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Si Estados Unidos no llega a otro acuerdo con Kabul, abandonará Afganistán a finales de 2016

(defensa.com) Barack Obama ha puesto fecha definitiva al final de la presencia militar estadounidense en Afganistán tras más de una década. La retirada comenzará de manera progresiva a lo largo de los próximos 30 meses. En estos momentos el contingente norteamericano en el país lo forman unos 32.000 efectivos, que pasarán a unos 9.800 a principios de 2015.A partir de ahí se irán recortando hasta la completa salida, a finales de 2016.

Tras esta fecha, el número de militares estadounidenses será prácticamente simbólico. El anuncio se realizó este mismo martes por parte del presidente en un acto en la Casa Blanca, donde explicó que es el momento “de pasar página”.

El objetivo es que un reducido número de tropas sigan reforzando y cooperando con el ejército afgano en los dos próximos años en la lucha contra Al Qaeda.
Sin embargo, desde Kabul no se ha mostrado (al menos por parte del actual presidente Hamid Karzai) ningún interés en firmar un acuerdo de seguridad a medio y largo plazo con Estados Unidos, aunque este punto sigue en el aire y dependerá del resultado de las próximas elecciones presidenciales afganas, que tendrán lugar en el mes de julio. Washington deberá negociar con el nuevo presidente (los candidatos son el excanciller Abdulá Abdulá y el exministro de Finanzas Ashraf Ghani) sobre la fórmula para una presencia duradera de EEUU a partir de 2015.

Antes de anunciar el repliegue, Obama viajó al país para conmemorar con los soldados estadounidenses el conocido como Memorial Day, en homenaje a los fallecidos en acto de servicio.

Lo que parece claro es que Estados Unidos no va a apostar por tener desplegado un contingente importante con bases militares permanentes, como ha ocurrido en otros países después de un conflicto.

Obama, que asumiría el final de otra guerra después de la retirada de Irak, estaría pensando en redistribuir los esfuerzos en la lucha contra Al Qaeda en dos de los focos que ahora más preocupan a la Casa Blanca: Siria y Nigeria.

En el horizonte también aparece el “pivote” asiático o cambio de la política exterior estadounidense, con la mira puesta en el crecimiento del poder militar chino y la confirmación de esta región como la gran protagonista de la geopolítica mundial en el siglo XXI. El momento de la retirada coincidirá con el final de la segunda legislatura en la que Barack Obama ostenta la presidencia de Estados Unidos.(J.Martínez)


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