia y mantener actualizada automáticamente su base de datos y el targeting (un proceso sistemático por el que se obtienen objetivos, se valoran sus características y se le asignan acciones, letales o no, para crear los efectos requeridos para conseguir los objetivos de la campaña) para una futura confrontación. En el momento que se produce cualquier incidente, el despliegue de UAV,s u otros medios de vigilancia es inmediato.

Las fuerzas navales también reaccionan ante cualquier aproximación a la línea de boyas que separan ambos países, detonando frecuentemente cargas de profundidad en evitación de amenazas submarinas como son los buceadores.

Las fuerzas terrestres, no solo hacen presencia en las proximidades de la Blue Line, cruzando ocasionalmente su Valla Técnica (Technical Fence, valla construida por Israel paralela y al Este de la Blue Line con sensores y medios de detección y alarma.) sino que a veces hacen incursiones en territorio libanés para obtener inteligencia o realizar acciones de combate, como sucedió el martes 6 de agosto de 2013 cuando una incursión israelí fue rechazada por combatientes de Hizb Allah en las proximidades de la ciudad de Alma al-Shaab. El cambio de las IDF en lo que respecta a la utilización de sus fuerzas terrestres se pone de manifiesto en la gran cantidad de ejercicios y despliegues de grandes unidades a lo largo de toda la Blue Line, tanto realizadas por las unidades regulares como por las unidades de reserva.

En todo el Líbano, como sucedió en los años anteriores a la guerra de 2006, Hizb Allah ha mejorado y expandido sus redes de túneles, los obstáculos en contra de la movilidad de unidades tanto de infantería como de unidades acorazadas y su sistema de mando y control. Especialmente a caballo del rio Litani y al Sur de este, los trabajos de mejora de posiciones y puntos nodales de su sistema de mando y control han sido evidentes.

Son sospechosas las restricciones al movimiento de unidades de UNIFIL e incluso a patrullas conjuntas de UNIFIL y LAF, en valles de indudable valor estratégico y en donde siempre han habido posiciones defensivas con la excusa, para no incumplir con la resolución 1701 de ONU, de ser “propiedad privada”. La incursión de las IDF de agosto antes comentada, se realizó, según Israel, por la incapacidad de UNIFIL de controlar e inspeccionar ciertos lugares de gran valor táctico. El 23 de noviembre de 2011 hubo una gran explosión en la ciudad de Siddiquine, el acceso fue inmediatamente cerrado por miembros de Hizb Allah y solo se permitió el paso el día siguiente cuando solo se pudo comprobar que había un gran movimiento de tierra. Esta explosión, se sospecha, que fue una detonación de un depósito de munición del grupo.

A estos trabajos más o menos evidentes se une la convicción, difícil de demostrar, de que Hizb Allah ha renovado y actualizado sus sistemas de cohetes y misiles, como sucedió en la guerra de 2006, en donde el grupo fue capaz de ocultar la red de túneles y posiciones que construyeron ante los ojos de los servicios de inteligencia israelitas, sin ser detectados. Combatientes de Hizb Allah recibieron hace años instrucción en manejo de armas químicas, aunque no se puede asegurar, ni descartar, que posean este tipo de armamento. Si es casi seguro que se ha montado un sistema de defensa aérea con material antiaéreo de última generación.

Para entender la situación sociopolítica que se vive permanentemente al Sur del rio Litani y las implicaciones que de ella se derivan, hay que dar un rápido vistazo a la distribución étnica y política de esta área.

 

 

Distribución étnica

La distribución étnica al sur del rio Litani, como nos muestra el mapa, está dominada por etnia Chiita, con la excepción de la región del Arqoub, en rojo, al Este dominada por etnia Sunita. Al Sur y al Este, en verde, Cristianos, la minoría Drusa, en azul, restringidos al Este de la zona. Al Sur del rio Litani, las áreas donde no hay una etnia dominante se encuentran, fundamentalmente, alrededor de la ciudad de Tiro.

 

Distribución política

En cuanto a la distribución política, el 95% de los municipios están gobernados por Amal o por Hizb Allah , sólo al Este y en algunos municipios del Sur y Oeste están gobernados por partidos del bloque 14 de marzo.

La crisis de Siria es poliédrica y visto desde el Líbano se aprecia como un enfrentamiento global de las dos formas de percibir el Islam, Chiita y Sunita. Así lo ha declarado el líder de Hizb Allah, Hassan Nasrrallah, cuando dice que si hoy no combatimos en Siria mañana lo haremos por nuestra supervivencia en casa. Del mismo modo ha habido un manifiesto firmado por más de cien Sheiks sunníes proclamando la necesidad de derrotar a los chiitas. La mayor implicación de los combatientes de Hizb Allah en la guerra de Siria ha sido, hasta el momento, en la toma de Qusayr y Homs, en donde el número de bajas del grupo han sido muy altas y de la que extraen dos conclusiones.

La primera es que la victoria en Qusayr se debió a la gran preparación de los combatientes de Hizb Allah en el combate en zonas urbanizadas y la preparación de sus líderes, muy superior a la preparación de las fuerzas sirias. La segunda es el control que ejerce Hizb Allah al Sur del Litani, control que, entre otros aspectos, se materializó en la tranquilidad en todo Líbano cuando se empezaron a enterrar la gran cantidad de sus caídos en la guerra de Siria.

Esta tranquilidad social se basa en el control que Hizb Allah ejerce sobre sus bases sociales y sobre todo en el Sur del Líbano. En el Centro y Oeste de la zona Sur de Líbano la mayoría de los municipios están dirigidas por Amal y Hizb Allah con lo que la seguridad ciudadana es más fácil de conseguir, en el Este, donde se encuentra el Corredor Cristiano y la región de Arqoub (gobernados por partidos del bloque 14 de marzo) están también controlados, de manera indirecta, por Hizb Allah . De tal manera que en el Sur del Líbano no ocurre nada, salvo acciones aisladas, que no esté autorizado por Hizb Allah. Esas acciones aisladas suelen ocurrir en las proximidades de los campos de refugiados palestinos, de manera esporádica y con poca preparación y escasa efectividad.

Hizb Allah ejerce sobre Israel una disuasión efectiva, donde la competencia por el acceso a la inteligencia es un campo de batalla crucial. En la actualidad, con el conflicto sirio de por medio, ni a Israel ni a Hizb Allah le interesa un enfrentamiento abierto. En el Sur del Líbano Hizb Allah ejerce el control total y es, en este momento, el mayor y mejor factor de seguridad.

Las LAF no tienen las capacidades en sistemas de armas e incluso instrucción y adiestramiento de los combatientes de Hizb Allah. Las unidades de las LAF desplegadas al Sur del rio Litani realizan funciones de control sobre la Blue Line y del territorio entre esta y el rio Litani, mediante puestos fijos y patrullas, muchas de ellas conjuntas con UNIFIL, con los que cooperan de manera satisfactoria.

Se aprecia una coordinación entre las LAF y Hizb Allah en todo, pero sobre todo en inteligencia. Con el conflicto Sirio, las LAF es el elemento de estabilidad en todo Líbano habiendo incrementado su despliegue en el Norte del país y al Este en el valle de la Bekaa. Su trabajo de estabilización e interposición en Tripoli y en la Bekaa es fundamental, también es de destacar la actuación en junio de este año en Sidón contra el grupo sunní del Sheik Al Assir, desarmando y pacificando la ciudad en menos de veinticuatro horas.

 

Israel y Hizb Allah en una futura confrontación.

Israel, en caso de iniciar una confrontación en el Sur del Líbano, intentará conseguir los objetivos planteados en la última confrontación, es decir, evitar los ataques sobre su territorio y anular a Hizb Allah, expulsándolo del Sur del Líbano, para las próximas décadas. Intentaría imponer un alto ritmo a sus operaciones, tanto terrestres como aéreas, para anular a Hizb Allah y alcanzar sus objetivos antes de que la comunidad internacional reaccionara e impusiera un alto el fuego, que como paso en 2006, de no conseguir esos objetivos, no solo se interpretaría como una derrota, sino que reforzaría nuevamente el liderazgo de Hizb Allah no solo en el Líbano y ante la comunidad Chiita, sino ante todo el mundo árabe.

En cuanto a Hizb Allah, sus objetivos estarían basados fundamentalmente en mantener un fuego constante contra la población de Israel y acciones de operaciones especiales en territorio de Israel, así como actuar contra la aviación israelí, evitando su dominio del aire, que es su asignatura pendiente. El grupo intentará parar los ataques terrestres causando el mayor número de bajas posibles y se apoyará en las ciudades para forzar a las IDF a causar daños colaterales que le conllevaría la condena de la comunidad internacional. De esta forma conseguiría situar a la población israelí y a la comunidad internacional en contra de la guerra y obtener un cese de hostilidades que mostraría, una vez más, su liderazgo como oponente a Israel.

Hizb Allah, ¿Un nuevo paradigma de insurgencia?

La transformación de Hizb Allah desde su creación ha sido patente. En el nivel político, Hizb Allah acude a las elecciones libanesas como cualquier otro partido y participa activamente de la vida política del país. En sus actuaciones no difiere del resto de partidos políticos y de ningún modo intenta el derrocamiento del gobierno o un cambio de régimen. El grupo tiene responsabilidades de gobierno en municipios sobre todo al Sur del rio Litani, en donde junto con Amal (ambos partidos Chiitas y pro sirios) controlan políticamente esa importante área geográfica, frontera con Israel.

En lo referente al brazo armado del grupo, la Unión Europea lo incluyo como organización terrorista tras el atentado en de julio de 2012 en Bulgaria, decisión contestada por la oposición política búlgara como precipitada y que tampoco se puede abstraer del conflicto sirio y de la presión ejercida por los Estados Unidos. Pues bien el brazo armado de Hizb Allah se ha convertido en un verdadero ejército que emplea armamento y tácticas convencionales y que representa la “Resistencia” del pueblo libanés, dentro de la trilogía que define al Líbano de “Pueblo, Ejército y Resistencia”, frente a su enemigo Israel. Es más, hoy Hizb Allah representa la única disuasión efectiva frente a Israel.

La participación de Hizb Allah en Siria, basada en la certeza del grupo de que si no combaten hoy a los movimientos Sunníes en Siria lo harán mañana en Líbano, ha demostrado el apoyo y control que tiene sobre sus amplias bases dentro del Líbano y entre la comunidad Chiita. De hecho, gracias a ese control y aceptación del grupo, no se produjeron reacciones significativas a la gran cantidad de bajas sufridas por sus combatientes en la toma de Qusayr y Homs, ni reacciones a los ataques producidos en barrios Chiitas de Beirut de grupos Sunníes opositores del régimen Sirio o a los ataques de misiles de Israel en agosto de 2013 al Oeste de Beirut.

Este apoyo de la población, sobre todo al Sur del Líbano, es un factor de estabilidad que Israel reconoce de facto, y que, a pesar de la difícil situación política libanesa, ha conseguido, hasta la fecha, evitar enfrentamientos de consideración en el Sur del Líbano.

Los cambios que el grupo ha experimentado desde su creación en 1982 hasta nuestros días hacen que Hizb Allah represente a un amplio sector de la población libanesa, que lo reconoce como una fuerza política legal y legítima y que sea percibido, incluso fuera del Líbano, no solo como un movimiento insurgente, si no como un nuevo paradigma de insurgencia. Nuevo paradigma que se puede plasmar, entre otros puntos, en la creación de un Estado paralelo, con capacidades reales, dentro de otro Estado sin ninguna intención del primero de suplantar o derrocar al segundo.

Gabriel Martínez-Valera es Coronel (DEM) del Ejército de Tierra


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