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Seis países del Golfo Pérsico, liderados por Arabia Saudí, pondrán en marcha una fuerza de Defensa común con 100.000 soldados

(defensa.com) El Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG), compuesto por seis monarquías de la Península Arábiga (Qatar, Bahrein, Kuwait, EAU, Arabia Saudí y Omán), podría crear una fuerza de defensa conjunta que aglutinaría a 100.000 efectivos y oficiales. Según fuentes de la Guardia Nacional Saudí, citadas por RIA Novosti, el objetivo de esta nueva Fuerza de Defensa será llevar a cabo “misiones en materia de defensa y seguridad común”.

La puesta en marcha de esta organización también serviría como rechazo indirecto al acuerdo de las potencias occidentales con el asunto nuclear iraní, algo que no se ha visto con buenos ojos desde el CCEAG, que recela del peso geopolítico que pueda ir adquiriendo Teherán progresivamente en la región. La decisión se tomó después de la cumbre a seis bandas que los representantes de la institución mantuvieron en Kuwait el 11 de diciembre. Otra de las medidas de defensa y seguridad que se acordaron por los líderes de la CCEAG fue la puesta en marcha de un mando militar unificado que tendría su sede central en Riad, capital de Arabia Saudí.

Estos seis países han lanzado todo un proceso de integración regional al estilo Unión Europea con el objetivo de mejorar la conexión multilateral en todos los ámbitos. Su concepción del islam, de la rama suní, ha confirmado y consolidado a este bloque desde su creación en 1981 como una fuerza de contrapeso a la otra rama más poderosa del islam, los chiíes, que tiene en Irán su gran bastión.

Las prácticas militares conjuntas se llevan realizando desde poco después de su fundación, siendo pionera la conocida como “Peninsula Shield Force”, fuerza conjunta puesta en marcha en 1982 y que serviría para responder conjuntamente a una agresión militar contra cualquier de los seis países. Ya en 1984, se crearon dos brigadas de 10.000 efectivos para formar parte de la fuerza común,  que contaba con una base militar en Arabia Saudí.

Con todo ello, estas fuerzas nunca tuvieron el protagonismo deseado, y de hecho tuvieron que apoyarse en numerosas ocasiones en fuerzas occidentales (como cuando Sadam Hussein invadió Kuwait), lo que puso de manifiesto la poca trascendencia y la necesidad de tener a Washington guardando las espaldas en Oriente Medio. De hecho, en estos momentos, una de las fuerzas en la región más importantes son las de EEUU, que aglutinan unos 35.000 efectivos, cifra que no tiene previsto reducirse a pesar del acuerdo con Teherán. Además, Chuck Hagel ya ha confirmado que Washington mantendrá sus F-22 y los buques y portaaviones de apoyo desplegados en la zona.


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