Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian


Las aplicaciones civiles para los drones se multiplicarían con una legislación adecuada

El sector de las aeronaves remotamente tripuladas (RPAS) es un negocio creciente y con un gran potencial. Se estima que en el año 2020 el sector civil y el militar podrían vender la misma cantidad de drones y que el beneficio se multiplique por cuatro.  Bajo esas premisas se ha desarrollado una jornada bajo el título “El futuro de las aplicaciones civiles de los RPAS, responsabilidad futura, legislación comunitaria y nacional”, organizada por Thales España y Garrigues en Madrid.

Fernando Vives, Presidente Ejecutivo de Garrigues, fue el encargado de abrir la jornada y dar la bienvenida a los asistentes.  Jesús Sánchez Bargos, Presidente de Thales España, recordó que “Thales España es una clara apuesta de futuro en el mundo militar y civil de los RPAS con tecnología cien por cien española, prueba de ello es el proyecto Fulmar”. Hoy en día las empresas apuestan con la misma fuerza tanto en el sector civil como militar. Se está apostando por el desarrollo de las aplicaciones para el sector civil como el mantenimiento de infraestructuras, la prevención de riesgos de accidente, el control del tráfico o el procesamiento rápido de datos, entre otros.

“El avance de la tecnología en los RPAS es remarcable e imparable – comenta Raúl de Santos, responsable del producto Fulmar de Thales España-  como por ejemplo la miniaturización de los equipos y su versatilidad”. Las aplicaciones civiles de los drones son cada día más extensas.  Para seguir avanzando “hay que ser capaces de reducir sus costes, hacerlos más manejables y que las tareas de mantenimiento sean mucho más sencillas. Son importantes lo logros ya alcanzados por Thales en la fabricación de estos drones como su fácil transporte por peso y tamaño, un sencillo sistema de lanzamiento y recuperación, y sus gran versatilidad en el mundo civil”.

Apunto, además, que uno de los problemas que hay que afrontar es la limitación de la legislación actual que restringe mucho las posibles aplicaciones de los RPAS en el ámbito civil.  “Thales dio un impulso a la industria en este sector porque pidió la legislación transitoria actual. Hay que procurar aprovechar la situación actual de ventaja y posicionarse con punta de lanza dentro de Europa. Empresarialmente Thales España puede servir como apoyo y lanzadera de pequeñas empresas del sector, lo que impulsaría a la industria en general y aportaría mucho valor añadido”.

Para Miguel Ángel Garrido, de Adif, “nuestra perspectiva es buscar el máximo de seguridad, apostar por el desarrollo tecnológico y definir tipos de servicios y normativa”. “Adif busca ante todo en los RPAS: mejor movilidad y autosuficiencia, fácil manejo e inmediatez en las respuestas y que el transporte, lanzamiento y aterrizaje del equipo sea sencillo y rápido”. Adif trabaja sobre todo en la evolución e investigación de sistemas relacionados con seguridad, protección y vigilancia.

Marco normativo
Se tiende hacia una normativa europea conjunta. Actualmente la responsabilidad civil de los RPAS en España se basa en la ley 18/2014 del 15 de octubre, que regula el uso de las aeronaves civiles controladas por control remoto. “Las empresas tiran de los Estados para legislar porque ésta es muy escueta. Las empresas quieren que se aprueben autorizaciones para hacer cosas como repartos en zonas rurales” indica Alejandro Padín, Garrigues. Y continuó “hay que tener muy en cuenta la privacidad a la hora del uso y disfrute de los RPAS. Y no olvidar que en el tratamiento de los datos personales existen otras obligaciones y limitaciones como  el deber de secreto y el cumplimiento de las medidas de seguridad. Se trata de ceñirse a un plan seguridad diseñado especialmente”.

Los RPAS tienen que estar certificados y acreditados. EuroUSC es una certificación y acreditación de los RPAS surgida en Gran Bretaña. “Todo tiene que garantizar la seguridad en el entorno del dron” según comenta Eugenio Fontán, gerente del Clúster Aeroespacial de la Comunidad de Madrid. “Hay que tener en cuenta que es una tecnología disruptiva: necesita mucha investigación y desarrollo además de regulación.

El sector tiene mucho interés en su regulación porque la supone la digitalización de la aviación”. Según Alfredo Fernández-Rancaño, de Garrigues: “El negocio crece vertiginosamente,  y la normativa, como casi siempre, va por detrás, aunque no está despistada”. La legislación en España no estará muy lejos de la que se está fraguando en la Unión Europea”. Además Piensa que “hay que contar con un planteamiento serio de desarrollo y tecnología y con clientes para poder recurrir a la Administración y conseguir que se avengan a una regulación del sector”.

¿Se está aprovechando la oportunidad en España con respecto a los drones? Thales es ya la principal empresa de drones en España, comenta Manuel Oñate de AERPAS. Cree que no se están planteando modelos de negocio viable, “si esto cambia se conseguirá financiación adecuada e influirá en los reguladores para que faciliten una normativa adecuada. Aunque no hay que olvidar que no se debe caer en el exceso de regulación. Europa es líder mundial en operaciones RPAS en el mundo civil. Se prevé una explosión en la actividad de estos aparatos por eso es aconsejable utilizar entidades colaboradoras”.

El proyecto europeo Claire, que han abordado Thales y Nats, es el primer caso de éxito de un vuelo de un RPAS en un espacio no segregado. A base de simulaciones y ensayos entre espacios cerrados y abiertos se consiguió testar muchos de los posibles problemas y  anomalías que pudieran interceder a la hora de incorporar RPAS en espacios civiles. Con el apoyo y la complicidad de profesionales y autoridades se logró con éxito llevar a cabo la operación y contribuir al desarrollo de la normativa y las necesidades que tienen los drones en el uso de la vida civil. Con esto se ha conseguido que un “dron” se haya incorporado a la zona de vuelo civil con aparatos tripulados comerciales.


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.